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martes, 18 de diciembre de 2012
The Hobbit a 48 cuadros
A 48 cuadros por segundo (el doble de la filmación estándar de los últimos 90 años) el asombroso vértigo de El Hobbit puede hundirte en la butaca una vez que decide arrancar. Y eso es así por las tediosas lagunas en tres horas de una cinta que repite los signos o reinstala sin vergüenza alguna los resortes de la trilogía ya vista y realizada por Jackson.
"Mucho de lo que fue se ha perdido, porque ya no existe nadie que lo recuerde"... así inicia La Comunidad del Anillo", y también dice algo de lo que ahora se ha perdido en El Hobbit, aunque todavía habemos muchos y muchas que recordamos el impresionante poder cienamatográfico desplegado en ese entonces, en todo su arsenal: guión, continuidad, sentido de lo inédito, fuerza fotográfica. No estoy diciendo que en El Hobbit se carece de esto, precisamente digo que se repite la fórmula de contar la historia, de cabo a rabo.
La excepción nos las da Gollum y el profundo perfeccionamiento de su psiquis animada. Aquí es donde entra la propuesta central de filmar en 48 cuadros ya que el 3D de la animación es casi un portento en el detalle y nuestra propia psiquis se debate entre el creer lo que está viendo o analizando lo que va creyendo. Sin dudarlo, el Gollum se lleva el cetro de actuación, pero para reafirmárnoslo, hay que verlo varias veces.
En un mundo donde la épica se perdió y la idea del honor es el llantito de los líderes en las conferencias de prensa, vale la pena estar tres horas haciendo disfrutar lo inimaginable.
F.E.
viernes, 14 de septiembre de 2012
Morazán: un homenaje
Morazán: la posteridad nos hará justicia (2011) forma parte de la serie documental Próceres de América producida por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica de Cuba y la cadena de televisión Telesur sobre las personalidades más destacadas de las gestas libertarias con motivo de la conmemoración de los Bicentenarios de la Independencia Latinoamericana.
A partir de entrevistas, escenas de ficción, información gráfica de archivo, mapas y dibujos, muestra a un público heterogéneo las raíces independentistas de nuestros pueblos desde la perspectiva de los investigadores que en cada país han estudiado a fondo la vida y obra de los héroes.
En la producción del material trabajó un equipo creativo integrado por experimentados especialistas de diferentes disciplinas técnico-artísticas, quienes de forma exhaustiva documentaron el contenido y ambientaron las escenas de ficción bajo la dirección general del cineasta y periodista Rolando Almirante.
Este capítulo fue dirigido por el realizador cubano Sebastián Miló (Pinar del Río, 1979), tiene una duración de 45 minutos y muestra la corta e intensa vida política y militar de Francisco Morazán, padre de la independencia centroamericana, quien fuera promotor del último gran intento de construir una república federada que acogiera y unificara a todos los pueblos y naciones del istmo.
El filme centra la atención de los expectadores en el legado unionista de Morazán, imprescindible no solo para la integración regional, sino para el triunfo de los pueblos y las fuerzas progresistas sobre los factores conservadores y divisionistas al interior de las sociedades.
Vea el trailer en el siguiente enlace: http://www.youtube.com/user/ cine77elsalvador?feature= results_main
Saludos,
Dra. C. Magda Luisa Arias Rivera
Segunda Secretaria
Encargada de los Asuntos Consulares, Comerciales y Culturales
jueves, 19 de julio de 2012
Straw dogs - Perros de paja
A la brutalidad no se le cede ni un solo centímetro, ni una sola grieta, ni siquiera la leve intención de comprenderla. Esa es la gran enseñanza de esta película, que en su versión 2011 logré ver completa anoche, luego que Cuevana.tv me dejara guindado hace un par de meses.
La permanente oposición de las costumbres entre el campo y la ciudad ha sido retratada con suma certeza en esta historia. En el fondo de los habitantes del sur estadounidense (en su magma especulativo), como en cualquier otro sur campestre del mundo, lo bucólico tiene su trasfondo oscuro. Irse y luego regresar es firmar el desarraigo, una sentencia que sólo puede enmendarse con la entrega a lo que se fue, a lo primario.
Es esto lo que le ocurre a Amy, quien muy pronto entiende que la única forma de que su marido (el guionista David Sumner) sobreviva al medio hostil de su regreso, es demostrando la misma actitud de macho que le oponen los libidinosos "amigos de adolescencia", quienes ven en la educación o profesión de ambos una "mariconada". Cuando David no se confronta por lo mínimo con Charly (su ex del pueblo), Amy cruza la meta para provocarlo, sin medir las consecuencias que al final, se demostrarán descabelladas, vorágine.
