Lucas García, periodista argentino que vive en Rosario, me pidió hace un mes que le concediera una entrevista sobre el momento previo a las elecciones generales del pasado 24 de noviembre, en el cual, la vilipendiada nación que llamamos Honduras, fue prácticamente anulada en su expresión democrática por un nuevo golpe, esta vez en forma de fraude escandaloso e inocultable a favor de Juan Orlando Hernández del Partido Nacional en el gobierno.
Las siguientes respuestas pueden ayudar a entender la debacle que hoy vivimos. Hago constar que la entrevista fue realizada luego de mi participación el Festival Internacional de Poesía de Rosario, el pasado mes de septiembre, y no fue publicada en Argentina.
-A cuatro años del golpe de Estado que derrocó a Zelaya, ¿cómo continuó la situación política e institucional en Honduras? ¿La elección de Porfirio Lobo como presidente luego del golpe quiere decir que la sociedad legitimó el derrocamiento de Zelaya?
R- La elección del Porfirio Lobo es una imposición imperialista para efectos de distracción a la alienada comunidad internacional democrática. No hay institucionalidad a partir del golpe y mucho menos contrato social después de elegir el adefesio político de Porfirio. Nadie ha legitimado nada. Aquí hay imposición y punto: los militares apuntan abiertamente y el imperialismo estadounidense traduce el horror del lenguaje más desarticulado de nuestra ciudadanía.
-¿Esperabas otra respuesta de la comunidad internacional?
R- Si, al menos que se inventaran que el golpismo primitivo hondureño escondía armas químicas y que las usaba contra la población.
-Como consecuencia del golpe se conformó el FNRP, que integra el partido LIBRE ¿formás parte de él, no? ¿En qué estado se encuentra? ¿Qué aspiraciones tienen?
R- En la historia hondureña jamás había sido tan masiva la organización del descontento cotidiano. El golpismo mismo nos ayudó a organizarlo y, en primer lugar, hacerlo bloque de Resistencia. Aquí hasta los más neutrales derechistas terminaron organizándose y apuntalando la represión en movilizaciones callejeras y creación de nuevos partido (PAC-Partido Anti-corrupción y Alianza Patriótica del general golpista Romeo Vásquez, non plus ultra del cinismo), es decir, como que es el momento de que Honduras entre a la historia del equiparamiento de fuerzas que conlleva a la modernidad o a algo por el estilo. El asunto es que del FNRP partió la idea clara de ofrecerle una oportunidad al sistema, casi un gesto de buena voluntad en la forma del Partido LIBRE (Libertad y Refundación) para una última demostración a todo el mundo de que nuestra aspiración es la via democrática y no la convulsión social. Ahora, si este gesto es rechazado al mismo estilo de la Cuarta Urna no sé qué pueda ocurrir el 24 de noviembre de este año, el día de elecciones en que LIBRE llega sumamente organizado y masivo. Sonreímos en el límite y no sé si se podrá hacer más allá de él. Aspiramos, de manera concreta, a desalojar del poder a los eternos saqueadores del Estado mediante la convocatoria a una Constituyente Popular. Aspiramos a darle, por primera vez, un poder piadoso al pueblo lejos del trato inhumano y desvergonzado. Aspiramos, en definitiva, a crear por primera vez un país y no un simulacro.
-¿Cómo está el mapa político en la antesala de las elecciones de noviembre? ¿Quiénes se posicionan mejor? ¿Se puede romper el histórico bipartidismo?
R- El bipartidismo ya se ha roto en la práctica, sólo le resta su instrumento militar y ahí es donde se oscurece el panorama. Nuestra candidata, Xiomara Castro, es la mejor posicionada en todas las encuestas, aunque yo comparto a quien se me cruza que las encuestas son otro instrumento desmovilizador y que hay que trabajar sobre la realidad y no sobre la fría estadística. La formalidad nos mata a las y los hondureños y si hay informes formales terminamos creyéndolo a pies juntillas. Sin duda este es un resabio colonial que hay que derrotar. No podemos creer que de pronto el sistema le abrió las puertas con timbales y fanfarrias a un partido que busca someterlo.
-Por lo que vi las encuestas le dan bien a Xiomara Castro, (esposa de Manuel Zelaya), que plantea posturas de izquierda. ¿De ganar se corre riesgos de una nueva intervención militar?
R- Ya estamos intervenidos militarmente. Se ha militarizado todo, desde los baños públicos a los pasillos de la casa presidencial. Ya los militares intervienen amedrentando con sus armas en las calles y dejando hacer a los sicarios y a los empresarios saqueadores. Nuestro riesgo es cada día y solo se sostiene de no romper en una desastrosa matanza institucionalizada por cierto cálculos de la embajada gringa. Creo que el poder oligarca es capaz de todo, si no lo creemos así es que no aprendimos nada en estos cuatro años: crearon el decreto de las ciudades Charter, concesionaron todos nuestros ríos, le dieron la administración de los bosques a las Fuerzas Armadas, coparon el Ministerio Público, la Corte Suprema de Justicia, el Congreso Nacional, hundieron a la miseria a la clase media, convirtieron a Honduras en el país más violento del mundo... el riesgo ya no entra en nuestras definiciones del poder.
-¿Por qué la candidata es Castro y no Zelaya?
R- Porque el movimiento social que salió a protestar a las calles aprendió a reconocer en ella el valor que siempre ha tenido la mujer en los momentos más difíciles. La compañera Xiomara vivió toda la represión dentro de Honduras, encarnó a la mujer hondureña en Resistencia. Si este movimiento social debe recordarse por algo es por la imagen de las mujeres apostadas frente a la casa presidencial el 28 de junio del 2009 dándole bofetadas a los soldados, y por igual, por el símbolo de Xiomara denunciando sin miedo alguno todos los asesinatos y vejámenes que sufrimos. La figura cohesionadora de Xiomara es irrefutable desde este punto de vista.
-¿Cuál es la situación de la izquierda?
R- Nunca la izquierda hondureña tuvo tanta población levantando sus banderas históricas y, por lo mismo, tanta responsabilidad a la hora de asumir que fue desbordada en sus planteamientos y acciones históricas dentro de nuestro territorio. Creo que la izquierda hondureña se está reinventando ahora mismo, ampliando, madurando como nunca antes. Con la victoria de LIBRE insertaremos dentro del sistema una influencia muy importante del pensamiento dialéctico. Pensar en eso ya es haber dado un paso super importante para consolidar un cambio auténticamente revolucionario en Honduras.
-Se habla mucho sobre la situación de inseguridad que se vive allí, ¿cómo describirías esa situación? (Describimela, si podés, con algunos ejemplos de la vida cotidiana). ¿Qué tienen que ver los narcos con todo eso?
R- El día a día en Honduras es el de una debacle humana. Fuera de cualquier pensamiento sociológico lo que aquí vivimos es atroz. Cuesta que nos lo crean si no se vive cada día las innumerables muestras de sadismo y locura espantosa. Ajusticiamientos, matanzas colectivas, sicariato a toda hora y en todo lugar, descuartizamientos, decenas de niños baleados y sufriendo las consecuencias psicológicas de vivir en medio del fuego cruzado. El narco sí, por supuesto, pero el narco lo componen también los militares, para-militares y policías del golpe de Estado ¿por qué tendrían que investigarse a ellos mismos? Cualquier crimen político queda muy bien ocultado tras esta cortina sangrienta. Cuando la Comunidad Internacional permitió que se validaran las elecciones de Porfirio Lobo intrínsecamente dieron carta libre a esta debacle.
-Cómo respuesta a esa situación el Congreso creo la Policía Militar (fuerzas militares cumpliendo funciones de policía), ¿qué te parece esa decisión?
R- Blindaje sistémico, pura precaución contra-insurjente desde la expresión política-electoral de las transnacionales.
-¿Cómo es la situación de los medios de comunicación? ¿Hay censura política? ¿Qué rol desempeñaron durante el golpe?
