miércoles, 29 de mayo de 2013

Lectura en el CCET

Hace un año no leía en una lectura personal. He estado acompañando lecturas colectivas y de festivales, lo que hace que uno elija poemas con matices para acercarse a diversos públicos y para crear una sinergia con los compañeros y compañeras de mesa, "poemas de aclimatamiento" diría yo. Una lectura personal es otra cosa, es casi una ofrenda votiva ante un templo oscuro, silente, y cuando uno lo percibe, se acrecienta, hace del poema toda la verdad. Necesitaba esto, también uno necesita escucharse.

El afiche (que me lo quedo y lo enmarco, jeje) es de Erick Eduardo Zelaya. Su fineza para diseñar le puso detalle y no sobra nada. La foto es de Mayra Oyuela.

El fino hilo de Alvarez

Oscar Alvarez ya entró en plena forma con su papel de asesor de Juan Orlando Hernández o del Partido Nacional.

Siempre se ha manejado en Honduras que su participación en la Mano Dura de Ricardo Maduro (2002-2006) lo llevó a entramarse, muy a fondo, con los mecanismos vitales de la violencia, a tal punto que se le ha señalado como victorioso de esa guerra que puso de rodillas a las maras más o menos organizadas pero, que a la vez, las puso a su servicio a fuerza y también con sutilezas de torturador. Teniendo a los líderes de la 18 y de la 13 en sus manos dentro del sistema penitenciario sabía y sabe muy bien cuándo apretar o aflojar para que éstas, mediáticamente, den resultados políticos.

Por ello es tan efectista la denominada "Tregua entre Maras" que se está llevando a cabo estos días, los mismos días en que El Tigre Bonilla se muestra como cazador de leones frente a pandilleros de la 18 capturados. La Embajada de los Estado Unidos, una vez conversada la estrategia, dio retroceso a sus duras declaraciones sobre El Tigre Bonilla, sincronizó relojes y enfiló de nuevo su confianza hacia el proceso de depuración policial, una confianza que significa realmente aprobar el plan de acción política para afinar las respuestas político-militares de contención dentro de la guerra a las aspiraciones populares.

El Partido Nacional debe mostrar sus resultados de gobierno contra una violencia calculada que ha sumido en sangre al país desde el golpe de Estado. Los cálculos fueron trazados por ellos mismos creando esa estrategia del shock cotidiano que ha postrado y casi despolitizado a una población que, de regreso a sus casas para protegerse, se desmovilizó de manera casi absoluta.

Oscar Alvarez ha vuelto y, progresiva y metódicamente iremos viendo los resultados de El Tigre Bonilla, una yuxtaposición de mensajes que irán reflejándose en encuestas y decisiones electorales.

Para eso regresó Alvarez. Para la otra fase de control terrorista contra el pueblo que, en su gran mayoría tiene a LIBRE como propuesta de liberación.

F.E.

martes, 28 de mayo de 2013

Tablas de proporción

"Sí se puede inmolar a un inocente por el interés de una nación formada por un pequeño número de ciudadanos, se podrá exterminar a vente mil, a treinta mil, si la nación aumenta en proporción. Es preciso establecer tablas de proporción entre el número de ciudadanos y la cantidad de víctimas que sus jefes pueden inmolar por el interés de todos, diez por ciento, treinta por ciento, etc. Aún sería preciso que, para una decisión de tal importancia, hubiera reglas prácticas que sirvieran de guías a las conciencias. Merece la pena que lo regulemos."

Cuando Madame de Staël dijo esto, el Terror francés revolucionario comenzaba a adquirir su forma espantosa y sus argumentos más devastadores. Dirigentes revolucionarios como Antoine León de Saint-Just, Vendée, Bertrand Barére de Vieuzac y Antoine Quentin Fouquier de Tinville, entre otros, elevaban la guillotina a categoría de ángel exterminador hierático. Ya no habría contención, según ellos, para aplacar la contra-revolución. Incluso Robespierre llegó a decir que "nadie con más de 15 años en 1789 debía sobrevivir al Terror", "para no poder llegar a establecer comparaciones odiosas entre el antiguo régimen y el gobierno revolucionario".

Traigo a colación este extracto de la historia para hacer paralelo con todo régimen que pretende llevar hasta sus últimas consecuencias la desustancialización del oponente ideológico. Para radicalizar este punto, la revolución francesa, por ejemplo, llevó a cabo la declaración de guerra contra toda monarquía a su alrededor, es decir, prácticamente contra toda Europa, y como instrumento para llevar esto a la práxis, tuvo que militarizarse en todos sus ámbitos ciudadanos.