La seducción de las bestias, la simpleza de la violencia, la adaptación de un sistema de pensamiento a un sistema de poder real... todo se resume en esta buena película, la que recomiendo por su lenguaje cinematográfico sencillo y de gran acercamiento psicológico.
martes, 5 de junio de 2012
Otra tierra
Sin duda, existe una corriente cinematográfica en la actualidad que está explorando la ciencia ficción desde el asunto del encuentro con la propia personalidad, es decir que, de un lugar a otro del universo nuestro desconocimiento es mutuo y que en definitiva, el universo reside en la psiquis, en esas profundidades que nunca nos atrevemos a enfrentar.
"La soledad definitiva comienza cuando termina el diálogo con nosotros mismos"- decía Eric Hoffer, pero ¿qué sucedería si somos multitudes dentro de nosotros mismos, en silencios paralelos?
Lo insondable, muy bien sugerido en esta cinta. La recomiendo.
"La soledad definitiva comienza cuando termina el diálogo con nosotros mismos"- decía Eric Hoffer, pero ¿qué sucedería si somos multitudes dentro de nosotros mismos, en silencios paralelos?
Lo insondable, muy bien sugerido en esta cinta. La recomiendo.
jueves, 31 de mayo de 2012
Coriolanus
Debo admitir que las versiones de Shakeaspeare en el cine nunca me han decepcionado. Me ha gustado siempre que se arriesguen todas las visiones posibles, que la obra misma, el texto, se mantenga incólume mientras se arma el vendaval y los actores se ven obligados a estar a la altura. Desde Titus de Hopkins pasando por el Romeo y Julieta de Di Caprio, hasta la grandiosa Shekeaspeare in love, las he disfrutado hasta la repetición.
Coriolanus no se queda atrás. Las actuaciones de Ralph Fiennes y Vanessa Redgrave son impecables y la fuerza de las escenas, ubicadas en una hipotética Roma-wasingtoniana, logra mostrar las facetas del poder con toda la parafernalia de, por ejemplo, Syriana o Michael Clayton de Clooney. ¿Quién resulta ser el verdadero enemigo?
martes, 29 de mayo de 2012
Zeitgeist, el espíritu de... mmmm
Un documental hecho de información masiva sobre el cómo funciona el orden económico y los presupuestos del dominio social. Aquí no se puede pestañear porque sino se pierde el hilo y uno se siente entonces tonto por no haber comprendido lo que tanto ha costado recabar y exponer... Cifras, conceptos, argumentos, analistas fríos y súper dotados, diseñadores sociales tomados por locos, todo pasa en las dos horas como tren bala inmisericorde hasta caer al quid del asunto: todo el descalabro humano y su civilización económica fue planeado mal porque la fórmula del dinero y su crecimiento se basa en un cálculo de recursos infinitos en un mundo finito en el cual, ninguna teoría política puede intervenir ni arreglar el desatino, porque el dinero piensa por sí mismo, nadie es culpable de su ego inflado, por sus guerras provocadas, por su miseria repartida, nadie, ningún Estado... mmmmmm (como repiten en el docu), me permiten un momento: ¿No será este un lavado de imagen gringo en el cual las políticas de Washington no tienen nada que ver con las invasiones, los embargos económicos a naciones enteras, las estrategias publicitarias, las infiltraciones culturales, etc?
El docu fue estrenado simultáneamente en más de 60 países alrededor del mundo, el mayor lanzamiento "anti-globalizante" jamás hecho... mmmmmm, nop, todas mis alertas anti-imperialistas se disparan por igual, simultáneamente.
El docu fue estrenado simultáneamente en más de 60 países alrededor del mundo, el mayor lanzamiento "anti-globalizante" jamás hecho... mmmmmm, nop, todas mis alertas anti-imperialistas se disparan por igual, simultáneamente.
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Cine,
Mass Media
domingo, 4 de marzo de 2012
La doble vida de Verónica - Kieslowski
Verónica encuentra que su madera es para hacer marionetas de sí misma. Alcanza a contemplar a su creador.
domingo, 8 de enero de 2012
2046
Bellísima película. Un catálogo lento de amores perdidos contada a través de una fotografía impecable, sofisticada, futurista, casi en la atmósfera de Blade Runner o (coincido con la crítica) de una Casablanca de ciencia ficción.