R- Después de cuatro años podemos hablar en Honduras de algo bien claro: se instauró el mayor cinismo que jamás hubiéramos imaginado en el espectro mediático de las corporaciones que apoyaron el golpe. Y el cinismo está ahí, ya no censura, sólo intenta mantener la verdad autista de una élite retrógrada. La gente en Resistencia lo sabe, las capas sociales que llegaron a apoyar el golpe y se omnibularon con la "oficialidad" impuesta lo saben. Es demasiado evidente. Al momento del golpe las televisoras oligarcas transmitieron partidos de fútbol del recuerdo, Honduras Vs. España en el mundial del 82, por ejemplo, series animadas e incluso, intervinieron la señal de los pocos medios en Resistencia con pornografía, lo que no hizo más que acrecentar la rabia y el despertar de un juicio crítico profundo hacia los medios. Por supuesto que se emitieron leyes para frenar la expansión de las radio comunitarias y para copar el espectro radio-eléctrico, pero les ha servido de poco: la mejor noticia en vivo y en directo de nuestra realidad es el hambre y la violencia que metieron en nuestro hogares al destruir la institucionalidad mediante la intervención militar y la omisión policial en la investigación criminal. El rumor de Radio Bemba (el boca a boca) se hizo verbo y señoreó sobre la desinformación sistémica. Quebró la censura.
-¿Hay fanatismo religioso?
R- Sí, muchísima desesperanza da por sentado que la intervención divina en alianza con los poderes conservadores del golpismo son la única forma de detener la violencia. Se reza por todo, se menciona "al Señor" incluso cuando se trata de explicar las condiciones del tiempo; la policía recibe un culto cristiano antes de salir a las calles, cantan coros de iglesias. En la escuela pública casi se oficializó la prédica de los maestros y maestras, en el Congreso Nacional se toman de las manos antes de iniciar sesión y rezan. Todo esto es el mejor paraíso para un fascimo mesiánico bastante primitivo pero por lo mismo, bastante brutal. El retroceso del Estado Laico es un hecho irrefutable en Honduras a partir del golpe y eso, ha hundido en patéticas letanías a la población despolitizada y desmovilizada. Dichosamente existe una enorme población que ya lo ha advertido y que nos organizamos para desmontar el fanatismo y asumir el poder político para retomar el Estado Laico.
-¿Cómo entra toda tu participación política en tu poesía?
R- Un tanto precaria pero decididamente comprometida, no con la política sino que con la simple vida que hoy, sin temor a equivocarme, está siendo aniquilada dentro de Honduras. Más que una expresión política mi participación es una expresión de vida, de pundonor. Como muchas y muchos, decidí evitar el panfleto y asumir la participación política directa.
-En el Festival de Poesía de Rosario participaste de un taller en una escuela, ¿cómo fue esa experiencia? ¿Y tu estadía en Rosario?
R- La experiencia con los niños fue maravillosa. En esa mañana habían ahí tres realidades tratando de interpretar la poesía: los niños de la Escuela Perú, los adultos y adultas y un grupo de escolares de condiciones especiales. Estos últimos me hicieron pasar uno de los momentos más sorprendentes que he vivido en la poesía: aún con toda su dificultad de lenguaje leyeron fragmentos de mis poemas y al final me demostraron y dijeron que les había gustado mucho todo en un inmenso abrazo. Inolvidable como igual de inolvidable fue todo el festival con sus polifonías y acentos. Nunca había estado en la Argentina y logré sentirla, vivirla, escucharla. Más allá de su hermosa personalidad, Argentina -a través de Rosario y su festival- me dejó la poesía del sur que tanto había querido conocer de primera mano. Me gustó el desenfado y la convocatoria, la fluidez de la conversa en el verso entrador y sin miramientos. Un festival atípico que ha encontrado su propia personalidad, y lo de atípico lo digo precisamente por ello, por la capacidad de articular una serie de eventos simultáneos sin dejar de fluir hacia el cierre y la despedida con total naturalidad, sin formalismos desmedidos ni acartonamientos. Fluir, fluir, como el Paraná y la poesía de un carguero de Singapur lleno de poetas a mitad de la pampa.
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miércoles, 27 de noviembre de 2013
martes, 15 de octubre de 2013
Entrevista a Fabricio Estrada, las Redes sociales en Honduras - Fernando Rey, El Libertador
¿Cuál
es el impacto que las redes sociales han tenido en la cultura
nacional actual? Es positivo, negativo?
La
brecha digital en nuestro país sigue siendo tan honda que hablar de
una nueva cultura incidiendo en el pensamiento identitario no sería
correcto. Para que se vuelva una cultura integral de impacto en la
visión o cotidianeidad de la población su uso tendría que abarcar
todos los territorios, los mentales, los políticos, los del ocio, y
sobre todo, superar el usuario circunscrito a las ciudades, como lo
es en la actualidad respecto al Facebook, Twiter y otros. El MSN de
las compañías de celulares sí abarca a más de 4 millones de
usuarios y éstos, han desarrollado una seria enajenación respecto
al servicio, lo que representaría el mayor ingreso por consumo de
estas compañías que utilizan todo tipo de promociones y encuestas
para exprimir al usuario. Y por supuesto que está causando un
impacto en los niveles de comunicación verbal de la juventud. El uso
compulsivo está desarrollando una juventud autista y bastante cínica
con respecto a su entorno, un entorno que carece de espacios públicos
y que va confinando al chateo insulso, vacuo. ¿Existe entonces un
chateo edificante? Pues no lo sé, realmente, pero siguiendo las
reflexiones de Armand Mattelart el fenómeno de entregarle a las
nuevas tecnologías de comunicación lo que nosotros no comunicamos
en la realidad de carne y hueso, nos va dejando en desventaja y
anulando, sobre todo cuando no hay una cultura general educativa
realmente consistente en Honduras. Aquí hemos saltado del telégrafo
al celular de manera intempestiva, sin oportunidad de asimilar los
pasos que conducen a un nuevo adelanto, y eso pasa factura,
atraganta, y por supuesto, asfixia. Las sobras que este lenguaje del
chateo MSN o demás deja a la realidad son puros sonidos guturales,
simiescos.
Culturalmente
hablando, son válidas las redes sociales partiendo del colapso en
que vive la sociedad hondureña? Qué papel juegan? Cómo
influencian las redes sociales a nuestra cultura?
Todo
es válido en las comunicaciones y hay que saber asombrarse de las
maravillas que muestran y seguirán mostrando en una civilización
que ya firmó su destino en la globalización y su posterior ruindad.
Enterarse de todo en el mismo segundo que sucede ese todo no
significará nunca participar de ello, a esto último me refiero
cuando hablo de ruindad. El ser humano pasará, en su relaciones a la
virtualidad y no habrá colapso social que lo detenga, al contrario,
cuando las instituciones civiles colapsan es cuando existe más
necesidad de canales alternativos que trasieguen con la nueva moral y
los nuevos poderes del lenguaje. El lenguaje es poder, la palabra
seguirá siendo poder, no importando cuál es el formato utilizado
como herramienta comunicativa, sólo la palabra sobrevivirá, real y
rotunda ante la virtualización y la mediación. Por ello hay que
confiar en ella, saber cuándo es utilizada en su absoluta fuerza
humana. Después de toda ruina siempre se mantendrá la palabra, y
con ella, el nuevo entendimiento, la protocultura. Quizá, dentro del
ámbito local, en Honduras, estemos siendo testigos de esto.
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lunes, 14 de octubre de 2013
Entrevista a Carlos Clará, Los pasillos imaginarios - Manuel Vicente Henríquez, ContrACultura, El Salvador
Carlos Clará, poeta de la «Generación noventera», presentó este mes su libro «Los pasillos imaginarios». Esta es la entrevista que le hizo el escritor Manuel Vicente Henríquez para contrACultura.
Por Manuel Vicente Henríquez B. (*)
Fotografía principal: César Camilo Méndez.
San Salvador.- Tarde calurosa de sábado. Le gente, poco a poco, comienza a llegar al salón de conferencias de La Casa Tomada. Es un público heterogéneo: Estudiantes, adultos mayores, niños, escritores, académicos y mujeres. Todos muy diferentes, pero con algo en común: les une el gusto por la poesía y, en este caso, por escuchar la poesía de Carlos Clará, poeta de la «Generación noventera», que luego de catorce años de silencio editorial, publica su nuevo poemario Los pasillos imaginarios.
