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miércoles, 28 de noviembre de 2018

Las Crónicas del Capitán Snorkel 9 - Fabricio Estrada



El día en que aprendamos a caminar sobre las aguas sabremos que el mar siempre fue
un planeta líquido incrustado en el nuestro, que Jesucristo fue su primer astronauta
y que debemos agradecerle a Pedro haber sostenido tanto la cobardía y el miedo.

De haber tenido valor millones hubiéramos ido tras sus pasos, miles de millones que de pronto
vagaríamos sin sentido sobre el mar. Aún es tiempo de ver la inmensidad sin mancharla.

Ningún mar merece la multitud que somos cuando estamos solos.

Ningún mar aceptaría una civilización de cobardes.

martes, 27 de noviembre de 2018

El exterminio y esclavitud de los nativos en Argentina

Los sobrevivientes de la llamada “Conquista del Desierto” holocausto argentino
fueron “civilizadamente” trasladados, caminando encadenados 1.400 kilómetros, desde los confines cordilleranos hacia los puertos atlánticos.

A mitad de camino se montó un enorme campo de concentración en las cercanías de Valcheta, en Río Negro. El colono Galés John Daniel Evans recordaba así aquel siniestro lugar: “En esa reducción creo que se encontraba la mayoría de los indios de la Patagonia. (…) Estaban cercados por alambre tejido de gran altura; en ese patio los indios deambulaban, trataban de reconocernos; ellos sabían que éramos galeses del Valle del Chubut. Algunos aferrados del alambre con sus grandes manos huesudas y resecas por el viento, intentaban hacerse entender hablando un poco de castellano y un poco de galés: ‘poco bara chiñor, poco bara chiñor’ (un poco de pan señor)”.1
La historia oral, la que sobrevive a todas las inquisiciones, incluyendo a la autodenominada “historia oficial” recuerda en su lenguaje: “La forma que lo arriaban…uno si se cansaba por ahí, de a pie todo, se cansaba lo sacaban el sable lo cortaban en lo garrone. La gente que se cansaba y…iba de a pie. Ahí quedaba nomá, vivo, desgarronado, cortado. Y eso claro… muy triste, muy largo tamién… Hay que tener corazón porque… casi prefiero no contarlo porque é muy triste. Muy triste esto, dotor, Yo me recuerdo bien por lo que contaba mi pobre viejo paz descanse. Mi papa; en la forma que ellos trataban. Dice que un primo d’él cansó, no pudo caminar más, y entonces agarraron lo estiraron las dos pierna y uno lo capó igual que un animal. Y todo eso… a mí me… casi no tengo coraje de contarla. Es historia… es una cosa muy vieja, nadie la va a contar tampoco, ¿no?...único yo que voy quedando… conocé… Dios grande será… porque yo escuché hablar mi pagre, comersar…porque mi pagre anduvo mucho… (…)”. 2

De allí partían los sobrevivientes hacia el puerto de Buenos Aires en una larga y penosa travesía, cargada de horror para personas que desconocían el mar, el barco y los mareos. Los niños se aferraban a sus madres, que no tenían explicaciones para darles ante tanta barbarie.
Un grupo selecto de hombres, mujeres y niños prisioneros fue obligado a desfilar encadenado por las calles de Buenos Aires rumbo al puerto. Para evitar el escarnio, un grupo de militantes anarquistas irrumpió en el desfile al grito de “dignos”, “los bárbaros son los que les pusieron cadenas”, en un emocionado aplauso a los prisioneros que logró opacar el clima festivo y “patriótico” que se le quería imponer a aquel siniestro y vergonzoso “desfile de la victoria”.
Desde el puerto los vencidos fueron trasladados al campo de concentración montado en la isla Martín García. Desde allí fueron embarcados nuevamente y “depositados” en el Hotel de Inmigrantes, donde la clase dirigente de la época se dispuso a repartirse el botín, según lo cuenta el diario El Nacional que titulaba “Entrega de indios”: “Los miércoles y los viernes se efectuará la entrega de indios y chinas a las familias de esta ciudad, por medio de la Sociedad de Beneficencia”.3
Se había tornado un paseo “francamente divertido” para las damas de la “alta sociedad”, voluntaria y eternamente desocupadas, darse una vueltita los miércoles y los viernes por el Hotel a buscar niños para regalar y mucamas, cocineras y todo tipo de servidumbre para explotar.
En otro articulo, el mismo diario El Nacional describía así la barbarie de las “damas” de “beneficencia”, encargadas de beneficiarse con el reparto de seres humanos como sirvientes, quitándoles sus hijos a las madres y destrozando familias: “La desesperación, el llanto no cesa. Se les quita a las madres sus hijos para en su presencia regalarlos, a pesar de los gritos, los alaridos y las súplicas que hincadas y con los brazos al cielo dirigen las mujeres indias. En aquel marco humano unos se tapan la cara, otros miran resignadamente al suelo, la madre aprieta contra su seno al hijo de sus entrañas, el padre se cruza por delante para defender a su familia”.
Los promotores de la civilización, la tradición, la familia y la propiedad, habiendo despojado a estas gentes de su tradición y sus propiedades, ahora iban por sus familias. A los hombres se los mandaba al norte como mano de obra esclava para trabajar en los obrajes madereros o azucareros.
Dice el Padre Birot, cura de Martín García: “El indio siente muchísimo cuando lo separan de sus hijos, de su mujer; porque en la pampa todos los sentimientos de su corazón están concentrados en la vida de familia”.4
Se habían cumplido los objetivos militares, había llegado el momento de la repartija del patrimonio nacional.

