martes, 19 de abril de 2016

Un cuento que sale a luz, El movimiento de los chasis


Comencé a escribir cuentos hace mucho. Voy agrupándolos poco a poco y con mucho respeto, a tal punto que guardo la mayoría de lo que voy haciendo. Julio Escoto me preguntó hace un año si contaba con algo que narrara en sus atributos cierta desolación y obsesión amorosa. No lo dudé y le mandé este cuento, El movimiento de los chasis, especie de narrativa fetiche, feto armado de piezas mecánicas que hoy recorre la Revista Imaginación. Sonrío y me comprometo. Sí, es tiempo.

Policía hondureña y Ejército: algunos tips para entender lo de hoy

¿Por qué estaría interesado el gobierno en matarlo? Por 25 mil millones de inversión de la banca internacional y 30 años de impunidad, si son capaces de matar por un celular ya puede imaginar. (Comisionado Sabillón, señalado como parte de los asesinos del zar antidrogas por el New York Times, a su llegada al CONADEH para buscar protección luego de revelar que políticos están queriendo militarizar la policía nacional creando falsos positivos)


1- Patrick Leahy, un demócrata del estado de Vermont que lleva años monitoreando a las fuerzas de seguridad que reciben ayuda de Estados Unidos, “es muy difícil creer que se hayan ignorado los patrones de depravación y corrupción de la Policía y el ejército de Honduras. Es como una fraternidad y está claro que los encubren". (El Heraldo)
Me gusta que mencionen la palabra "Ejército", esa institución que quiere salir en caballito blanco y que es, esencialmente, la que tomó la dirección de la policía durante el golpe de Estado, eliminando la investigación criminal y llevando a todo el cuerpo policial a su aventura represora y asesina. De las largas noches de los toques de queda y el Estado de Sitio surgió la transformación de los cuerpos de seguridad en capos y sicarios estandarizados. ¿Quién ocupaba las calles vacías? ¿De qué se aprovecharon al vaciar las calles? Asesinatos, encarcelamientos, ocupación de los corredores de la droga... el golpe de Estado fue el laboratorio de donde se levantó nuestro Frankestein, el mismo que ahora buscan quemar con las antorchas arrebatadas a la indignación ingenua.

2- Cuando los políticos crearon el golpe de Estado, se dieron cuenta de inmediato que el ejército y la policía se les había ido de las manos mientras ellos los bendecían en el santuario de Suyapa y los elevaban a categoría de héroes en el congreso nacional. Se dieron cuenta también de otra cosa: o paraban la violencia militar, policial, paramilitar o la revolución de la Resistencia se les iría encima y el socialismo (infantil, vanguardista o lo que sea) tomaría el poder y legitimaría la justicia histórica del pueblo oprimido. 
Entonces dijeron: no huevos, mejor detengamos a la Resistencia, dejemos que el ejército y la policía hagan lo suyo, luego ya veremos, los detendremos con Washington... lo primero lo lograron, lo segundo... lo segundo.

3- ¿Quién recuerda el uniforme que llevaba la actual cúpula policial en la sala de crisis del Golpe de Estado? Moteado, por supuesto. La fiesta de disfraces es tal que usan el uniforme para cada cosa: para presentarse ante los tribunales o van de saco o van con su uniforme de gala para bañarse de perfume civil o para asustar a pura medalla a los jueces.

4- Más de 3000 casos confirmados de alta violencia de policías y militares contra civiles durante el golpe de Estado (asesinatos indiscriminados filmados en vivo o registrados por centenares desde celulares, violaciones a mujeres, provocación de asfixia mediante el uso de gases lacrimógenos en celdas atestadas, ametrallamientos indiscriminados, francotiradores, etc), pero claro, están registrados en el papel retórico de la Comisión de la Verdad y la Comisión de Verdad. Al parecer, lxs civiles que fueron apabulladxs, eran ese otro país que se ha querido exterminar en su juventud.


lunes, 18 de abril de 2016

María Rubio, mi abuela, a sus 24 años

El niño que sostiene es Jochito, el segundo de sus hijos, quien muriera luego que la silla voladora (juego mecánico de las ferias patronales) se soltara y diera contra la pared de una casa en el centro de Sabanagrande. Fue una terrible tragedia. Jochito no murió al instante sino que regresó por su propio pie a casa. No dijo nada, tenía ocho años (en la foto tendría unos dos) y se acostó. En la noche se quejó y ya no pudo ocultarlo ante la preocupación de mi abuela. La fiebre lo hizo hablar y a la mañana siguiente fue traído a Tegucigalpa pero no aguantó el viaje. La foto siempre me ha causado un dolor extraño por su lejanía, como el de ver un pez hermoso que salió un momento a la superficie y luego muere en el fondo de una pecera. 