Carlitos, como le dicen sus amigos, es reacio a aparecer ante los medios, a dar entrevistas, a ser el centro de atención. Sin embargo, en esta ocasión, accede a hablar para contrACultura sobre su proceso creativo, sus poemas y su labor de editor, que acompaña −en paralelo− a su oficio de poeta. A continuación, sus reflexiones:
Sabemos que el proceso de creación de un libro tiene como una historia. Entonces quisiera que nos contaras cuál es la historia detrás de este tu nuevo poemario.
Bueno, yo creo que hay dos historias. Uno: la historia de Montaje invernal, porque está ligada a este libro. ¿Cómo así? Cuando yo hago Montaje invernal, que realmente iba a ser como el libro del grupo El Cuervo, íbamos a publicar cuatro; en ese momento éramos: Danilo Villalta, Osvaldo Hernández, Erick Chávez y yo. Pero, por alguna razón, solo nos quedamos Danilo y yo e hicimos Montaje invernal; pero era un libro…no exagero cuando digo que era urgente.
¿Por qué?
Porque todos estaban publicando en ese momento, los de mi generación, y nos dimos a la tarea de existir editorialmente y publicar una obra. No sé ahora, tendría que platicarlo con Danilo, pero con él lo consideramos un «error necesario», teníamos que salir, publicar, teníamos que estar en la órbita.
¿Cuándo salió ese libro?
En 1999, ya hace catorce años. Cuando hago la selección, sale Montaje invernal y se me quedan fuera los poemas que yo consideraba un poco más fuertes o digamos con alcances más grandes, mayores que los que estaban enMontaje invernal; y yo dije: «Esto lo voy a guardar para otro momento». Montaje invernal es un libro que ahora yo escondo un poco, porque, creo que es natural, tendrá algunos aciertos pero no creo que sean muchos. Así, Los pasillos imaginarios tienen su origen en esa discusión de Montaje invernal.
Ahora, ¿qué es lo que hace especial ese material que no entra en Montaje invernal? Acá viene la segunda historia deLos pasillos imaginarios. Resulta que me estaban sucediendo varias cosas en ese momento, varias situaciones que yo podría decir eran muy dolorosas, con mayor impacto en mi vida. Y yo dije: «Bueno, voy a seguir escribiendo con esa tónica». Se había muerto mi papá, nueve años antes; mi hermano había sido asesinado por el ejército, ocho años antes; mi mamá estaba en un proceso de cáncer bien avanzado. Entonces esas eran las circunstancias en que yo empecé a escribir Los pasillos imaginarios, que no se llamaba así; en algún momento se llamó «El bullicio de las cosas», pero escribo Los pasillos imaginarios cuando mi mamá muere. Y esas son un poco las historias. Ya lo demás… si Los pasillos imaginarios cierran en el tiempo, en hechos, yo diría que cerraron hace cinco años.

Manuel Vicente Henríquez entrevista a Carlos Clará en La Casa Tomada (Centro Cultural de España). Fotografía: Inés Ramírez.
Y bueno, catorce años después, ves publicado un libro; eso no significa que has dejado de escribir. Pero, ¿qué significa para vos ver este libro publicado?
Bueno, significa muchísimo, significa que ya pude soltar mi búsqueda, mi exploración poética durante todos estos años. Qué pasaba, cuando yo escribía, aun cuando no tuviera los recursos poéticos de Los pasillos imaginarios, siempre volvía a esta obra, era como un imán. Cuando lo cierro este año y se lo doy a mi editor, ya empiezo a escribir otra cosa. Esto se llama «Peces invisibles», ya llevo la mitad, en menos de seis meses; o sea, el lapso creativo de catorce años se redujo a seis meses y probablemente a cuatro más; es decir, en más o menos un año voy a terminar los «Peces invisibles».
Entonces podríamos decir que Los pasillos imaginarios son el cierre de un ciclo vital y, también, poético.
Totalmente. Yo creo mucho en eso. Me gusta lo que decía Ernesto Sabato: que en la vida se pueden escribir tres libros esenciales, de acuerdo al rompimiento con los absolutos, lo demás es relleno, sin ningún respaldo. Yo creo eso. Ahora «Peces invisibles», que es el nuevo poemario que estoy trabajando, no quiere decir que sea menor a Los pasillos imaginarios; lo que pasa es que, creo yo, que crecí tanto con Los pasillos imaginarios a nivel de exploración, entendí muchas cosas, que se le ha hecho mucho más fácil a los «Peces invisibles» verse beneficiado.
Ahora quisiera saber, ¿cómo ha influido tu labor de editor en tu obra poética, pero a la vez, también, cómo ha influido tu oficio de poeta en tu labor de editor?
Ambas se han influenciado. Por un lado, la edición me ayudó para entender que si uno apuesta por un proceso y ve los resultados como un fruto, no hay prisa, no hay prisa. Si un libro es bueno −en el caso que fuera bueno− va a tener acogida en cualquier momento. Yo sí me hubiera arrepentido, creo yo, si hubiera publicado Los pasillos imaginarioscasi de inmediato; seguramente no tendría el alcance que, creo yo, tiene el libro ahora, no lo sabemos. Los lectores y el tiempo lo dirán. Pero en esa medida, en entender ese proceso, en entender además qué es lo que uno puede tener en las manos, me ayudó la edición.
Ahora bien, ¿cómo me ayudó la poesía en la edición? Me ayudó…como ya venía entendiendo de procesos creativos, me enriqueció mi visión como editor. ¿En qué sentido? Cuando yo veo materiales, yo más o menos puedo entender cuál es la trama, cuáles son los cables debajo de las palabras y de los párrafos y puedo deconstruir eso, a partir de mi conocimiento de los procesos creativos, precisamente. Creo que me ha ayudado muchísimo a afilar herramientas.
En otra entrevista reciente dijiste que mucho de tu trabajo poético tiene que ver o está influenciado por la música. ¿Cómo la música ha influenciado en tu obra?
Muchísimo, tanto así y me voy a adelantar: Después de «Peces invisibles», quiero hacer un proyecto, quiero hacer un poemario que esté ligado directamente a toda la música que me ha influenciado. Para mí la música significa también tiempo; o sea, mis procesos vitales también están ligados a un soundtrack de la vida. Cuando yo oigo una canción, es como si leyera un poema de ese momento. Pero esa inquietud no está vaciada como yo quisiera en ningún poemario, ni siquiera en «Peces invisibles». Entonces, creo yo, que va a necesitar una publicación a parte, un poemario, un proceso nuevo, donde vaya íntimamente ligada la música con el producto poético.
Para terminar, se dice que el país no es un país de lectores, no es un país con gente que lee; pero, sin embargo, pudimos ver ahora, en esta presentación de tu libro, «casa llena». ¿Qué opinión te merece eso? ¿Qué pensás de toda esa gente que vino, además de oír tu poesía, a comprar tu libro?
Me sorprende y no. ¿Por qué? Porque yo siempre he creído que el secreto de la edición y de la creación, convertida editorialmente en algo concreto, que sería en este caso el libro, la clave es acercarse al público. Si usted ve, yo soy una persona muy aislada, yo paso periodos bastante largos en que nadie me ve, ya que la edición me consume muchísimo tiempo y tengo que entrar en la cabeza de otros para hacer un buen libro, para entenderlos, entonces dejo a un lado mi material. Pero, cuando salgo, trato de buscar esa retroalimentación, es decir, preguntarle a la gente: Usted qué piensa, cuál poema le gusta…
¿Y con quién buscás esa retroalimentación?
Escucho a la gente. Con los lectores, con la gente que me interesa. Estoy hablando, ahora, como autor. Intento acercarme y escuchar. Y me ha dado resultados increíbles; me ha dado lecturas, para mí, insospechadas de mi material. Incluso hay un material que al fin entendí, luego que un lector me dijera lo que pensaba. «Es cierto, eso es lo que quise escribir», pensé, luego de hablar con él. Es una cosa que te abre el panorama. Yo creo que ese punto: de acercarse a la gente, de entender, de escuchar, no para escribir para ellos, sino de conocer nuestro material, desde cómo lo ve y lo interpreta el lector. Y eso la gente lo agradece.