La ley de remate público del 3 de diciembre de 1882 otorgó 5.473.033 de hectáreas a los especuladores. Otra ley, la 1552 llamada con el irónico nombre de “derechos posesorios”, adjudicó 820.305 hectáreas a 150 propietarios. La ley de “premios militares” del 5 de septiembre de 1885, entregó a 541 oficiales superiores del Ejército Argentino 4.679.510 hectáreas en las actuales provincias de La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut y Tierra del Fuego. La cereza de la torta llegó en 1887: una ley especial del Congreso de la Nación premió al general Roca con otras 15.000 hectáreas.
Si hacemos números, tendremos este balance: La llamada “conquista del desierto” sirvió para que entre 1876 y 1903, es decir, en 27 años, el Estado regalase o vendiese por moneditas 41.787.023 hectáreas a 1.843 terratenientes vinculados estrechamente por lazos económicos y/o familiares a los diferentes gobiernos que se sucedieron en aquel período.
Desde luego, los que pusieron el cuerpo, los soldados, no obtuvieron nada en el reparto. Como se lamentaba uno de ellos, “¡Pobres y buenos milicos! Habían conquistado veinte mil leguas de territorio, y más tarde, cuando esa inmensa riqueza hubo pasado a manos del especulador que la adquirió sin mayor esfuerzo ni trabajo, muchos de ellos no hallaron –siquiera en el estercolero del hospital– rincón mezquino en que exhalar el último aliento de una vida de heroísmo, de abnegación y de verdadero patriotismo”.5
Los verdaderos dueños de aquellas tierras, de las que fueron salvajemente despojados, recibieron a modo de limosna lo siguiente: Namuncurá y su gente, 6 leguas de tierra. Los caciques Pichihuinca y Trapailaf, 6 leguas. Sayhueque, 12 leguas. En total, 24 leguas de tierra en zonas estériles y aisladas.
Ya nada sería como antes en los territorios “conquistados”; no había que dejar rastros de la presencia de los “salvajes”. Como recuerda Osvaldo Bayer, “Los nombres poéticos que los habitantes originarios pusieron a montañas, lagos y valles fueron cambiados por nombres de generales y de burócratas del gobierno de Buenos Aires. Uno de los lagos más hermosos de la Patagonia, que llevaba el nombre en tehuelche de “el ojo de Dios”, fue reemplazado por el Gutiérrez, un burócrata del ministerio del Interior que pagaba los sueldos a los militares. Y en Tierra del Fuego, el lago llamado “Descanso del horizonte” pasó a llamarse “Monseñor Fagnano”, en honor del cura que acompañó a las tropas con la cruz” 5.
Referencias:
1 Walter Delrio, “Sabina llorar cuando contaban. Campos de concentración y torturas en la Patagonia”, ponencia presentada en la Jornada: “Políticas genocidas del Estado argentinos: Campaña del Desierto y Guerra de la Triple Alianza”, Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Poder Autónomo, Buenos Aires, 9 de mayo de 2005. Citado por Fabiana Nahuelquir en “Relatos del traslado forzoso en pos del sometimiento indígena a fines de la conquista al desierto”, publicado en http://www.elhistoriador.com.ar/…/sometimiento_indigena_con….
2 Testimonio recogido en Perea Enrique: “Y Félix Manuel dijo”, Fundación Ameghino, Viedma, 1989. Citado por Fabiana Nahuelquir, op. cit.
3 El Nacional, Buenos Aires, 31 de diciembre de 1878.
4 Álvaro Yunque, Historia de los argentinos, Buenos Aires, Anfora, 1968.
5 Manuel Prado, La guerra al malón, Buenos Aires, Eudeba, 1966.
6 Osvaldo Bayer, “Rebelde amanecer”, Buenos Aires, Página/12, 8 de noviembre de 2003.
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Fuente: www.elhistoriador.com.ar