Tenía 24 años mi abuela, a pocos años de haberse graduado de maestra en la Escuela Normal de Señoritas. Conservo una biblia que ella misma me regaló y dedicó con la misma letra que aparece al reverso de la fotografía. Pienso que aún a sus 102 años es capaz de escribir así, aunque sea en un mesmerismo tremendo jamás descrito en ningún cuento de Poe, pero que siempre sabré mio.




domingo, 17 de abril de 2016

Destrucción ambiental en Honduras

¡Despierta humanidad! ¡Ya no hay tiempo! (Berta Cáceres)

La dinámica de destrucción en la actual Honduras sucede en todo ámbito. Nada está ya bajo control, a excepción del patrón electoral para repetir los fraudes electorales que han llevado al poder del Estado -el mismo que ya no existe en su forma civil- a la organización criminal más devastadora del continente.
De esta forma, la destrucción se mueve en todas direcciones. La descomposición es tal que la misma naturaleza desata sus reacciones más violentas reconociendo que no hay control humano que pueda prevenirla o detenerla. Lo que pasa en los bosque hondureños debe elevarse a emergencia total: estas son las imágenes de un sector de los bosques en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional
La Tigra, entre Valle de Ángeles y San Juancito (a 40 km de Tegucigalpa), devastados por el fuego y por el gorgojo descortezador, el mismo que asola todo el territorio del país.

Da la impresión que la locura se asentó mientras la otra locura política juega al suicidio en "las urbes", ese conglomerado en que vivimos creyendo que la destrucción de los bosques y zonas protegidas sucede a miles de kilómetros de distancia en un país creado para vertedero de las peores consecuencias de la estupidez humana. Estoy llegando a creer, firmemente, que a este hermosa naturaleza le tocó una de las peores naciones, la más esquizofrénica, la más indiferente después de la aniquilación del espíritu indígena que lo habitaba y hacía santuario. Si algo queda para detener esto, no sé de cuánta fuerza contará para enfrentar ambas monstruosidades: la política paramilitar y la corporativa neoliberal.








Así se veían las zonas devastadas.


¿Para dónde huirán todas las poblaciones de la zona una vez que les llegue la vorágine?









sábado, 2 de abril de 2016

Berta Cáceres: a un mes de su asesinato, carta pública de su madre



A un mes del asesinato de mi hija.
Carta Pública de Austra Bertha Flores López.