Ahora, como editor, sobre ese mito de que el salvadoreño no lee, yo siempre he sospechado, siempre he dicho, a la menor oportunidad, de que sí existe un nivel de lectura en el salvadoreño. Más bien, el punto sería: cuál es el nivel ideal de lectura que el salvadoreño necesita. O que queremos, ¿verdad? Para tener una sociedad desarrollada, para que el libro esté en la canasta básica de cada persona. Ese sería otro punto. Pero cómo entender que en un país que tiene casi tres periódicos con un tiraje de cien mil ejemplares diarios, solo comparado con el periódico La Nación de Costa Rica o con unos cuantos periódicos en México, ¿la gente no lee? Claro que la gente lee, por eso la labor del editor es hacer materiales que a la gente le agraden, que además informen, que además sientan que es algo útil. Y en esto entra la no ficción y por lo tanto, también, arrastra a la literatura, que genera ventas.
Entonces, vemos que en el país hay un interés, interés de diversos lectores, que lo pueden a uno volver popular, pero ser popular no significa no tener calidad. Yo creo que se le puede dar a la gente calidad, se le puede tratar bien y se le puede generar esa empatía, con un autor y con su obra.
(*) Comunicador, narrador y columnista de contrACultura.
Leer nota del lanzamiento. http://www.contracultura.com.sv/los-pasillos-imaginarios-de-carlos-clara
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domingo, 4 de agosto de 2013
Entrevista a Federico Andahazi: “La imprenta de Gutenberg era una máquina fantástica para falsificar manuscritos” - Mario Casasús, El Clarín, Chile
México DF.- En entrevista con Clarín.cl Federico Andahazi (1963), escritor argentino, habla de El libro de los placeres prohibidos: “Son dos novelas en una, la biografía de Gutenberg y el thriller por los crímenes en el burdel, las dos historias se enlazan hasta el final. Fue una decisión deliberada: traté que la parte de ficción no contaminara la investigación histórica, por eso -casi- son dos libros separados, a mí nunca me gusta revelar cuánto es realidad y cuánto es ficción en mis libros; sí puedo decir que todo lo relacionado a Gutenberg está reconstruido de manera histórica y fidedigna con documentos; la otra parte podemos discutirla un poco. Necesitaba que la historia de las prostitutas no contaminara a la investigación histórica”. Andahazi confiesa: “La inclusión de Gutenberg fue accidental, todos los caminos me llevaban a Gutenberg; me encontré con un personaje oscuro, Gutenberg enfrentó juicios por fraude, falsificación y falsa promesa de divorcio, es decir, era un estafador, y eso lo convierte en un personaje delicioso, además era un genio”.
MC.- “El libro de los placeres prohibidos” está circulando en Argentina desde noviembre, a México llegó un semestre después. ¿Por qué no salió simultáneamente en el resto de Latinoamérica?
FA.- Cuando salió la edición argentina se programó inmediatamente la edición en el resto de Latinoamérica, cada país tiene su propia agenda, ahora están en camino las traducciones, eso implica armar una agenda de viajes, es un rompecabezas bastante complejo. Debo decir que es muy bonita la portada mexicana, es diferente a la tapa argentina, un libro comienza a ser leído por la gráfica de la portada.
MC.- ¿Cuándo nació la idea de escribir El libro de los placeres prohibidos?
FA.- Este libro es la zaga directa de mi primera novela, cuando escribí El anatomista era muy joven, tenía veintitantos años, era la época en la que un escritor supone que la literatura consiste en formularse preguntas y no en responderlas, ahora que acabo de cumplir 50 años descubrí que no sólo puedes plantearte preguntas, sino que a esta edad puedes dar algunas respuestas; de modo que en El libro de los placeres prohibidos respondí muchísimas preguntas que me formulé en El anatomista. La principal pregunta que hice en El anatomista: ¿en qué momento el sexo dejó de ser sagrado para convertirse en algo pecaminoso y prohibido?, suponía que esa pregunta no tenía respuesta, pero encontré el momento histórico: el sexo en Babilonia se ofrecía en los templos, quienes ofrecían el sexo eran las sacerdotisas en orgías rituales, cuando los hebreos caen cautivos por los pueblos babilónicos son obligados a practicar el sexo ritual, al principio los hebreos se resisten porque eran monoteístas, con el transcurrir de los años, al liberarse del yugo babilónico los hebreos van a repudiar con tanta fuerza al enemigo que identificarán la sexualidad con Babilonia, por la herencia judeocristiana repudiamos la sexualidad, cuando leemos la Biblia -en el libro del Apocalipsis- encontramos a la puta de Babilonia como “la causante del fin de los tiempos”.
MC.- Los dos planos narrativos transcurren en la ciudad de Mainz: el juicio contra Gutenberg por falsificación de manuscritos, y los asesinatos seriales en un burdel a orillas del río Rhin. ¿Cuál era tu vínculo con la cultura alemana?
FA.- Mi vínculo con el idioma alemán tiene que ver con mi formación como psicoanalista, Freud escribió toda su obra en alemán, afortunadamente yo dejé de ser psicoanalista. Mi padre era húngaro, de modo que en alguna época Hungría tuvo una relación muy estrecha con Alemania, pero en realidad mi vínculo es con la literatura y con el libro. Gutenberg aparece en esta historia casi por accidente, yo había imaginado una historia en la época del surgimiento de la imprenta, donde los protagonistas iban a ser los primeros imprenteros contra los últimos copistas de manuscritos, los copistas defenderían su coto a capa y espada, desde luego en medio quedaría Gutenberg, todos los caminos me llevaban a Gutenberg; me encontré con un personaje oscuro, del que se sabía poco, los únicos testimonios que existían de su vida eran los juicios a los que fue sometido, condensé los juicios en uno, pero en realidad Gutenberg enfrentó juicios por fraude, por falsificación y por falsa promesa de divorcio, es decir, era un estafador, y eso lo convierte en un personaje delicioso, además era un genio; no sólo él, sus socios y secuaces –Fust y Schöffer- eran geniales, Peter Schöffer establece las leyes de la tipografía moderna. El fundador de Apple, Steve Jobs, reconoció la obra tipográfica de Schöffer, cada vez que abrimos una ventana de tipografía en la computadora ahí está el legado de Schöffer. Gutenberg, Fust y Schöffer creían ser simples estafadores, pero eran genios que nunca imaginaron que sus aportes llegarían a nuestros días, y pensar que tenemos en nuestras manos el libro que inventó Gutenberg, no hay diferencia alguna, todavía se utilizan en algunas imprentas los linotipos y los tipos móviles.
La inclusión de Gutenberg fue accidental, me costó muchísima investigación, viajes a Alemania, estuve en los Archivos de Berlín, en los Archivos de Mainz, también viajé a Holanda, porque Gutenberg fue discípulo de Laurens Janzoon Koster, a quien se le atribuye la fundación de la imprenta. La invención de la imprenta fue una pequeña guerra en Europa. Lo más notable es que todos tenemos una idea escolar de Gutenberg, lo consideramos el padre del libro, pero Gutenberg no fue el inventor de la imprenta, la invención de la imprenta es un momento mítico de la historia, lo que inventó Gutenberg era una máquina fantástica para falsificar manuscritos, un manuscrito valía una fortuna, eran años de trabajo por parte de copistas, iluminadores y encuadernadores. En 1455, muy pocos tenían el privilegio de acceso a los libros: la Iglesia, los reyes, los príncipes y algunos acaudalados comerciantes. Quienes hemos tenido el privilegio de ver una Biblia de Gutenberg, lo primero que salta a la vista es que no hay diferencia con un manuscrito, está claro que la intención de que el libro parezca un original manuscrito. A poco de andar con esta estafa, Gutenberg y sus secuaces -Fust y Schöffer- son descubiertos y sometidos a juicio; cuando la Iglesia descubrió la imprenta en el taller clandestino -alucinante, casi onírico- se encontraron con un panorama aterrador, la jerarquía católica se preguntó: ¿qué pasa si el libro sale de la órbita de pertenencia de la Iglesia?, los únicos que leían la Biblia eran los religiosos, la gente en general no sabía leer, un sector de la Iglesia decía: “no estaría mal que en poco tiempo se puedan fabricar cientos de Biblias”, pero había una lista de libros prohibidos, el gran temor de la Iglesia es que se hicieran públicos los libros prohibidos, en especial el Libri voluptatum prohibitorum.