martes, 13 de noviembre de 2018

Las Crónicas del Capitán Snorkel 8 - Fabricio Estrada



Te has estado conteniendo porque es falso
es mentira.
El barco no flota el avión no flota solo está el aire, solas las aguas. Solo flota el vacío sin crear verbo
ni el ron perfecto con el que brindan los muertos. Saludás al guardia y éste responde a tus buenos días, saludás al pastor del rebaño y éste bala como oveja risueña.
Te has estado conteniendo
porque es falso
es mentira.
Ves películas en centros comerciales inmensos, películas de crionizados que despiertan antes de tiempo pero sos vos quien despierta y vagás por los pasillos buscando la grieta que reventará todo. Te vas y no hay meteoros, saludás las banderas que te salen al paso cantás el himno a la guayaba, ves tres dientes en las palabras de los mendigos y te preguntás por qué no ha ido al dentista, quizá podría podar la grama de tantas lluvias, quizá mantener limpio el cristal de los cajeros automáticos,
el caso es que vos no flotás es ese pobre hombre quien flota de hambre mientras saluda a las estatuas que te llenan de envidia. Vos quisieras ser de mármol o de bronce
 pero sos de envidia
y de ojos mirones girando en la nada, amás el calor que llega de las postales aunque rodés bajo cero en los autos que borran paisajes; y así es que la nave espacial va regresando a tu cuerpo y la butaca se acopla a tus vértebras como un traje a la medida de todas tus ausencias, te sostiene un minuto y luego te deja ir,
Ingrávido extra para todo guión en busca de un looser.

domingo, 7 de octubre de 2018

Las Crónicas del Capitán Snorkel 7 - Fabricio Estrada


Foto: Fabricio Estrada

Tardes completas en que esto se va a pique y los platos giran sobre la mesa sin caerse.
La proa anegada como la cama al que el cuerpo baja, en sueños, para enredarse en las redes mal hechas por una multitud de ancianos y piratas desarbolados.
La última hora captada por la antena habla de trescientos ahogados en el galeón ConcepciónIgual que hoy, 30 de octubre de 1641 algunos construyen su balsa y cruzan La Mona desde República Dominicana e intentan no convertirse en estadística de tiburones. El asunto es que la tarde sigue escorando y los tripulantes de mi bochorno hacen lastre y demasiados nudos para las velas.
 Cada quien sabe el calado que resta.
Cada quien sabe dónde cruje la quilla.
El huracán parece hermoso si se canta -vagas anotaciones en mi bitácora cuando la cerveza corre
y su aluminio es boya que ubica al ahogado. Tardes completas en que esto se va a pique, carabelas, naos, canoas, bergantines o falsos cruceros nocturnos que se desprenden como pedazos de ciudad.
 Importa poco la forma de los buques cuando hay aviones para alejarse y mirar el ojo de Arecibo
desde arriba, percibiendo con su radiofrecuencia hasta el último latido de nuestro pulso acelerado, registrando el último parpadeo de nuestra señal roja casi satélite casi constelado abandono junto a mil puntos rojos de igual número de aviones perdidos en la oscuridad que se alejan, se alejan hasta posarse, quizá, en el viejo cometa de níquel en que se fue convirtiendo nuestro corazón.

F.E.

viernes, 5 de octubre de 2018

Tres poetas emblemáticos de Honduras

Estas fotos las tomé en el año 2009. En ellas aparecen (arriba) José Adán Castelar -ya fallecido-, Tulio Galeas y José Luis Quesada, en una lectura que Paíspoesible organizó para homenajear al Grupo Literario La Voz Convocada (1965-67, La Ceiba). Faltaron los poetas Nelson Merren (fallecido, quien era coordinador del grupo), Francisco Aquino, Marco Tulio Miró, Julio Fonseca y Carlos Ramírez. El homenaje fue en Café Paradiso, Tegucigalpa.