Como saben ustedes, yo soy la madre de Bertha Isabel Cáceres Flores, asesinada el 2 de marzo del presente año. Ha pasado un mes de ese abominable y cobarde crimen, por lo que, he decidido, aunque es doloroso para mí, hacer pública la presente, para que pueda ser leída o escuchada por la mayor cantidad de personas posibles, con los objetivos siguientes:
1. Quiero expresar el más profundo agradecimiento a todas las personas, organizaciones sociales, organismos de derechos humanos, representaciones de pueblos indígenas y afrodescendientes, organizaciones de mujeres, organizaciones políticas, representaciones de diferentes iglesias , representantes diplomáticos acreditados en el país, organizaciones magisteriales, organizaciones de jóvenes, organizaciones de la diversidad, organizaciones ambientalistas, representantes de los medios de comunicación, en fin, a todas aquellos(as) que han mostrado la solidaridad en este tiempo tan difícil que me ha tocado vivir con este acto de violencia criminal y, bueno, a mis nietas y mi nieto a quienes se les arrebató a su madre de la manera más repugnante y de igual modo al resto de familiares que han sufrido esta irreparable pérdida.
Decirles que yo he servido a mi pueblo con mucho esmero, desde mi condición de enfermera partera, alcaldesa, gobernadora y diputada, lo que me permitió impulsar la aprobación del convenio 169 de la O.I.T. la defensa de los derechos de las mujeres, los niños y niñas así como los derechos humanos en general. A mis 83 años este crimen me ha golpeado duramente y sólo me mantengo con fortaleza por la solidaridad consecuente que he recibido de ustedes. Expresarles que no quisiera partir de este mundo sin que se logre justicia para mi hija Bertita, quien ha dado la vida por nuestra madre tierra, los derechos de los pueblos indígenas y negros, las mujeres y los ríos. Por lo que les pido, me sigan apoyando fuertemente para lograr justicia y que cese la impunidad en un país tan golpeado por la violencia política de los opresores del pueblo contra las personas que trabajan por construir una sociedad más justa y más humana. Les reitero mi agradecimiento y les pido que hagamos más grande nuestro reclamo de justicia ya que solo así podremos lograr que este crimen no se quede en la impunidad. Ustedes definen la forma de hacerla desde una plegaria, un afiche, una marcha, un dibujo en una pared, una acción no violenta pero muy fuerte. Hermanos y hermanas ustedes han demostrado una gran creatividad. Sigan por que un mundo sin violencia puede ser posible.
2. En segundo lugar me dirijo a ustedes para señalar como uno de los responsables de este crimen al estado de Honduras por las razones que a continuación les voy a señalar: El estado de Honduras había asumido la responsabilidad de garantizar medidas cautelares para asegurar la vida de mi hija y el estado no cumplió con este compromiso internacional.
El estado de Honduras ha aprobado concesiones de los bienes comunes naturales, incluyendo el Río Gualcarque, río que es parte de la territorialidad lenca, sin impulsar un proceso de consulta previo libre e informado, sabiendo que hay un convenio internacional que ha sido aprobado por el estado de Honduras. Que es el Convenio 169 de la O.I.T. y que el mismo habla del derecho a la consulta. La violación de este convenio ha generado tremenda conflictividad, en las comunidades que ha llevado a que se presenten hechos sangrientos, con asesinatos de los liderazgos indígenas y de ambientalistas.
El estado de Honduras criminalizó a mi hija usando la supuesta institucionalidad para montar sendos procesos en su contra, por el hecho de desempeñar una labor de defensora de los bienes comunes naturales y los derechos de los pueblos indígenas y negros de Honduras.
El estado de Honduras ha asumido un rol de defensor de los intereses particulares de las empresas extractivas, al grado que cuando mi hija en su condición de coordinadora general de COPINH dirigió una marcha en el recién pasado mes de febrero, en presencia de elementos policiales y del ejercito fue insultada, vilipendiada y amenazada por personas vinculadas a los intereses de DESA y estos mas bien asumieron una actitud de represión al grado que decomisaron los buses en que la población lenca se desplazaba.
El estado de Honduras en lugar de cuidar e investigar la escena del crimen, la contaminó.
Ha pasado ya un mes y pese a la presión nacional e internacional, el estado no ha sido capaz de dar captura a los responsables materiales e intelectuales de este crimen que nos ha enlutado como familia y como pueblo.
Después del golpe de estado salieron listas de personas, que tenían escuadrones de la muerte, para ser asesinadas. La primera de la lista era Bertha Isabel.
Sé que nadie ni nada podrá devolver la vida de mi hija, pero no voy a renunciar a enfrentar con decisión, con las fuerzas de mi vida, que aún me quedan, luchar para que el asesinato Bertita, no quede en la impunidad.
Esto pasa por que el estado de Honduras permita una comisión independiente que investigue este penoso asesinato, porque el estado de Honduras cancele las concesiones de los bienes comunes naturales que se han otorgado en clara violación al convenio 169 de la O.I.T. Y, particularmente del rio Gualcarque, que fue y es una lucha de mi hija en cualquier lugar en donde ella este. Que el estado de Honduras se comprometa a no permitir más crímenes contra defensores y defensoras de los derechos humanos. Que el estado de Honduras permita a nuestra familia participar en la investigación. Que el estado de Honduras cese la criminalización de COPINH y las organizaciones Sociales.
Expreso mi deseo para que la UNESCO declare al rio Gualcarque patrimonio natural y cultural de la humanidad.
Quiero aprovechar la oportunidad para expresar alegría por que ha sido posible el retorno de Gustavo Castro a su país, amigo entrañable que también sufrió el atentado.
Termino pidiendo a todo nuestro pueblo de Honduras y a todos los pueblos del mundo, que asuman la lucha por la defensa de la madre tierra y la vida. En este sentido, cito las palabras textuales de mi hija: “DESPERTEMOS HUMANIDAD YA NO HAY TIEMPO”
Con firmeza, gratitud y fraternidad, atentamente.
Austra Bertha Flores López.