MC.- ¿Por qué elegiste al artesanal copista de libros como antagonista de la trama?
FA.- Es una figura muy elocuente, era un tipo que se la pasa copiando letra por letra; los mejores copistas no sabían leer, así los prefería la Iglesia porque la comprensión del texto lleva a la polémica, lleva a la intervención, a la discusión voluntaria e involuntaria, y se corría el riesgo de que se alteraran los textos. Me interesa mucho esta persona que hace actos mecánicos, que repite algo que ignora; yo me preguntaba: ¿hasta qué punto nosotros no repetimos el esquema de los copistas?, pasa todo el tiempo, incluso con la sexualidad, ejercemos ritos por costumbre, ignoramos el sentido de lo que hacemos por herencia, pasa con el sexo, pasa con la lectura, leemos lo que todos leen, vemos en los aeropuertos que todos los pasajeros leen un Best-seller, hay un acto automático que me aterra, pienso que a veces somos copistas analfabetos, repetimos sin saber muy bien lo que hacemos, el propósito de El libro de los placeres prohibidos es intentar indagar en el origen del libro, en el origen de la lectura y escritura, por eso te decía que aquí respondo varias de las preguntas que hice en El anatomista (1997).
MC.- En “El libro de los placeres prohibidos” recurres al pie de página para las traducciones de palabras en alemán y holandés, también para documentar el juicio contra Gutenberg. ¿Cuál era el criterio para incluir los documentos históricos de tu investigación?
FA.- Investigar no es fácil, lleva mucho tiempo, es un trabajo casi burocrático, ahora bien, hacer este trabajo burocrático en Alemania fue muy grato porque es un placer hacer investigaciones en Europa. En la edición argentina aparece la reproducción facsimilar del documento con la firma del notario Ulrich Helmasperger y la imagen de una caja de madera, donde emerge una mano que sostiene una flor; me traje la copia del documento desde Alemania como un tesoro. ¿Cómo armar un libro a partir de tantos documentos?, es muy complejo, a veces terminas enamorado de tu trabajo de investigación, de los hallazgos, -tú lo sabes mejor que yo, por el Caso Neruda-, cuando encuentras un documento entras en éxtasis y no te quieres desprender nunca de los documentos; pero debes tener en cuenta al lector, eso que a nosotros nos encandila y enamora, para el lector puede ser información tediosa, debemos ser muy cautos. Los pies de página reemplazan el documento entero, la tentación sería reproducir el documento entero; el primer trabajo es: seleccionar los documentos, trabajarlos para que la investigación histórica no sea tediosa al lector, después me gusta trabajar con capítulos breves.
MC.- ¿Capítulos breves para contar dos planos narrativos?
FA.- Son dos novelas en una, la biografía de Gutenberg y el thriller por los crímenes en el burdel, las dos historias se enlazan hasta el final. Fue una decisión deliberada: traté que la parte de ficción no contaminara la investigación histórica, por eso -casi- son dos libros separados, a mí nunca me gusta revelar cuánto es realidad y cuánto es ficción en mis libros; sí puedo decir que todo lo relacionado a Gutenberg está reconstruido de manera histórica y fidedigna con documentos; la otra parte podemos discutirla un poco. Necesitaba que la historia de las prostitutas no contaminara a la investigación histórica.
MC.- El papel del copista despierta cierta antipatía, al oponerse a la difusión de la lectura, “Sigfrido de Mangutia” sigue al pie de la letra los dogmas de la Iglesia. Ahora que confiesas una decisión deliberada en la estructura de tu novela, ¿lleva alguna intención implícita la empatía que despierta Gutenberg y la antipatía del copista?
FA.- En la literatura y en mi vida personal no intento ser juez de nadie, creo que a medida que voy envejeciendo soy menos prejuicioso, la literatura a veces sufre por los prejuicios de los escritores, de modo que no es una novela de buenos contra malos, aunque lo parezca. El fiscal “Sigfrido de Mangutia” parece un malo de película y la madre de Gutenberg parece una buena de película, pero en esta novela nada es lo que parece, Gutenberg aparece como un estafador que lo único que persigue es hacerse millonario, pero murió pobre y sin reconocimiento. Al final es un héroe, Gutenberg nunca se enteró, pero fue un héroe. Por más que uno se crea una buena persona, uno puede ser un hijo de puta creyéndose un gran tipo (risas), y existen grandes hijos de puta que terminan siendo buenos tipos y haciendo buenas obras; yo busco el contraste de los buenos y malos para ponerlos en duda, sólo hay una cosa que no perdono: la estupidez, me parece que no son peligrosos los malos, muchas veces “los buenos” son más peligrosos que los malos, pero los que son realmente peligrosos son los estúpidos, la estupidez es el peor flagelo de la humanidad.
Cuando decimos que Gutenberg democratizó la lectura es una suerte de anacronismo, lo cierto es que puso los libros en manos de todo el mundo. Esto es muy complejo, no es que ahora todos tenemos acceso a todos los libros, después apareció el mercado que terminó regulando la lectura, el mercado se convirtió en lo que hacía la Iglesia, el mercado te dice qué tienes que leer. Habría que pensarlo en términos filosóficos: la discusión que se produjo en 1455 con la aparición de la imprenta es la misma discusión ante la invención del E-Book, en 1455 se decía que la aparición del libro impreso sería la muerte del libro porque se pensaba que debía ser manuscrito, al punto que en la actualidad para los judíos, la Torá tiene que ser un rollo manuscrito. La humanidad no perdió nada con la imprenta, coexisten los manuscritos con los libros; hoy en día, todo mundo habla de la muerte del libro y no es así, el surgimiento del libro electrónico es el nacimiento de otro formato, desde luego que cambiará la forma de leer y escribir, cambiará la forma de comprar los libros y falsificarlos, ahora todo mundo está peleado con la piratería, yo tengo el enorme privilegio de ser el autor más pirateado de la Argentina (risas), claro que es un privilegio, conozco autores que se quejan al ver sus libros pirateados, deberían preocuparse si sus libros no están pirateados en las calles, quiere decir que no le interesan a nadie. El libro impreso surge como una estafa, toda la industria editorial se montó sobre la estafa de Gutenberg, Fust y Schöffer, el primer libro fue pirata, después llegó la industria y la ley. El E-Book es lo mismo, nació como una forma de piratería, y sobre el nuevo formato se montó la industria editorial.
MC.- Si mal no recuerdo, es tu séptimo viaje a México para presentar una novela, o para iniciar una investigación histórica; en junio de 2010, Eugenio Aguirre publicó -en colaboración contigo- el libro: “Pecar como Dios manda. La historia sexual de los mexicanos”. ¿Cambió tu percepción del país después de estudiar la historiografía sexual de México?
FA.- En principio, tengo una relación de afecto muy particular con México, una de mis novelas transcurre en México: El conquistador (2007) y Quetza es mi personaje preferido. México es enteramente familiar para mí, cuando escribí La historia sexual de los argentinos dije: “no se puede entender la historia de un país si se desconoce la historia de su sexualidad”, porque los países son como nosotros: hijos de una trama sexual, literalmente. Efectivamente, me dio mucho gusto colaborar con Eugenio Aguirre, después de estudiar la historia sexual de los mexicanos por supuesto que ahora conozco mejor al país, me parece que la sexualidad no es un dato pintoresco en la historia, atraviesa el centro de la historia, y mucho más en México, aquí el mestizaje fue más fuerte y complejo que en la Argentina.
MC.- No habrá presentación formal de “El libro de los placeres prohibidos” en México, sólo concediste entrevistas, pero no interactuarás con tus lectores. ¿Queda interrumpido el placer de un escritor al no conocer las diversas lecturas de su nueva novela?