Creo que es preciso releer mucho más sobre el mecanismos del Terror. Da muchas orientaciones sobre el asunto puntual de la militarización de las conquistas civiles.


F.E.

lunes, 27 de mayo de 2013

El siglo de las luces en la época de la oscuridad textual



Maravillado, arrobado, incapacitado para comprender cómo hace un ser humano para acumular dentro de sí tanto dominio de la realidad a través de la palabra. Carpentier, en El siglo de las luces, es algo así como un sudario gigantesco y a la vez lleno de micro-partículas que llenan todo el ámbito espacial del lenguaje. No existe un solo rincón del espacio-tiempo que él no pueda detallarlo con la semantización, con el desgrane de letras, con el paisaje que la palabra va dejando tras de sí como un rastro portentoso.
Había leído ya Los pasos perdidos, La ciudad de las columnas, El reino de este mundo y El arpa y la lira, pero esta novela me está dejando con la sensación de estar incapacitado para abordar la realidad textualmente:

"Contemplando un caracol -uno solo- pensaba Esteban en la presencia de la Espiral durante milenios y milenios, ante la cotidiana mirada de pueblos pescadores, aún incapaces de entenderla ni de percibir siquiera la realidad de su presencia. Meditaba acerca de la poma del erizo, la hélice del muergo, las estrías de la venera jacobita, asombrándose ante aquella Ciencia de las Formas desplegada durante tantísimo tiempo frente a una humanidad aún sin ojos para pensarla. ¿Qué habrá en torno mio que esté ya definido, inscrito, presente, y que aún no pueda entender? ¿Qué signo, qué mensaje, qué advertencia, en los rizos de la archicoria, el alfabeto de los musgos, la geometría de la pomarrosa? Mirar un caracol. Uno solo. Tedéum."

Ante este monumento de la significación del mundo, y gracias a una especie de misericordia de Alejo, me he permitido nombrar al mundo, tomarlo desde adentro, subir la escalera infinita de sus acordes. Me he visto pensando, por largos minutos, en los muchos lamparones que, como ser humano hacedor de textos, he ido dejando a lo largo de mis propios abordajes a la estética lingüística, tal como si fuera un ingeniero genético invisible que no pudo completar la piel en el rostro de la belleza:

"Alguna vez se hacía un gran silencio sobre las aguas, presentíase el Acontecimiento y aparecía, enorme, tardo, desusado, un pez de otras épocas, de cara mal ubicada en un extremo de la masa, encerrado en un eterno miedo a su propia lentitud, con el pellejo cubierto de vegetaciones y parásitos, como casco sin carenar, que sacaba el vasto lomo en un hervor de rémoras, con solemnidad de galeón rescatado, de patriarca abisal, de Leviatán traído a la luz, largando espuma a mares en una salida a flote que acaso fuera la segunda desde que el astrolabio llegara a estos parajes. Abría el monstruo sus ojillos de paquidermo, y, al saber que cerca le bogaba un desclavado cayuco sardinero, se hundía nuevamente, angustiado y medroso, hacia la soledad de sus transfondos, a esperar algún otro siglo para regresar a un mundo lleno de peligros. Terminado el Acontecimiento, volvía el mar a su quehaceres. Encallaban los hipocampos en las arenas cubiertas de erizos vaciados, despojados de sus púas, que al secarse se transformaban en pomas geométricas de una tan admirable ordenación que hubieran podido inscribirse en alguna Melancolía de Durero; encendíanse las luminarias del pez-loro, en tanto que el pez-ángel y el pez-diablo, el pez-gallo y el pez-de-San Pedro, sumaban sus entidades de auto sacramental al Gran Teatro de la Universal Devoción, donde todos eran comidos por todos, consustanciados, imbricados de antemano, dentro de la unicidad de lo fluido..."

Muchas veces he escuchado a escritores que, en un intento de hacer peyorativa la definición, dejan caer con facilidad el señalamiento de barroquismo en Carpentier, despreciando vanamente lo que esta construcción lingüística aleja, precisamente, del facilismo. Y no es simplemente el hecho estético la elección de Carpentier: es su autoridad y seguridad al utilizar todo el arsenal del lenguaje en pro de revelar los "ladrillos invisibles" de la narrativa; en otras palabras, la revelación de los códigos puntuales -su tinglado de las maravillas- con que nuestra inteligencia ha conquistado el caos de la incomunicación.