Los sentimientos retardados son, precisamente, como bombas de espoleta retardada, que explotan suavemente ante los personajes. El amor es eso, pareciera decir la moraleja, el amor es simplemente tan vasto que solo se alcanza a contemplar cuando nos marchamos, y desde muy lejos.
Los sentimientos retardados son, precisamente, como bombas de espoleta retardada, que explotan suavemente ante los personajes. El amor es eso, pareciera decir la moraleja, el amor es simplemente tan vasto que solo se alcanza a contemplar cuando nos marchamos, y desde muy lejos.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Apolo XVIII
La bruja Blair en la luna.Sí.Event Horizon enana... pero entretiene.
Me gusta mucho la edición, con ese toque de "ensuciar" con diversos formatos de video para lograr el estilo documental. La edición de sonido es muy buena y logra a base de simultáneas interferencias de comunicación radial la sensación de soledad y abandono.
No me gustó para nada el recurso "aliens" dentro del cuerpo y el aspecto arácnido de la forma de vida que los astronautas encuentran en la luna, que incluye, of course, el darse cuenta a último momento que los personajes han sido destinados a ser conejillos de indias para atraer al extraterrestre.
Me pareció cómico la referencia a las muestras que se han traído de la luna y que se han dado como obsequio a muchos gobiernos. Aquí en Honduras también hay una piedrecita de esas, que en la película resultan ser el cascarón donde se ocultan los arácnidos extratrerrestres, que por supuesto también dislocan la psiquis del astronauta y terminan posesionándose de él hasta llevarlo a la locura violenta. Me río pensando en que el presidente hondureño que recibió el regalo por parte del gobierno gringo, allá por 1998, terminó contaminando a medio mundo antes de venderla en el mercado negro por la suma de 5 millones de dólares... jajajajaja
http://solitariogeorge.com/2009/09/15/las-piedra-lunar-que-exhibe-holanda-es-falsa/
Y bueno, la película entretiene, definitivamente.
Me gusta mucho la edición, con ese toque de "ensuciar" con diversos formatos de video para lograr el estilo documental. La edición de sonido es muy buena y logra a base de simultáneas interferencias de comunicación radial la sensación de soledad y abandono.
No me gustó para nada el recurso "aliens" dentro del cuerpo y el aspecto arácnido de la forma de vida que los astronautas encuentran en la luna, que incluye, of course, el darse cuenta a último momento que los personajes han sido destinados a ser conejillos de indias para atraer al extraterrestre.
Me pareció cómico la referencia a las muestras que se han traído de la luna y que se han dado como obsequio a muchos gobiernos. Aquí en Honduras también hay una piedrecita de esas, que en la película resultan ser el cascarón donde se ocultan los arácnidos extratrerrestres, que por supuesto también dislocan la psiquis del astronauta y terminan posesionándose de él hasta llevarlo a la locura violenta. Me río pensando en que el presidente hondureño que recibió el regalo por parte del gobierno gringo, allá por 1998, terminó contaminando a medio mundo antes de venderla en el mercado negro por la suma de 5 millones de dólares... jajajajaja
http://solitariogeorge.com/2009/09/15/las-piedra-lunar-que-exhibe-holanda-es-falsa/
Y bueno, la película entretiene, definitivamente.
jueves, 8 de diciembre de 2011
Un profeta
Comencé a ver esta película en medio de zapping de medianoche, y la fuerza actoral de Tahar Rahim y de Niels Arestrup fue suficiente para decidir el desvelo en las profundas tres de la madrugada. Starz es uno de los canales sorpresa e imprescindibles en mi cable y cuando algo se insinúa en él yo sólo me dejo llevar, y esta vez quedé de nuevo más que satisfecho.
La historia no es diferente a Scarface ni al cliché del cómo se forma un alto capo: prisión, presión y ambición, aún adentro de una cárcel de alta seguridad francesa, sólo que esta vez, la bomba multi-étnica de donde sale nuestro anti-héroe, nos da la muestra de cómo razona la mafia corsa, árabe y francesa.
Las películas sobre el poder real en las cárceles requieren de un enorme trabajo de producción y de casting. El ser humano confinado es aquí la pátina que otras películas buscan en el diseño de producción artificioso, es decir, en una película sobre cárceles, se concentra en cuánto puede sacarle fibra a sus personajes, porque desde ellos se destila todo el color y dureza de la misma y no se puede crear desde la "exterioridad" del montaje algo que es una explosión interior, una muestra del miedo real del hombre expuesto al hombre para sobrevivir.