Poemas de Onda Corta, presentación, 2009


Acabo de recuperar de un archivo que creí perdido estas fotos de la presentación de Poemas de Onda Corta. Los poetas Rigoberto Paredes y Samuel Trigueros dieron sus palabras de acompañamiento junto a la poeta e historiadora Anarella Vélez. Café Guancasco dio el canto. Mayo, 2009.







lunes, 24 de septiembre de 2018

Las Crónicas del Capitán Snorkel 6 - Fabricio Estrada



Hijo. Prendé las pantallas.
Las pantallas que interceptan el tráfico prometiendo la belleza sin amor.
La isla está en guerra con todos los países del mundo y no lo sabe, los huracanes no la tocan porque la isla es su centro, los cazas de combate hicieron migrar sus gaviotas y todo parece tan sereno. Prendé las pantallas de los bulevares, hijo, ya encontré la forma de conectarles Skype para verte, que todos nos vean dentro de la capsula espacial enviando palabras que solo tienen historia en la íntima luna de ambos.
Me preguntás sobre los parques y están vacíos. Hubo un Emilio Zapata que fue a la guerra de Corea.
Era de Guaynabo y regresó este año sesenta y seis años después de haberse negado a morir en los espléndidos arrozales del 51. Me preguntás sobre los abuelos y están en los asilos. Asilados, exiliados, asilados políticos de la gran nación de los jóvenes juegan domino en pequeñas mesas y basta empujar a uno para que todos los demás caigan en una ola de marfil que tiene sonido a huesos,
interminable oleada da tres vueltas a los cabos y siempre falla en la última pieza que no cae que oscila ante las voraces cajas del wal mart.
 La señal está fallando, hijo.
 No venimos de un país sano. Hemos esquivado las balas juntos. Los borrachos aún se patean en la cara y yo sigo tapando tus ojos. Has crecido y ambos nos rapamos el pelo para reírnos juntos de los piojos. Me preguntás sobre los parques y los parques están vacíos. Les faltamos.
Esta isla está en guerra con todos los países del mundo. No está en la retaguardia del huracán, está en su centro y Cristo la proteje.

jueves, 20 de septiembre de 2018

Primer aniversario de María en Puerto Rico

Una sofocante y masiva presencia de polvos del Sahara sobre Puerto Rico conmemora el primer aniversario del paso del Huracán María. ¿Hay niveles definidos para estas nubes agobiantes que utilizan la misma autopista de los huracanes para llegar hasta las Antillas? No estoy seguro, pero esta nube tiene que ser categoría 5. Es por turnos: un año viento, el otro arena. No me extrañaría que aún no se me me haya dicho que después de un huracán masivo las calles se inundan de calamares gigantes a los que se debe devolver al mar antes que comiencen a apestar. Así es la radical dinámica climática de la isla, todo aderezado con un septiembre donde el calor se mantiene en 38 grados centígrados o más. La postal se oculta y solo algunos valientes se van a tostar a las playas. No sería extraño, por igual, ver a los paracaidistas playeros prendidos en fuego súbito.

En este aniversario, marcado por la negación de Trump a aceptar los más de 3 mil muertos de María, la sociedad puertorriqueña se mantiene aún bajo la sorpresa del severo golpe. Y no es para menos, María vino a asolar la isla justo cuando la Junta de Control Fiscal inauguraba con saña sus recortes y la huida hacia Estados Unidos alcanzaba alarmantes cifras. María, entonces, vino a aligerar las cosas, a barrer, a poner en condición de maqueta todo un territorio anímico y geográfico. Y sin duda, es como maqueta que se ve Puerto Rico desde los planes de Washington. Le he comentado a algunos cercanos que en la cabeza de los nuevos inversores-invasores coloniales, Puerto Rico debe verse como un fabuloso campo de golf al que estorban un sinnúmero de comunidades. Los resorts deben crecer como hongos sobre el cartón de las salas de conferencia y si aún no se ha dado el paso es porque no encuentran como explicarlo con humanidad. En fin, con una desarticulación catastrófica (categoría 5) a nivel de los movimientos sociales y con un entreguismo (categoría 6) más que absoluto por parte del gobierno del ELA más corrupto de la historia (palabras del mismo Trump), el futuro inmediato de Puerto Rico se presenta bajo una ordenada evacuación del tipo "señores y señoras, nos movemos en este momento hacia la quilla; por favor, sigan a su guía de más confianza (escena alterna de la película Poseidón, o en su defecto, el film del barco dado vuelta)".