F.E.

domingo, 26 de mayo de 2013

Bertha Cáceres o el sentido del equilibrio



La detención de Bertha Cáceres y Tomás Gómez en Santa Bárbara ya es por sí mismo un acto de plena arbitrariedad represiva contra el movimiento popular. Es un acto más del Estado golpista que mantiene su estructura y objetivos intactos. Bertha Cáceres no es una lideresa más del movimiento popular, su arresto con pruebas falseadas (les acusan de portación ilegal de armas en apoyo de los pobladores del Municipio de Rio Blanco, Intíbucá) es solo una consecuencia, una arista del aspecto delincuencial con que opera la policía nacional para tener argumentos en sus relaciones públicas. Un distractivo, sin más. No es ese el punto. Cientos de hondureñas y hondureños han sido inculpados de la misma forma para enviarlos a prisión, y en el peor de los casos, asesinadas y asesinados para luego meter en sus bolsillos "las pruebas".

Bertha Cáceres no es, definitivamente, una lideresa más del movimiento popular. La lucha contra la repartición del territorio a través de concesiones mineras e hidroeléctricas es un tema que no solo compete a una organización del movimiento popular. Compete al FNRP. Compete a LIBRE. Arrestar a Bertha Cáceres es medir la capacidad de respuesta de las estructuras éticas y revolucionarias de LIBRE. Y LIBRE no es un partido más en la lucha electoral. La derecha oligarca también falsea pruebas para encerrar la dinámica de los partidos con tendencia a la izquierda. Arrestan o asesinan a sus líderes más visibles en espera de la respuesta orgánica. Cuando ésta no sucede -la respuesta- dan por hecho que hay territorio libre para seguir con sus planes. Sucede entonces, algo muy parecido a medir el aceite de un motor de automóvil.

Cuando se obtiene una respuesta pasiva del brazo político del movimiento popular, la derecha asume que sus cálculos van por buen camino. "Hemos vaciado el principio fundamental de toda resistencia" - se dicen entre vino y queso. "El vaciamiento no les permite ver que sus líderes no solo existen en el plano electoral sino que también en su base de poder real, la misma base que debería sostener en la praxis de poder conquistado un gobierno que asume la liberación y refundación de este país". Bertha Cáceres no estaba siendo arrestada por ser una lideresa más de la resistencia popular. Su perfil político permite -al intervenirlo- saber hasta dónde llega el entramado nervioso de nuestra resistencia al poder golpista.

Temo que en la estrategia acumulativa de fuerzas para enfrentar el reto electoral, LIBRE esté considerando como distractivo el levantar la voz por sus líderes fundamentales. Me resisto a pensar que la cultura política-electoral del bi-partidismo esté actuando con todo su poder de alienación histórica dentro de LIBRE y nos haya alejado de la lucha real a favor de la promesa del poder real. Mattelart nos recuerda: "Ahora bien, hemos visto que frente a esta ofensiva, las fuerzas revolucionarias se encuentran en situación defensiva y esa defensa no alcanza a cubrir espacialmente el frente de ataque. Hemos visto también que la respuesta se mueve públicamente dentro del círculo delimitado por la argumentación adversaria... esta respuesta inicial tendrá que vertebrarse sobre las grandes líneas de la embestida ideológica y derecha, no descuidando ninguno de los planos a los que tradicionalmente se consideran secundarios. Con este propósito, recalcamos una primera necesidad: la de alejarse de la noción de política que ha creado la burguesía, de dejar de percibirla sólo en los ámbitos y en los tópicos abiertos bajo este rubro específico por la derecha".

En todas las luchas dignas de la historia ha estado presente, siempre, el cuidado y respeto de los liderazgos de base que, muy pronto, terminan revelándose como lo que en realidad son: el verdadero poder fáctico de las conquistas populares. Como vemos, en el campo de la política, para contrarrestar una embestida ideológica se necesita tener un sentido de equilibrio a toda prueba.