El director, Jacques Audiard, que también hace el guión, estudió Literatura y Filosofía en la Sorbonne y por lo visto en esta película es de los grandes que no se andan por las ramas a la hora de hacer extracciones medulares a la sociedad. Imagino su forma de trabajar: sobre la nuca de los actores, hasta hacerlos llorar, como hacía Kubrik. Lo digo porque lo alcanzado a nivel actoral en esta película debe quedar en los registros académicos del cine.
Muchas escenas me recuerdan lo visto en Carandirú, del brasileño Héctor Babenco y Trainning day del versátil Antoine Fuqua , y el estilo de presentación de personajes para ir relanzando interiormente la historia me traen el buen momento que pasé cuando vi Cerdos y Diamantes del inglés Guy Ritchie (incluyendo al personaje gitano). Digna de verse con mucho cuidado, detalle por detalle para romper con muchos de los códigos tradicionales de ver cine.
La historia no es diferente a Scarface ni al cliché del cómo se forma un alto capo: prisión, presión y ambición, aún adentro de una cárcel de alta seguridad francesa, sólo que esta vez, la bomba multi-étnica de donde sale nuestro anti-héroe, nos da la muestra de cómo razona la mafia corsa, árabe y francesa.
Las películas sobre el poder real en las cárceles requieren de un enorme trabajo de producción y de casting. El ser humano confinado es aquí la pátina que otras películas buscan en el diseño de producción artificioso, es decir, en una película sobre cárceles, se concentra en cuánto puede sacarle fibra a sus personajes, porque desde ellos se destila todo el color y dureza de la misma y no se puede crear desde la "exterioridad" del montaje algo que es una explosión interior, una muestra del miedo real del hombre expuesto al hombre para sobrevivir.
El director, Jacques Audiard, que también hace el guión, estudió Literatura y Filosofía en la Sorbonne y por lo visto en esta película es de los grandes que no se andan por las ramas a la hora de hacer extracciones medulares a la sociedad. Imagino su forma de trabajar: sobre la nuca de los actores, hasta hacerlos llorar, como hacía Kubrik. Lo digo porque lo alcanzado a nivel actoral en esta película debe quedar en los registros académicos del cine.
Muchas escenas me recuerdan lo visto en Carandirú, del brasileño Héctor Babenco y Trainning day del versátil Antoine Fuqua , y el estilo de presentación de personajes para ir relanzando interiormente la historia me traen el buen momento que pasé cuando vi Cerdos y Diamantes del inglés Guy Ritchie (incluyendo al personaje gitano). Digna de verse con mucho cuidado, detalle por detalle para romper con muchos de los códigos tradicionales de ver cine.
Melancholia
La influencia de los astros, de un astro que se aproxima inexorable en su colisión con la tierra, sobretodo, en su colisión con la bella y bipolar Kirsten Dunst en su papel de Justine.
Una boda absurda marcada por Justine, que es en realidad un planeta muerto cuya gravitación anula a todo aquel o aquella que esté cerca de ella. Tanto es el peso de su autodestrucción y tanta es la coincidencia con el evento catastrófico que se avecina para La Tierra. Un guión sencillo y con la suficiente tensión para que Lars Von Trier haga con él una obra maestra de la ciencia ficción, con elementos de Una odisea espacial y de Solaris, la película va adquiriendo su propia personalidad y dándonos un espectáculo preciso tanto en fotografía como en la banda sonora.
Me ha gustado mucho la forma en que Von Trier maneja el signo (un minimalismo a ultranza si recordamos lo que hizo en Dogville), desde el mismo arranque, con la limousine enorme tratando de avanzar en un camino imposible por ser un camino de herradura, y luego la acidez de una familia inexistente y por lo tanto, de un glamour familiar que quiere gozarse frivolamente en la boda de un alma muerta, ya destinada a la anulación, como el mismo planeta.
Cuando busco cine denso este es el cine necesario para devolverme la concentración y la fe en la creación cinematográfica. Y además, toda la carga poética de bautizar a ese planeta destructor con el nombre de Melancolía... vaya fineza.
Una boda absurda marcada por Justine, que es en realidad un planeta muerto cuya gravitación anula a todo aquel o aquella que esté cerca de ella. Tanto es el peso de su autodestrucción y tanta es la coincidencia con el evento catastrófico que se avecina para La Tierra. Un guión sencillo y con la suficiente tensión para que Lars Von Trier haga con él una obra maestra de la ciencia ficción, con elementos de Una odisea espacial y de Solaris, la película va adquiriendo su propia personalidad y dándonos un espectáculo preciso tanto en fotografía como en la banda sonora.