De manera visceral, este es un aniversario del que nadie quiere acordarse porque no se sabe si con huracán María o sin él las cosas debieron ir mejor hace un año. El doloroso impacto de los más de 3 mil muertos es tan profundo y al parecer tan evasivo en su manifestación social, que puede compararse con los miles de soldados muertos de Boriken que han muerto en los campos de batalla hacia donde la Metrópoli los mandó a combatir, ya sin nacionalidad, solo encuadrados en las estadísticas de los programas de ayudas para los sobrevivientes.





Paseo José de Diego, Río Piedras-San Juan, en los años 80 y ahora, 2018.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Las Crónicas del Capitán Snorkel 5 - Fabricio Estrada


Foto: Fabricio Estrada

Ninguna ciudad espera más que la crecida junto al mar. Ya descubierta, una y otra vez socavada
se planta con cierta arrogancia de niña bella en masacre y el mar no le trae nada de nuevo, nada elegante como un velero ala de buitre blanco.
Las mercancías que no compro sirven al que no llega. Hay otro tipo de ciudad en la que crecemos sin saber del mar. Se sabe de una inmensidad, pero lo inmenso siempre es lejano tras las montañas cortadas. Un muchacho espera -por ejemplo- que la ola más gigante se salte la pantalla del cine y refresque un poco el cataclismo del hastío. Piensa que cada ciudad tiene su mar y es mentira.
Luego de la partida de baloncesto se aprende a dejar ofrendas en las aceras del domingo: botellas de ron bebidas a pico entre veinte, la historia más sucia en las salas del porno Presidenteel Moisés más heroico de todos dividiendo las olas de la borrachera. Se aprende a esperar, un Miami donde vive mamá, una Barcelona donde tu novia se fue a cuidar ancianos, o un San Juan que ya lamía con sus mareas sin dar pistas de su origen, de sus buques sonrosados, de la espera eterna en las estaciones de guagua, la espera hacia rutas que aún no conozco sentado junto a la haitiana recién llegada.
La H de aití no se pronuncia.
La mía tampoco.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Las Crónicas del Capitán Snorkel 4 - Fabricio Estrada


Foto: Fabricio Estrada

Serviría muy bien para una guerra. Esta isla está en guerra. ¿Qué traigo para un verde más verde? 
Mi cara de frente interno y mi convalecencia, todo en regla, cada uno de los papeles que lo demuestran los llevo en mi bolsillo en un orden confuso: la foto del trauma que fue elegida para el pasaporte, las placas pulmonares que hablan de un ángel interno que desconozco, alas rotas y oscuras, en orden, pesquisas de aduana, en orden, ¿ha pertenecido a una organización terrorista? En orden, no sé, es bueno decirlo, de donde vengo escribir poesía fue sedición o al menos sospecha de insurgencia.
Serviría muy bien para una guerra, casi subo a los buses como un veterano a quien ven de soslayo,
pregunto sobre el precio de los frijoles en lata, me confundo ante los pasos de cebra.
Quisiera ser una grúa gigantesca que selecciona a los desorientados y los traslada con su largo brazo
hasta la puerta misma de sus apartamentos. Muy alto, muy alto se mueven las grúas, pueden levantar el peso del mundo si se les pide, trasladar las guerras de un lado a otro sin molestos oficiales de aduana, equipajes radioactivos, árboles de la colina donde jugaste de niño.
Guerras, guerras como la mía al final del brazo de hierro.
Este país tiene un conflicto abierto con cuatro países del cercano oriente, está en pie de lucha y los supermercados permanecen atestados con el arsenal de grasa más grande de todos los tiempos.
Uno se pierde entre tanta marca vistosa y plásticos, pero yo

yo solo busco frijoles enlatados
del tipo que se come en el frente.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Anarella Vélez Osejo, Honduras


Foto: Fabricio Estrada

Los siguientes textos están incluidos en el poemario Todas las Voces, Ediciones Paradiso, 2013.