F.E.

jueves, 23 de mayo de 2013

Una identidad que puede hacer revolución



Abordado el tema. Ahí en el COPEMH, ante los compas de FRACC y de otras organizaciones de "juventud" me he enfilado contra la gerentocracia que pulsa y orienta marchita en todas las organizaciones políticas del país. Estoy claro que es un tema que necesita de mayor insistencia y continuidad porque se trata de un tema tabú tanto para "la dirigencia adulta" como para "la juventud voluntariosa". Esta última asume el papel alienante que le monta todo tipo de dirigencia, para quienes el joven debe solo tratar temas que competen a los jóvenes, y es así que los mismos jóvenes defienden a ultranza -y de manera mecanicista- la necesidad que sean los jóvenes que forman a los jóvenes, que sean los jóvenes que se organicen en ghettos dialécticos auto-controlados, que sean los jóvenes los que siempre plantean "sus problemas" ante el poder orientador asumido. A propósito, Armand Mattelart nos dice: "A través de la fijación de sus diversos públicos, el poder burgués e imperialista ordena el funcionamiento de su sociedad, corporiza la división entre los individuos y las clases y concreta las dicotomías de su lenguaje y cultura de dominación privilegiando para estos usuarios sectorializados esferas y reglas de acción y comportamiento, tabúes y dominios reservados."

Comencé, precisamente, por profundizar en esto esto. La población hondureña es en su gran mayoría joven. La sectorización es anti-natural aquí (¿qué se supone que se equilibra al sectorizar?) y la enorme presión joven dentro del FNRP-LIBRE es una demostración de ello. No obstante, la dinámica gerentocrática  a lo interno relegó a espacios de confinamiento a las organizaciones, tanto como los sioux fueron llevados hacia las reservas para contener su vigorosa libertad. Una de las consecuencias de activar en este espacio restringido al verdadero poder de dirigencia revolucionaria es el espontaneísmo, lo que viene a mostrarse en tomar el desenfado como virtud política o en la necesidad de ser radicales a toda costa en todo momento en un afán intrínseco de presentarse activos ante el momento político. En la práctica del poder gerentocrático esto no interesa más que para alardear de una reserva enérgica en un relevo que jamás llega ni cede.


Para abordar el debate sobre la organización y la unidad decidí hacer referencia de Habermas y su apreciación de la modernidad, recordando -a través es este hilo- que la modernidad tiene un sentido temporal, exactamente igual a lo reflejado en nuestra demografía nacional donde, como dije anteriormente, es inmensamente joven y aún no consciente de ello. Esta coincidencia generacional que, según estudios sobre Honduras, comenzará a decrecer a partir del 2020, obliga a tomar el toro por los cuernos para realizar el genuino acto revolucionario de relevo, una ruptura que cambiaría las estructuras culturales y todos los modos de entender y practicar la ideología asumida. Es una oportunidad realmente histórica, casi un deber irrenunciable. Toda organización de la lucha pasa por la conciencia de clase dentro de una poderosa identidad de clase joven. La nueva lucha de la izquierda estaría signada por esta re-organización del poder orientador que dejaría atrás -a cambio de una apuesta descomunal- a todos los liderazgos avejentados que frustraron la revolución en Honduras durante los 60s, 70s y 80s. Esta sería nuestra unidad: la identidad generacional.


Respecto a la Guerrilla Comunicacional, tuve que ser tajante. La revolución se planta en la realidad, no en los nichos de las redes sociales. No se explotará al sistema "desde adentro utilizando sus mismas herramientas". Esa lucha también es un confinamiento puntillosamante calculado, sistematizado para hacernos la ilusión de que es un frente amplio. La fórmula de ilusión sería hacer creer que estar informado es estar participando cuando en la realidad la democratización de la información no entra ni en los más pequeños actos del poder fascista, cuyo único mensaje y pasmoso acto es el  yo tengo el poder y eso basta.


La compañera Gabriela Díaz dio la sentencia: "Yo ni puedo imaginar una juventud que no sea radical, tomando en cuenta que el poder fascista y su capitalismo es radical en todo, frío, monstruosamante anti-humano". Esa radicalidad, pensé yo al escucharla, debería estar creando una avalancha incontenible que sature todos los espacios políticos, toda la organicidad de los movimientos populares, todas las grietas que vamos haciéndole al pensamiento conservador y a la ortodoxia histórica. De ser así iniciaríamos, en la realidad, el barrido de taras, consignas, sospechas, etc. y le daríamos campo al movimiento puro de nuestra naturaleza generacional. Al concretarlo, revertiríamos la contradicción que hace que sean los jóvenes los que cierran los espacios organizativos a otros jóvenes, es decir, a la población que está siendo asesinada a diario por la espantosa violencia que vivimos. Como bien lo dice el compañero Nelson Arambú, en esta masacre no se está matando solo a la juventud sino que se está acabando con la revolución. Y la masacre, agrego, no solo está sucediendo en el plano de la sangre, sino que también en el de las ideas.