Me ha gustado mucho la forma en que Von Trier maneja el signo (un minimalismo a ultranza si recordamos lo que hizo en Dogville), desde el mismo arranque, con la limousine enorme tratando de avanzar en un camino imposible por ser un camino de herradura, y luego la acidez de una familia inexistente y por lo tanto, de un glamour familiar que quiere gozarse frivolamente en la boda de un alma muerta, ya destinada a la anulación, como el mismo planeta.
Cuando busco cine denso este es el cine necesario para devolverme la concentración y la fe en la creación cinematográfica. Y además, toda la carga poética de bautizar a ese planeta destructor con el nombre de Melancolía... vaya fineza.
viernes, 18 de noviembre de 2011
No amanece igual para todos en la crítica - Fabricio Estrada
El cine como tal no tiene nacionalidad. Ningún arte lo tiene. La
identificación del lugar de manufactura es propio de la parcelización del
mercado que busca dar estándares de calidad en la referencia, por ejemplo, al
decir que éste es "cine europeo" (generalmente con el fin de decir
"artístico") o "cine americano" (con el fin de expresar
espectacularidad, acción). Lo demás es "cine alternativo", lo que
vendría a significar a rajatabla, lo demás es selva.
Sin embargo, esta
aplanadora referencial se demuestra vacua cuando vemos el enorme impacto del
nuevo cine chino, iraní e indio, por no hablar del gran cine argentino,
mexicano y brasileño. Generalmente el formato de filmación guía las expectativas
de nuestro acostumbrado y alienado público, y el formato entendido en esta
mentalidad también viene significando la estructuración del guión, predecible
en las cintas de acción gringa y estéticamente correctos en mucho cine europeo.
El hecho es que el público sale satisfecho si se vuelve a
desencadenar puntualmente la presentación de personajes y contexto, el
problema, el nudo, la tensión y la pirotecnia, que vendría a ser la catarsis en
los efectos especiales. Si no existe nada de esto, un vacío enorme se apodera
del espectador o espectadora y ¡bingo! La palabra clichada sale rotonda y
lironda: “¡Pero qué película más mierda!”. La insistente y masiva emoción en todas las películas de acción castraron
cualquier mirada a todas las posibilidades del cine, dando una sola forma de
disfrute, una sola forma de ver, una línea segura para ser parte de “lo grande”.
Lo pequeño es todo aquello que se salga de este contexto, y esto,
también viene a presionar a los cineastas que están fuera de este presupuesto,
tanto económico como de estilo. Aquí es donde entra el cine hecho por artistas con
una fuerte conciencia de “lo nacional”, y al igual que en otras disciplinas, se
debaten entre la ruptura de su propia individualidad creativa “no nacional” y
la réplica que roce o se encaje en lo “internacional”.
Ningún guión extraordinario en la historia del cine mundial se
basa en esos sentimientos cuidadosos, al contrario, estos guiones se saltan
toda frontera y se concentran en partir de una crisis humana identificada y
toman para sí elementos exteriores del presente o el pasado y de la intuición
del futuro, por supuesto. Es así que surgen enormes historias al estilo de El
tercer hombre, Ruta a la gloria o El Piano, para dar un ejemplo, donde el peso
del guión empuja a la imagen y crea la poética visual en la forma de la más
pura cinematografía.
No amanece igual para todos tiene todos estos elementos, sólo que en su producción se
muestran más algunos que otros, como es natural en un cine hecho con enormes
obstáculos económicos (el cine es el arte más caro) y nutrido por dilatadas
relaciones entre cineastas que impide un diálogo continuo de respuestas y
reflexiones, sin que la reflexión tenga el mayor peso.
Cuando el cineasta reflexiona demasiado en torno al cine, los
guiones terminan siendo sumamente oníricos, lo que conduce a una expresión
actoral de largos monólogos y de situaciones que nunca dan polo a tierra.
Cuando el cineasta responde a otra obra en exhibición es cuando comienza a
salir la fibra y los guiones y actores se precisan. Aquí es donde considero que
se encuentra el punto que la crítica debe abordar en No amanece igual para todos,
porque interpretar su valía a través del “esfuerzo hecho” y del “apuras penas
el país da para una producción de cine” es hacerle un grave daño a lo alcanzado
por esta película, donde por fin se encuentran tres directores hondureños y
deciden aportar la fragmentaria experiencia hacia un solo objetivo y, donde
felizmente, las actuaciones comienzan a perfilarse gracias a una voluntad
desenfada tan solo cruzada por algunos manerismos del teatro que en cine deben
irse diluyendo, paulatinamente.