FA.- Exacto, es un lectorum interruptus (risas). Yo establezco con el lector un vínculo muy estrecho, me gusta estar frente a frente con el lector, el sentido último del libro siempre lo da el lector; pero también es cierto que a través de la prensa se sintetiza el espíritu de los lectores, tengo muy buena relación con la prensa, disfruto conversar con los periodistas, creo que en este momento de la historia los periodistas son indispensables. Me hubiera encantado organizar una presentación con los lectores en México DF, lamentablemente fue imposible por cuestiones de tiempo, pero dentro de poco estaré en el Hay Festival de Xalapa, ahí tendré la oportunidad de compartir con los lectores y seguramente en la Feria del Libro de Guadalajara.
MC.- Finalmente, en Chile se cumplieron dos importantes aniversarios luctuosos: la primera década sin Roberto Bolaño y los 40 años de la muerte de Pablo Neruda, ¿qué piensas ante la pérdida de dos genios de la literatura latinoamericana?
FA.- No puedo creer que se cumplieron 10 años de la muerte de Roberto Bolaño, para mí había pasado poco tiempo; en un congreso que se realizaría en Guijón me habían invitado a compartir una mesa con Bolaño, me hubiese encantado conocerlo. Bolaño es uno de los grandes referentes de la literatura latinoamericana, es un autor que con el tiempo tendrá más justicia y más lectores, en la medida que pasen los años se podrá valorar su literatura.
Neruda es un personaje tan entrañable por distintos motivos, yo provengo de una familia de comunistas, mi abuelo era un viejo militante del Partido Comunista de Argentina; crecí entre los libros de Neruda, cuando era niño iba a una colonia cooperativa donde leíamos la poesía de Neruda, después lo tengo asociado a un hecho luctuoso: al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, mi abuelo era editor, tenía una biblioteca fantástica y marxista, debido al miedo, mi abuelo decidió bajar los libros de los estantes y cruzar a un terreno baldío para quemar su biblioteca, recuerdo haberlo visto inmolarse de espíritu, entre los libros incinerados estaba Neruda, para mí fueron dos muertes de Neruda: la noche del 23 de septiembre de 1973 y la madrugada del 25 de marzo de 1976.
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domingo, 7 de julio de 2013
Entrevista a Fabricio Estrada: Situación de la SCAD y el FATCA - Jorge Miralda
Jorge Miralda: Se han cerrado aproximadamente 15 Casas de las Culturas y peligran los Patrimonios Históricos Culturales Nacionales ¿A qué se debe esto y cuál es tu punto de vista sobre lo anterior, porqué La SCAD se queda callada?
Caminante Fabricio Estrada: Mirá, todo esto corresponde a la dinámica privatizadora que tiene el actual gobierno nacionalista y que ha impulsado a través de varias iniciativas de Ley que se volvieron prácticamente proyectos y que se han aprobado en lo fáctico, en el hecho; con una mezcla de la distorsión de objetivos del Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de Cultura, Artes y Deportes (SITRASCAD), y obviamente, como puntal muy mediocre -por cierto- de todo esto, es el actual Secretario de Cultura Tulio Mariano, que es en sí una figura técnica decorativa y que fue puesto únicamente para dar una ilusión de inclusión, que supuestamente el gobierno de la unidad nacional golpista y post golpista dio para atemperar un poco las quejas con respecto a lo que iba a suceder con este gobierno. Pues bien, esa mezcla de tres factores inicia con la Ley Orgánica de Educación, en donde se ve que la cultura va a ser una oferta privada, en donde se disminuyen los presupuestos totales para La Escuela Nacional de Bellas Artes (ENBA), la misma SCAD se disminuye bajo el argumento que si hay una oferta de arte y cultura en el país tiene que ser una iniciativa privada, porque la ENBA por ejemplo, pasa a ser un Bachillerato que necesita especialización de Licenciatura en la Pedagógica y eso lo sabemos muy bien, eso lo dice la Ley Orgánica, al igual que La Escuela Normal Mixta, que está dentro de ese esquema supuestamente de especialización. La otra combinación es que con esto se busca destruir la conquista popular, que es una conquista del pueblo de una u otra forma, de tener una Secretaría de Cultura.
Jorge Miralda: ¿Por qué es una conquista popular la SCAD?
Caminante Fabricio Estrada: Si bien es cierto que la Secretaría fue creada por las Juntas Militares, su creación fue un momento clave de coincidencias de fuerzas populares que presionó a las Juntas Militares a crearla. Era una forma de las Juntas para decir estamos con las reformas. Por lo tanto, una vez que se asume la creación de la Secretaría de Cultura como Ministerio de Cultura y Turismo en ese momento, nunca se debió perder ese objetivo ¿Qué sucede con esto?, al perderse la iniciativa estatal para brindar políticas públicas de arte y cultura se transformará ésto -en el gobierno nacionalista si ganara de nuevo las elecciones, en un Consejo de Cultura, como ha sucedido en cierta forma en El Salvador, y con ello el Consejo va a ser manejado por la iniciativa privada.
Jorge Miralda: ¿Cuáles por ejemplo?
Caminante Fabricio Estrada: Los directivos, para dar un ejemplo posible, del Museo de la Identidad Nacional (MIN), del IHCI, del Instituto Hondureño de Cultura Hispánica (IHCH), el Museo del Hombre Hondureño y el CAC-UNAH que se va a sumar al supuesto rescate de la educación cultural y que será, a mi parecer, todo el depositario de esto y, por supuesto, la UPNFM que ya implantó un curriculum educativo acorde al negocio del plan orgánico. Ya se definió que al desaparecer las Escuelas Normales de Magisterio éstas van a realizar las Licenciaturas de magisterio en la Pedagógica.
Jorge Miralda: ¿Qué papel juega el SITRASCAD en todo esto?
Caminante Fabricio Estrada: Estos juegan un papel mediocre para las mayorías pero beneficioso para las minorías, consumen casi el 80% del presupuesto anual para el pago de salarios, y hay un contubernio tal, entre el sindicato y las directrices de la SCAD, que ellos deciden prácticamente qué puestos van a tener los funcionarios que hay dentro; este sindicato presionó y decidió por ejemplo, que la señora Lesbia Ramos fuera trasladada a la Hemeroteca, que Eduardo Bähr esté constantemente asediado y amenazado de ser destituido, ese es el sindicalismo de la SCAD, por lo tanto hay un doble rasero y es terrible para el movimiento social, porque es el SITRASCAD el que dispone y el que ha suplantado la labor especializada que debería tener la Secretaría misma con respecto a la Red de Casas de Cultura y los patrimonios históricos; ese sindicato es el que ha desfondado a la SCAD, amparándose en el papel decorativo de Tulio Mariano, ya que este hombre ha decidido jugar a la comodidad y asunto concluido.
Jorge Miralda: Como intelectual, trabajador cultural ¿Cómo ves el Frente Amplio de los Trabajadores de la Cultura y el Arte que recién se formó, es una quijotada o construyen castillos de arenas?
Caminante Fabricio Estrada: Se vuelve quijotada cuando se cae en las mismas medidas de presión. Estas medidas aquí significarían adaptarse al lenguaje institucional y como ya no existe institución no hay por qué hablar de ella. Cuando se pide recuperar la institución se pierde de vista que el Estado en sí tiene una política general de destrucción de la institución y vamos a hablar sobre nada si no atacamos la raíz del verdadero problema: el verdadero problema es el plan estratégico de la Ley Orgánica de Educación, y como sucede siempre en las políticas públicas de derecha el ataque no vino frontal, sino que vino aleatorio de un frente que creemos que corresponde a otro sector, a otro gremio: el magisterio; por eso pensamos que este problema se debe enfrentar desde el sector cultura, pero estamos equivocados, es desde el sector educación, porque la Ley Orgánica define todo el asunto. Si no se señala directamente las causas del problema con lucidez, claridad y se va escarbando el ADN, nos quedamos en lo de siempre, como cuando hemos querido integrar al sector cultura en mesas de apoyo ¿Te acordás en cuántas hemos participado?, pero nunca sucede nada, simplemente porque viene la derecha y le impone al sector cultura que diseñe una propuesta de Ley Cultural y pone a los pobres artistas e intelectuales a enredarse en asuntos jurídicos, cuando el papel del artista no es crear Leyes, por lo tanto el artista se cansa y deja ese papel a los abogados; el abogado toma el asunto en sus manos y se pierde la iniciativa cultural y comienza la iniciativa jurídica, y en ésta, tal como el golpe de Estado lo demostró se pierde un país, como por ejemplo a través del argumento de la sucesión constitucional jurídica. Entonces, se vuelve quijotada ¡y muy romántica! si no atacamos las causas estructurales que dan por asfixiada la iniciativa pública de la cultura.