F.E.



martes, 21 de mayo de 2013

Mal copy para una campaña de verano



Todo lo miras desde tus ojos 
botellas rotas.
El mundo roto.
Verde quebrado
y vos una mosca agitada que choca contra el fondo.
Todo lo miras sin descanso.
Tus ojos insisten 
zumban tornasoleados
y quieren empujar la tapa del sol
espumear desbordantes en los labios.

F.E.




Afilando neuronas

Mantengo una presencia constante en foros y conversatorios por la pura necesidad de hablar en un ámbito que todo lo da por sentado y que, incluso, en los círculos "progresistas" y "revolucionarios", la mayoría de conclusiones terminan siendo un cliché, una especie de salterio de novenario. Cuando los las compas del FRACC me invitaron al diálogo de mañana no lo dudé un instante, porque esta organización ha sabido mantener la frescura y la constante crítica interna dentro de lo surgido en la Resistencia, todo ello sin soltarse del ritmo popular y organizativo de LIBRE. Nada más sano y efervescente cuando es la explosividad cultural de la juventud la que debe desenredar las viejas ortodoxias, la que debe, sobretodo, tomar conciencia plena de su capacidad de liderazgo. Ahí estaré, entonces, aportando lo que ya la historia conoce y que hay que traer a colación por estos días.


Fernando Reyes, que actualmente trabaja en Médicos sin Fronteras, me ha invitado a que de mi punto de vista acerca de la foto de corresponsales que acompaña a los MSF. Hace poco, estuvo en Tegucigalpa un equipo de grandes fotógrafos registrando la convulsionada vida de la exclusión (http://www.urbansurvivors.org/en/). La charla irá en torno a cómo se plantea el fotógrafo el abordaje a un ser humano en extremas condiciones de abandono sin caer en el utilitarismo de las ONGs, o si al contrario, eso no interesa más allá de alcanzar una imagen que por sí misma es una denuncia que no podría llegar por otro medio.

En los últimos años he tomado una serie de fotos en las calles de la ciudad; de esa experiencia hablaré, con todo el respeto debido a quienes se la juegan al cien por ciento en su oficio.

lunes, 20 de mayo de 2013

Bostezo

El chofer de Médicos sin Fronteras está aburrido. Lleva aparcado ya un buen rato justo detrás de un comando militar en espera que salgamos del CAC-UNAH. Un pelotón de soldados del Primer Batallón gandulean luego de su caminata por Comayagüela. Es el Operativo Libertad que cacarean desde el congrezoo nacional y desde las carpas circences de TVC. El mediodía es más brumoso que el de Londres pero la temperatura coquetea con la de todos los hornos del planeta. El chofer bosteza y se traga el Parque La Libertad entero.

Cuando entramos al 4x4 comienza a contarnos. Sentado en la parte de atrás yo lo veo en el retrovisor, explicándome su testimonio como desde un close-up de noticiario nuevo formato o como desde una edición de Tarantino. Sonríe. Al fin vio lo que tanto cuentan.

El pelotón mixto se compone de policías y soldados. Los sub-tenientes a cargo tienen detenidos a dos ladronzuelos dentro del comando. Les han decomisado una bolsa llena de relojes robados. Los oficiales escudriñan los relojes, se los miden, se dirigen a los pillos al igual que tratantes de pan. Una vez que eligen los suyos, los oficiales reparten los demás relojes a su tropa de confianza, bajan a los dos chavos y los dejan ir.

Veintiseis tornados asolaron las planicies de Estados Unidos. Un rapidito chocó con un pick-up a la altura de la granja. El chofer de mi busito improvisó una ruta de taxista y superamos el nudo ciego que se armó de inmediato. Arriba se alcanzaba a ver el gris ahumado del domo. Cuando miraba hacia los cerros de Tegucigalpa -apenas silueteados- imaginaba grotescos mastodontes de bambú atravesando lentamente el vacío.

El chofer se reía de los descarado del robo. De lo familiar en que se desarrolló el robo de los policías y soldados a los ladrones. "Hasta tuvieron la delicadeza de cronometar sus respectivos relojes y comparárselos unos con otros". Eran las doce del mediodía. La Libertad bostezaba.