En la medida en que se vaya encontrando el cine como razón de ser,
las precariedades irán transformándose en estilo y un sentido de reconocimiento
de la propia realidad estética irá cimentándose en el público nuestro y siendo
reconocido a nivel internacional, sin efectismos ni apadrinamientos estéticos.
Ya lo demostró así Utopía, No hay tierra sin dueño y
el documental Quién dijo miedo. Estoy seguro que No amanece igual para todos
viene a sumarse a esta lista dichosa de experiencia de vida y espíritu
creativo.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
No amanece igual para todos - película hondureña
El viernes es el estreno. Conociendo a Fran, Manuel y Ramón, estoy seguro que dará una buena sorpresita. Además, las actuaciones de Lucy, Javier y Shirley le dan un buen soporte a esta producción que se estrenará en el MetroMall.
Hay que verla.
Hay que verla.
viernes, 19 de agosto de 2011
Fallece Raúl Ruiz, cineasta chileno
En Honduras, dirigió la película más brillante que se ha realizado en nuestro país, con actores y actrices hondureñas, Utopía, del género del absurdo.
Eduardo Bahr interpretó un personaje cuya caracterización bien lo ubica como actor de primer nivel, y no digamos Saúl Toro, en su discurso final. Haber tenido el honor de que Raúl dirigiera esta película catalogada por conocedores como de culto, no lo ha salvado del olvido de estas honduras. La Prensa ni siquiera menciona que realizó una gran película aquí.
miércoles, 3 de agosto de 2011
Reino del cielo
Esta es una de las películas que miro una y otra vez. Me impresiona su peso. ¿Peso? me preguntaba a solas cada vez que el intento de explicarla en una sola palabra venía a mi boca. Pues sí, PESO. Porque cada detalle en escena y cada personaje tiene bien puestos los pies sobre la tierra.
Ridley Scott nos muestra, magistralmente, el cómo no dejar en la levedad de la imagen la carga de la caballería, el accionar de las catapultas, el golpe de una espada medieval, la caída de un muro y el brutal pragmatismo de los hombres y de las mujeres que vivieron las cruzadas. El detalle de los diseñadores de producción se mira hasta en el esfuerzo de los extras que al parecer tuvieron que cargar con lanzas y armaduras reales.
La elección del casting, sobre todo del lado árabe, se eleva a la altura del casting de La Pasión, de Mel Gibson, de quien pueden maldecir cualquier cosa, menos de su perfeccionismo a la hora de escoger a los personajes antropológicamente. Saladino, encarnado por el actor sirio Ghassan Massoud, nos deja una actuación que pocos occidentales habían visto, por el temperamento orgulloso y sereno de esta línea actoral, perfectamente resumida en Ghassan, y por supuesto, por toda la raíz y honor de personificar a uno de los más grandes líderes militares y culturales de la humanidad.
La belleza majestuosa de Eva Green es un punto aparte que impone un acertado contra balance a las escenas de combate, y además, le hace sacar la fibra actoral a Orlando Bloom, quien se redime de su patético papel como Paris, en Troya, y quien a la vez, vuelve a recordar la puntualidad y personalidad de Légolas, en el Señor de los Anillos. Si no lo hacía, hubiese sido imposible estar a la altura de este proyecto.
Así que todos, repito, ponen los pies sobre la tierra y se olvidan del divismo. Jeromy Iron actúa empecable y hasta el desfigurado Rey Balduino crea su propia gravedad y orbitas cada vez que aparece en escena.
La volveré a ver, sin duda, cada vez que necesite recordar qué cosa es el cine.
Ridley Scott nos muestra, magistralmente, el cómo no dejar en la levedad de la imagen la carga de la caballería, el accionar de las catapultas, el golpe de una espada medieval, la caída de un muro y el brutal pragmatismo de los hombres y de las mujeres que vivieron las cruzadas. El detalle de los diseñadores de producción se mira hasta en el esfuerzo de los extras que al parecer tuvieron que cargar con lanzas y armaduras reales.