Jorge Miralda: ¿Desde tu punto de vista se debe señalar hacia el sector educación porque este define claramente hacia dónde nos encaminamos?
Caminante Fabricio Estrada: Sí, claro, y si se quiere, en forma frontal, atacar el mal sindicalismo, la mala idea del sindicalismo y el abandono de las Centrales al sindicalismo de cultura, porque si existen Centrales Obreras en Honduras debe existir una especie de monitoreo hacia sus sindicatos. Yo sé que el sindicato es autónomo, pero la promiscuidad en que entró el sindicalismo con el Estado es terrible, allí no hay defensa del empleado, hay una defensa del patrono y tienen que defender ese 80% que les dan y no el 20% a la institución, por eso se debe atacar frontal y revolucionariamente.
Jorge Miralda: La Casa Morazán está a punto del cierre inminente de sus puertas, ya que se encuentra sin presupuesto, y sólo tienen para funcionar este mes de junio ¿Qué opinión te merece esto?
Caminante Fabricio Estrada: Siendo coherente con la situación que vive estos momentos la Casa Morazán, LIBRE a través de esta iniciativa de artistas e intelectuales que están dentro de la égida anímica de LIBRE, debería pronunciarse y apoyar al Frente Amplio y debería ser una iniciativa frontal a través de su Secretaría o Comisión de Cultura, pero como sabemos muy bien que la figura del Secretario de Cultura de LIBRE es decorativa y casi se equilibra con Tulio Mariano, tenemos serios problemas; porque nosotros proponemos un tulio Mariano en LIBRE, y eso en la práctica es lo que está sucediendo hermano, porque uno es un técnico decorativo y el otro un político decorativo, eso significa que estamos en la misma onda. Por lo menos esta iniciativa de ustedes debe ser acuerpada por la época y la época en estos momentos la representa LIBRE.
Jorge Miralda: Tus palabras para este grupo del FATCA que ya retomó esta lucha.
Caminante Fabricio Estrada: Que es el momento adecuado, histórico, dialéctico para que se enfrente este problema con las herramientas que la época nos está dando, vamos a ser y seremos un grupo de presión, pero desde el impulso histórico que está haciéndole presión al sistema caduco; es el momento de unirse a la única iniciativa con fuertes elementos revolucionarios que va a cambiar al país a través de LIBRE, y tiene que hacerse desde un punto de presión común con las ideas de transformación que propone LIBRE, un punto y una propuesta política, una visión y un señalamiento político porque es estructural el problema, no puede ser desde la iniciativa neutra o imparcial, como el pobre periodismo hondureño que se resguarda siempre diciendo que el periodismo es objetivo y que tenemos que ser imparciales en todo... y esto es completamente falso, ya que toda noticia y propuesta periodística tiene un asunto político de por medio, una propuesta y un compromiso político y esa es la razón de ser de la comunicación, entonces, la comunicación dentro de este Frente Amplio debe estar unida a la época, porque si no, las exigencias vuelven a quedar a la deriva y en las manos jurídicas del Estado burlador.
Frente Amplio de los Trabajadores de la Cultura y el Arte (FATCA)
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martes, 18 de junio de 2013
Entrevista a Manuel Mejido: “Los militares asesinaron a los símbolos de la Unidad Popular, Neruda era el gran símbolo” - Mario Casasús, El Clarín, Chile
México DF.- En entrevista con Clarín.cl Manuel Mejido (1932), enviado del periódico Excélsior en septiembre de 1973, habla del golpe de Estado y del presunto asesinato de Neruda: “Los militares asesinaron a los símbolos de la Unidad Popular, Neruda era el gran símbolo, el régimen militar tenía que instalar a los nuevos dioses; durante la conquista de América -en 1521- los españoles destruyeron las pirámides aztecas para edificar las iglesias católicas, los asesinos de Pinochet quisieron hacer lo mismo -en 1973-, pero con quién podrían sustituir a Neruda, la dictadura tenía que quitar de en medio a Neruda, el poeta tenía más cañones que cualquier país que quisiera derrocar a Pinochet”. El periodista mexicano escribió: “Neruda había obtenido un salvoconducto para viajar a México a internarse en el Instituto de Cancerología”, en 1973 pensaba que el poeta había muerto por el cáncer y la tristeza, sin embargo 40 años después no descarta la posibilidad del asesinato.
MC.- En el libro “Esto pasó en Chile” (1974), usted aseguró: “Neruda había obtenido un salvoconducto de la Junta Militar para viajar a México a internarse en el Instituto de Cancerología”, sin embargo no citó la fuente, ¿quién le informó los detalles para recibir a Neruda en México?
MM.- El coronel Manuel Díaz Escobar, Agregado Militar de México en Chile. El presidente Luis Echeverría envió a dos capitanes del Ejército mexicano para ver si podían entenderse con los militares chilenos y ayudar en la tramitación de los salvoconductos, recuerdo al capitán del Valle y al capitán Orlando Carrillo Olea, estoy seguro que el político Gustavo Carvajal debe saber dónde está el capitán del Valle, por si te interesa entrevistarlo, sé que el capitán Carrillo Olea falleció. En la Embajada de México recibí la información sobre el traslado de Neruda al Instituto de Cancerología, la mayoría de los políticos de la Unidad Popular llegaron a solicitar asilo al gobierno de México, en la Embajada conocí a los sobrevivientes de La Moneda, en la Embajada entrevisté a la viuda del Presidente Allende -doña Hortensia Bussi-, la Agencia Associated Press me ofreció 50,000 dólares por la exclusiva, pero yo les dije la entrevista era deExcélsior.
MC.- ¿Visitó a Neruda en la Clínica Santa María?
MM.- No.
MC.- ¿Dónde recibió la noticia de la muerte de Neruda?, ¿asistió al funeral?
MM.- Recibimos la noticia en la Embajada y con la imposibilidad de nada, el entierro de Neruda lo tenían vigilado, eso era acercarse para que me metieran a la cárcel o me dieran un balazo, la dictadura sabía que un periodista mexicano estaba enviando varios reportajes de denuncia al extranjero. La verdad, cuando sopesas las noticias de lo que está ocurriendo con la dictadura, Neruda pasó al segundo plano, pensé: ojalá que lo entierren en paz, desgraciadamente así piensa un periodista durante el golpe de Estado, te dedicas al periodismo de emergencia y denuncia, no al periodismo cultural.
MC.- Usted escribió –en 1974- que Neruda murió de tristeza…
MM.- Por supuesto que lo afectó el golpe de Estado, sufrió una enorme tristeza por lo que ocurría en Chile, justo al final de su vida, en la vejez uno se vuelve más feble y sensible.
MC.- ¿Cuándo conoció a Neruda?
MM.- En México -en 1966-, lo visité tres veces en el Hotel Reforma, era un hombre bueno, afable y cálido con las personas; yo era muy joven, Neruda no tenía por qué hacerme caso, sin embargo conversó conmigo amablemente después de terminar el trabajo de la entrevista.
MC.- ¿Descartaría la teoría del presunto asesinato de Neruda?
MM.- No, todo pudo pasar; los militares asesinaron a los símbolos de la Unidad Popular, Neruda era el gran símbolo, el régimen militar tenía que instalar a los nuevos dioses; durante la conquista de América -en 1521- los españoles destruyeron las pirámides aztecas para edificar las iglesias católicas, los asesinos de Pinochet quisieron hacer lo mismo -en 1973-, pero con quién podrían sustituir a Neruda, la dictadura tenía que quitar de en medio a Neruda, el poeta tenía más cañones que cualquier país que quisiera derrocar a Pinochet.