MEMORIA

Imágenes corren por mi mente
como  gotas en un día de aguacero
con prisa,
del vacío al tormento,
a la violencia de la mañana que irrumpe en el tiempo,
vivo estos días desesperados
en que la historia se reescribe en nuestras calles,
y siento
que aquí brilla una luz nueva,
caminantes,
resistentes,
transfiguran la ciudad
los muros susurran su existencia
no toleran el olvido.





GOLPES

Se juntan
Se agregan
Los golpes de la historia
nuestra historia, la que no está contada
1924, 1963, 2009
Bonilla
López
Innombrables
Innumerables
demasiados





TAUMATURGAS

Soles en este invierno
lucecitas  de la memoria
música de nuestros días
Teresa
Dolores
María Luisa
Ángela
Clementina
ahí están sus vidas
cazadoras de sueños
Alquimistas de pasiones
de ilusiones
de conflictos
Aquí están.





¿Y SI  ME LAS ARREGLO SOLA?

Todo es  real en esta matria que llevo en la/
                                                          sangre
aquí no hay tiempo para soñar
me pregunto dónde encajan los juegos de/
                                                         la vida
en dónde hay espacio para la ternura
como Elgar, me las arreglo sola
busco conjuros
para este futuro
veo esos rostros en todos los  espejos
y me pregunto
si la oscuridad durará para siempre
ver las señales en el cielo todavía rojo
defenderse de lo que es posible
el horror de los lazos rotos
es paralelo a mi esperanza
y me pregunto, me pregunto.






MATLALCIHUATZIN

Para  Fernando Antonio

Ya no siento la alegría de vivir
hoy el sol no acaricia
hablar no alivia el dolor insoportable
hijo,  Alcomiztli Nezahuatlcoyotl,
te veo partir como una nube limpia,
mis sensaciones son como arrugas finas
sin bordes que las definan
sin límites ni forma
velo que  impide distinguirte
eres halo en el cielo alrededor de la luna
en la periferia del infierno
criatura hambrienta de sabiduría
Cantor, Papagayo de gran cabeza
en el interior de la casa de la primavera
eres ventana que da a otra ventana
Nezahuatlcoyotl, hijo, estrella sabia del firmamento
Rocío de mi mañana
Príncipe de la palabra de nuestra estirpe
Que el amor te acompañe más allá de mi tiempo.
Y no olvido.





EQUIPAJE

Elegimos los sentimientos que queremos llevar con nosotras
como parte del equipaje
la utopía libertaria  
la locura
la pasión
Nos sentimos tan seguras y de pronto
el aspecto suave como grano de algodón
irrumpe en nuestra vida otoñal
y los grados de opacidad
o de luz infinita
se desatan
y se instalan, nos habitan
muy dentro de  nuestra mismidad
tal como nos llegan las notas de El Lago de los Cisnes
sentimos la belleza en todas las palabras
se preparan como si partieran
a su isla proverbial.





IXMUCANÉ

Tu historia entra por mi ventana
Madre de la tierra
Abuela diosa del maíz
Amasaste,  amante,  la materia
Dadora de vida
Maga anciana creadora
Nos volviste carne y fuerza natural
Uniste La luz del sol y de la luna
Ixmucané, diosa
Te posás sobre el agua y el fuego
Mirás más allá de nosotras
vieja iracunda y amorosa
te sabemos nuestra
te sentimos nuestra
fuente continua de alegría.





CANTO

Yo  quiero cantar 
Para los oídos de las perseguidas
para que a ellas llegue la voz de la alegría
para que el grito del hombre no sea más/
                                                        fuerte
que una lluvia de granizos
o  el sonido del bajo en los conciertos de Schuman
Para ellas
Para quienes
la luz matinal se  ha vuelto opaca
en tiempos de huracanes
La ira se  acumula en la garganta
casi tristes casi alegres
canto no…no… si…si…





ÁNGELES

Dejar que todo ocurra
Sin mantener la distancia
Mirar de cerca
sentada en la butaca de algún de cine
sala vip bunker para los ancianas
nuestros sábados ya no son de taberna y cervezas
estos son días para conspirar
los ángeles de este tiempo
llevan las alas tatuadas
y usan gabardina negra
me mandan mensajes de texto
les gusta tuitear
mientras preparan un asalto
de la internacional de poetas violentas


Andrómeda


En el cielo te veo convertida en estrella
Aún siendo hija de reina y rey
Te ofrendaron
Desnuda
Al monstruo Ceto
Me has dado un lugar en el mundo
El destino me lleva a la muerte
Medusa no nos salva
Como a ti
Del  brutal misterio
tu vives para siempre
convertida en la estrella
Tu luz ha vuelto incorruptible  mis sueños.