La elección del casting, sobre todo del lado árabe, se eleva a la altura del casting de La Pasión, de Mel Gibson, de quien pueden maldecir cualquier cosa, menos de su perfeccionismo a la hora de escoger a los personajes antropológicamente. Saladino, encarnado por el actor sirio Ghassan Massoud, nos deja una actuación que pocos occidentales habían visto, por el temperamento orgulloso y sereno de esta línea actoral, perfectamente resumida en Ghassan, y por supuesto, por toda la raíz y honor de personificar a uno de los más grandes líderes militares y culturales de la humanidad.
La belleza majestuosa de Eva Green es un punto aparte que impone un acertado contra balance a las escenas de combate, y además, le hace sacar la fibra actoral a Orlando Bloom, quien se redime de su patético papel como Paris, en Troya, y quien a la vez, vuelve a recordar la puntualidad y personalidad de Légolas, en el Señor de los Anillos. Si no lo hacía, hubiese sido imposible estar a la altura de este proyecto.
Así que todos, repito, ponen los pies sobre la tierra y se olvidan del divismo. Jeromy Iron actúa empecable y hasta el desfigurado Rey Balduino crea su propia gravedad y orbitas cada vez que aparece en escena.
La volveré a ver, sin duda, cada vez que necesite recordar qué cosa es el cine.
Larry Flynt
He visto de nuevo Larry Flynt vrs. the people (me gusta más así titulado que la forma en que lo vendieron en español), y me ha parecido lo que es: una gran película. Milos Forman no sólo se contentó con explotar el impactante morbo de un multimillonario del porno usando su dinero para presionar la primera enmienda sobre la libertad de expresión, sino que entró a la compleja psique de Larry como espejo contrapuesto a la psique colectiva.
Creo que Woody Harrelson interpretó aquí su mejor papel desde Natural born killers, lo que demuestra su enorme capacidad para crear desequilibrios, una virtud actoral que quisieron utilizar para el reportero "chiflado" de 2012, lo que por supuesto le dio pimienta extra a la súper explosión del Yellowsmith.
Y Courtney Love... pues, Courtney se interpreta a sí misma en el papel de Althea. Y claro, le sale perfecto. De Edward Norton es poco lo que se puede abundar, sino es esa fácil manera que tiene para discursar como abogado.
La fuerza de Larry Flynt en su vida misma, viene de esa conciencia personal asumida por su inestabilidad, la que de un momento a otro lo puede sumir en la más profunda tiniebla depresiva, lo que hace que cada momento sea invaluable y definitivo. De ahí su descaro y su enorme gesto retador a todo aquello que contempla desde la cornisa del suicida. La sociedad es suicida, es hipócrita, la sociedad es un mientras tanto y nada hace más vital al hombre que su animalidad sexual, antes de morir enjuto en las rutinas de la moral.
Por ahí camina Larry, aunque los supremacistas blancos de la moral y las buenas costumbres lo hayan obligado a moverse en silla de ruedas.
Para conocer los interiores del juicio más importante de todos los que tuvo (la demanda y contra demanda impuesta por el Reverendo Jerry Fallwell), vean este link:
Creo que Woody Harrelson interpretó aquí su mejor papel desde Natural born killers, lo que demuestra su enorme capacidad para crear desequilibrios, una virtud actoral que quisieron utilizar para el reportero "chiflado" de 2012, lo que por supuesto le dio pimienta extra a la súper explosión del Yellowsmith.
Y Courtney Love... pues, Courtney se interpreta a sí misma en el papel de Althea. Y claro, le sale perfecto. De Edward Norton es poco lo que se puede abundar, sino es esa fácil manera que tiene para discursar como abogado.
La fuerza de Larry Flynt en su vida misma, viene de esa conciencia personal asumida por su inestabilidad, la que de un momento a otro lo puede sumir en la más profunda tiniebla depresiva, lo que hace que cada momento sea invaluable y definitivo. De ahí su descaro y su enorme gesto retador a todo aquello que contempla desde la cornisa del suicida. La sociedad es suicida, es hipócrita, la sociedad es un mientras tanto y nada hace más vital al hombre que su animalidad sexual, antes de morir enjuto en las rutinas de la moral.
Por ahí camina Larry, aunque los supremacistas blancos de la moral y las buenas costumbres lo hayan obligado a moverse en silla de ruedas.
Para conocer los interiores del juicio más importante de todos los que tuvo (la demanda y contra demanda impuesta por el Reverendo Jerry Fallwell), vean este link:
F.E.
jueves, 19 de mayo de 2011
Euforia
La primera impresión de la película es la distancia, la enormidad de la estepa. La segunda, en realidad, es la distancia entre un ser humano y otro. Es la soledad metafísica llevada a planos actorales del primerísimo nivel teatral ruso.