MC.- En el caso del Presidente Allende, los periodistas presentaron dos teorías en 1973: suicidio y magnicidio, ¿nunca sospechó del presunto asesinato de Neruda?
MM.- No. Las noticias fluían interminablemente, o salía un Bando Militar, o aparecía un asesinado, o te informaban de la detención de un nuevo preso político. En la Embajada de México entrevisté a 23 colaboradores del Presidente Salvador Allende –me acompañó Gonzalo Martínez Corbalá- los juntamos en una mesa redonda para que reconstruyeran las últimas horas del Presidente en La Moneda, los 23 habían estado hasta el último minuto con el Presidente; uno de ellos, René Largo Farías me pidió de favor que fuera a su casa para traerle una valija, fui acompañado por el periodista español Ricardo Liaño a la casa de René –él no podía salir de la Embajada-, abrimos la valija y sacamos todos los libros comunistas, pero de pronto leí una hoja de papel escrita a mano por los dos lados que decía: “Salvador Allende en el Salón Toesca”, René había llevado una especie de bitácora y al final escribió una nota de despedida para su esposa María Cristina y sus hijos. Con las notas de René sabía qué preguntarles a los 23 sobrevivientes de La Moneda, en Chile nadie sabía a ciencia cierta lo que había pasado al interior de La Moneda, yo entrevisté a los médicos y amigos del Presidente, me pasé horas conversando con ellos y confrontándolos, todos coincidieron en que el Presidente Allende se suicidó; mis reportajes fueron muy serios y profesionales, sabía que mi trabajo quedaría para la historia, como he visto que se ha quedado.
MC.- ¿Con qué periodicidad enviaba sus reportes sobre el golpe de Estado a Excélsior?
MM.- Mientras estuve en Chile tenía 5 transmisiones al día.
MC.- En un país sitiado, sin los avances del Internet WiFi, ni la telefonía móvil, ¿cómo enviaba las 5 notas diarias?
MM.- Había un teléfono con Télex en la Embajada, tuve suerte, pero también fue dedicación profesional, mientras dormía en el piso de la oficina del Cónsul vi que había un Télex y esperaba que funcionara porque tenía 40 cartillas perforadas para poder enviar las noticias a México, pero no sonaba el Télex, ni prendía el foquito de encendido, así que lo estuve revisando hasta que escuché una voz: “hablo desde Mendoza, de la Agencia Télam del gobierno de Argentina”, les expliqué que era un periodista mexicano y necesitaba un contacto con el exterior.
MC.- ¿Cuándo llegó a Chile?
MM.- El 9 de septiembre salí del Aeropuerto Benito Juárez de la Ciudad de México, en el mismo avión venía doña Hortensia Bussi después de una gira de trabajo por México, el Presidente Allende la estaba esperando en el Aeropuerto de Pudahuel, yo había contactado al Embajador Gonzalo Martínez Corbalá, habíamos concretado una cita con el Presidente Allende para el 11 de septiembre; al llegar a Santiago el aire olía raro, se veían filas en las panaderías, Chile olía a golpe de Estado. La noche del 10 de septiembre, en el Hotel Carrera, me reuní con Gonzalo Martínez Corbalá y Fernando Gamboa, quien tenía una exposición de pintura mexicana en Chile, después del golpe andaba como loco recogiendo los cuadros en el Museo de Bellas Artes del Parque Forestal.
MC.- La Colección Carrillo Gil, Neruda escribió la presentación del catálogo…
MM.- Sí, cada loco andaba con su tema. Gonzalo me llevó al Hotel San Cristóbal Sheraton y al día siguiente había un golpe de Estado. En mi libro lo relato, Esto pasó en Chile (1974) es un reportaje de 118 cuartillas, yo no sé hacer libros, hago reportajes de 4 cuartillas o de 300 páginas; en otro libro sí cuento cosas personales –Con la máquina al hombro-, yo estaba jugándome la vida, salió el Bando Militar Número 17 que decía: “todo aquel que transmita informaciones tendenciosas fuera del país será severamente castigado por la justicia militar”, la dictadura cortó todas las comunicaciones, los militares aislaron al país para asesinar a los opositores; la única línea que se quedó funcionando era muy antigua, de 1917, comunicaba a Santiago de Chile con Mendoza (Argentina), era una línea telefónica tan vieja que los militares no la cortaron.
MC.- ¿Cuántas horas pasaba entre la Embajada y el Hotel San Cristóbal?
MM.- Los toques de queda los pasaba en la Embajada, ahí me reencontré con el periodista español Ricardo Liaño, yo no sé, y nunca lo supe –porque un año después del golpe apareció el cadáver de Ricardo Liaño flotando en el río Mapocho-, pero Ricardo conseguía salvoconductos, documentos que no conseguían los dos capitanes del Ejército ni el Agregado Militar de México que estaba en contacto con los golpistas. Así podía salir a las calles, me enteraba de las cosas directamente porque tenía un salvoconducto, mi esposa viajó conmigo a Santiago, ella se quedaba en el Hotel San Cristóbal y yo pernoctaba en la Embajada, casi ni dormí durante las semanas del golpe.
MC.- El primer vuelo de exiliados chilenos salió el 16 de septiembre, el segundo viaje fue el 24 de septiembre, fecha pactada por Neruda para venir a México. ¿Por qué usted no abordó ninguno de los dos vuelos a México?
MM.- No abordé ninguno de los vuelos porque se los rechacé al Embajador Gonzalo Martínez Corbalá, le dije: “quiero quedarme aquí donde están las noticias, no quiero irme huyendo”; a finales de septiembre las noticias sobre la dictadura ya habían fluido en un 90%, al terminar mi trabajo funcionarios de la Organización de las Naciones Unidas me sacaron de Chile, de lo contrario no sé cómo me hubiera ido, la ONU sacó a varios periodistas extranjeros hasta Buenos Aires.
MC.- ¿Piensa escribir sus memorias a 40 años del golpe de Estado?, ¿o reeditará su libro de 1974?
MM.- Los 50 años posiblemente no los alcance, para los 40 años me voy a poner de acuerdo con la periodista Frida Modak porque quería que actualizáramos el libro: Esto pasó en Chile (1974), pasar por la dictadura a la transición de la democracia, y no es una mala idea, quieren hacer la nueva edición de mi libro aquí, pero lo dejé porque estoy en la “edad del chango”.
MC.- ¿Cuál es la edad del chango?
MM.- Cuando mis nietos me agarran como chango para que les haga monerías (risas).
MC.- ¿Algún día compilará sus entrevistas con Picasso, Neruda, Jean Paul Sartre y Gabriel García Márquez?
MM.- Tengo todos mis archivos muy bien organizados, pegué en hojas mis entrevistas para empastarlas y conservarlas mejor. Me gustaría editar una antología con mis mejores entrevistas.
MC.- Usted fue vecino –en el Pedregal- de Manuel M. Pardiña, de Gabriel García Márquez y de Gonzalo Martínez Corbalá…
MM.- Manuel era un ingeniero agrónomo, líder de la izquierda, un hombre honrado, trabajó con Lázaro Cárdenas y con Cuauhtémoc Cárdenas; Cuauhtémoc fue mi compañero de posgrado en Francia junto con Porfirio Muñoz Ledo, pero luego ese par de cabrones se pelearon por el poder (risas). También Gabriel García Márquez es mi vecino y amigo, Gabo vive en el Pedregal porque es un petit burgués (risas).
MC.- Finalmente, cruzando el Periférico vive don Gonzalo Martínez Corbalá, ¿todavía lo frecuenta?
MM.- Gonzalo se enclaustró en la soledad, no debería hacerlo, depuso las armas antes de que le pidieran la rendición. Alguna vez le dije a la hija de Gonzalo: “quiero conversar con mi viejo amigo”, Gonzalo tiene 85 años, antes salíamos por algunos tragos, pero ahora no podemos tomar ni tequila por los problemas de salud, ahora, cuando salimos llevamos el certificado de defunción bajo el brazo para lo que se ofrezca (risas).
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