 TIERRA DE NADIE

Tan niñas como ancianas
Somos como  viejas cascadas
Que descienden poderosamente
Hacia  pozos profundos
Son las despedidas
Ya no bastan las miradas
Hoy  eres  recuerdo
Ángel caído
Los gritos todavía duran
Y nosotras,  forasteras,
Te buscamos
Lira
En la luna que murmura
en el umbral de una tierra de nadie.


AFONÍA

En la antesala del infierno
Confrontada  con mi voz
 emergiendo del Hades
marginada y en sigilo
y  ese olor a  orfandad
pradera abrasada 
me revelo ante las  preguntas
Cuándo
Cómo
dejaré de ser palabra silenciada.


MI CASA

Tiene el aroma de  la rebeldía
La resistencia camina por estos jardines
Poemas libertarios transitan en mochilas
Y se encuentran en mi mesa

No necesita inciensos
La naturaleza es el perfume  en este hogar
Abierta a la piel de la alegría
Zona Verde verde   revolucionaria

Desde sus paredes
Las metáforas saltan de los lienzos
le dan color a este paraíso.
El trazo de las obras de Cindy, Orly, Melisa
Dibujan su horizonte.

Por su puerta entran y salen
Los incendiarios de este tiempo
En esta casa se inflama la imaginación
Y se vuelve pintura,  literatura, música
Mi casa, poesía viva.


DOY FE…

día-noche 
la vida se me va entre revelaciones y descubrimientos
historias cotidianas que deben ser contadas
ventanas para  salir y entrar
instantáneas y videos con la  Olimpia
veo-creo
las/os poetas se reúnen, cantan a esta vida
Sorto, Ávila,  Madrid, Estrada, Oyuela,
21 de marzo
se instalan en esta sala-universo
como relámpago organizan las lecturas
celulares en vibrador, silencio, luces
la erótica poética  crea el clima perfecto
versos como afluentes de agua fresca
inundan este espacio 
entre tanto,
a lo lejos,
otras-otros
sufren un ataque de hemiplejía.



Anarella Vélez Osejo, Nació en  Honduras. Historiadora,  ensayista y promotora cultural. Perteneció a los grupos literarios: Paíspoesible, La coperacha, Las de Hoy, ColectivoLetraEle y Taller de poesía Alicanto, Colectivo Coquimbo. Ha sido fundadora del  proyecto editorial Ediciones Librería Paradiso. Colaboradora en las revistas Alcaraván, Galatea, Paradiso, Paraninfo, Imaginaria, Nostos, Lastiri, Revista Científica de la UNAH, Coquimbo,  entre otras. Columnista de Diario Tiempo; Miembra del Consejo de Asesores y Consultores del Diccionario Enciclopédico Escolar y de la Enciclopedia Básica de Honduras.
Docente universitaria en las cátedras de Historia de Honduras, Historia del Movimiento obrero de Honduras; Historia del Arte; Teoría de la Historia, Estudios de la Mujer y Métodos de Investigación histórica.
 Publicó el poemario Todas las voces  en 2013;  Compiladora de Sihuatán, antología de cuentistas hondureñas, 2014; Compiladora de la Antología de narradoras hondureñas,  2016; el libro de poesía Iluminadas, 2016. Sus poemas están incluidos en  Honduras: Pluma y Golpe,  Antología de poesía resistente escrita por mujeres (2009-2013), preparada por Lety Elvir; en Voces de la ANDEH, antología de poesía preparada por Elisa Logan, 2014; Las de Hoy, Selección de Poesía, 2014, antología del movimiento poético Las de Hoy; Women´s poems of Protest and Resistance Honduras (2009-2014); Despierta Humanidad antología de poesía internacional en homenaje a Berta Cáceres, 2017, antología preparada por el Colectivo Coquimbo. Su narrativa se ha recogido en la Antología de narradoras hondureñas,  2016.  Su poesía se encuentra traducida al inglés. Participó en el Festival Internacional de Poesía en Tierra Náhuat Pipil, El Salvador, 2014. Presidenta de la Asociación Nacional De Escritoras – Honduras, ANDEH, 2014-2016. Presidenta de la Junta Directiva del CEM-H, 2016.