Cosa simple: el director es Ivan Vyrypaev, reconocido autor teatral ruso. Cosa compleja: fue la primera vez que Iván dirigía una película, y carajo, ¡cómo lo hizo!
¿De cuántos kilómetros cuadrados está rodeada nuestra soledad? -me pregunto. ¿Cuántas hectáreas necesita cada ser humano para que quepa y corra su soledad? Así me lo iba preguntando la primera vez que vi Euforia; ya en la segunda vez, me pregunté sobre el director de fotografía, y la tercera vez, me pregunté qué demonios estamos haciendo nosotros por el arte en Honduras...
Vean Euforia, búsquenla, y pregúntense.
F.E.
viernes, 18 de febrero de 2011
martes, 25 de enero de 2011
El triciclo
Con mucha facilidad, las películas van traduciendo o poniendo en escena lo que ya se vive a dos esquinas de distancia. Habría que agregarle algunos personajes nada más, pero El Triciclo, es una película que bien pudo haber sido hecha en Tegucigalpa.
Realizada en Vietnam, la trama va siendo tejida a través del jefe de la pandilla, un poeta, amo de sicarios y vidas.
sábado, 31 de julio de 2010
Taegukgi: altamente recomendable

El cine bélico da pocas sorpresas, pero cuando las da, alcanza niveles de esplendor insoslayables. La gran escena de batalla de El nacimiento de una nación de Griffith, impuso un reto a todos los cineastas que se atrevieron a trasladar el horror de una batalla hacia las cómodas butacas, pero fueron demasiados los directores que se contentaron en repetir la fórmula de los miles de extras en medio de las explosiones.
A mi parecer, los auténticos giros de visión en la dirección fueron dados por películas como Die brücke (Bernhard Wicki), Pecados de guerra ( Brian de Palma), Apocalypse now (Coppola), La delgada línea roja (Terrence Malick), Salvando al soldado Ryan (Spielberg), Enemigo al acecho (Jean-Jacques Annaud) y Cartas de Iwo Jima (Clint Eastwood).
En todas estas películas, el guión no se contentó en demostrar la espectacularidad de los efectos especiales, sino que se fueron a fondo en los vericuetos psíquicos de sus personajes, no dudando en la deformación que sobreviene en la personalidad ingenua que va a la guerra como camping y regresa de ella como un árbol cansado de vivir, exprimido hasta la última hoja y derramada toda su savia.
Taegukgi: Brotherhood of war (Je-gyu Kang) es una película surcoreana filmada en el 2004, y creo con certeza que es una película digna de subirla al salón de las películas fundamentales en el tema bélico. Ambientada en la guerra de Korea, concentra la atención en la historia de dos hermanos que, de la mansa paz que dio la salida del colonialista japonés, de pronto son arrastrados vertiginosamente por la guerra entre el sur ocupado por Estados Unidos y el norte gobernado por un Estado Comunista incipiente.
La crítica occidental ha querido descalificar la película como una copia de Salvando al soldado Ryan, pero quitándole algunas salidas del montaje y alguno que otro cliché utilizado por el canón cinematográfico gringo, la historia se defiende por sí misma y logra alcanzar esa incidencia reflexiva en cuanto al ser humano enfrentado en la guerra: no hay voluntad para matar sin pestañear, no existe el héroe si no es éste un hombre o mujer desgarrándose para sobrevivir.
La suprema hermandad que habita en los dos hermanos de la película, será deformada por el asco de la matanza, no así su sentido de la orientación final centrado en la única patria a defender: los recuerdos de su infancia, el hogar perdido. Taegukgi toma como signo este amor filial y logra instrumentarlo para mostrar la gran metáfora de una nación conflictuada. Es memorable, en este sentido, la escena donde prisioneros norcoreanos son obligados a pelear (como gladiadores) por comida.
Como ocurre con casi todas las producciones dignas de ver, dudo que en Honduras se les ocurra traerla, aunque la película se puede ver (en 17 partes) por youtube. Así que sólo es de armarse de paciencia y de mucha curiosidad y listo. Les aseguro que no se defraudarán en los dos aspectos del conocimiento de una guerra como fue la de Korea (murieron más de 2 millones de personas) y el disfrute de una estética cinematográfica rebosante de fotografía, fineza en la edición y cargas de profundidad anímica imborrables.
F.E.
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