F.E.

sábado, 18 de mayo de 2013

El antiguo paraninfo de la Universidad Nacional: de la ocupación artística al desastroso control burgués - Por Edgar Soriano Ortiz



Iniciaba la década de 1970 y el país estaba azotado por el golpismo y sus artimañas, pero no fue obstáculo para que Rafael Murillo Selva irrumpiera en la escena al convocar a varios artistas para ocupar el antiguo paraninfo de la Universidad Nacional, que había estado abandonado por varios años. Sin duda la influencia del movimiento estudiantil más importante del siglo XX, la “generación francesa del 68”, peso en la energía del intelectual y artista hondureño, Murillo Selva. La acción decidida del Teatro Experimental Universitario La Merced (TEUM) propició que se impulsara uno de los movimientos pictóricos más importantes de la historia artística de Honduras, ya escritores de la talla de Rigoberto Paredes, Alán Núñez, Carlos Lanza o Ramón Caballero han abordado el tema.


El movimiento artístico de la Merced en la década de 1970 simbolizaba una propuesta fresca frente a la dinámica violenta de la imposición del departamento de Estado y de las elites serviles a los intereses del capital multinacional. Sin embargo quiero hacer una breve reflexión en términos dialécticos, partiendo del concepto de “hegemonía”, vital para poder interpretar el control cultural que ejerce la burguesía en los últimos siglos. Tras la revolución francesa el liberalismo burgués instauró una serie de códigos ideológicos que han penetrado en la mentalidad colectiva de diferentes formas, propiciando el mantenimiento de un sistema injusto. La injusticia es adornada y canalizada a través de las fuerzas mediáticas: desde las organizaciones “civiles” pasando por la iglesia hasta los grandes medios de difusión de propaganda y de control informativo.


Pese a las profundas reflexiones hechas en el siglo XX por figuras tan importantes del arte mundial, como Brecht, Bretón, Mariategui, Rivera, Trotski, entre otros, los artistas han entrado en la dinámica del “Estado-Nación”, lo que el poeta hondureño, Fabricio Estrada, llama “el homenaje” edificado por las elites liberal-nacionalistas para controlar e impulsar el individualismo de la sociedad del espectáculo. La penetración de los y las artistas en la dinámica ideológica, la superestructura del sistema, debe tener amplias reflexiones sobre la poca acumulación de estructuras materiales al servicio de la creación, la censura disfrazada y la dispersión de las y los sujetos creadores que han fragmentado y debilitado los intentos de organizar movimientos fuertes capaces de vencer la lógica retrograda respecto al arte de las elites que han gobernado a lo largo de la historia hondureña.


A mi criterio, los movimientos artísticos-culturales como el de la “Merced” en la década de 1970 son vitales para la acumulación de conocimientos y reflexiones capaces de preparar caminos a la construcción de una nueva humanidad. Los y las artistas presentes en aquel espacio de sueños y realidades, de vida frente a la barbarie que instigaban, como hoy, elites en potrero, como siempre ha dicho Rafael Murillo Selva, llenas de rapiña y oscurantismo. Los militares y la derecha pusieron el país al servicio del imperio durante la década de 1980, la represión creció y los artistas fueron atacados salvajemente, la dispersión fue aguda y las artimañas mediáticas se impusieron. En lo económico se avanzaba rápidamente al neoliberalismo, Callejas hizo el ajuste estructural y vendió la idea de crear una nueva forma de “dinamizar el arte y la cultura” el traspaso de espacios patrimoniales a manos de la viejas familias criollas, porque no decirlo: decimonónicas periféricas. Muchos artistas ávidos de tener los espacios necesarios para impulsar el desarrollo de arte vieron con buenos ojos la iniciativa de la derecha neoliberal. Lo hegemónico de este paso y el desprestigio de la débil institucionalidad pública fortalecieron la posición cachureca de mantener fundaciones burguesas para tutelar el arte y propiciar espacios controlados. La Fundación Galería Nacional, La fundación del Hombre Hondureño y el Museo de la Identidad Nacional son el reflejo de esa hegemonía de la clase dominante que por lógica atropella la dignidad de los creadores e intelectuales.


La reflexión final que hago y que invito a las demás personas involucradas es trabajar en exigir el derecho ciudadano de tener espacios públicos sin control de pequeños grupos. Hoy que la Galería Nacional de Arte está siendo cerrada por dos cosas: la indiferencia de los gobiernos y la mala administración de la fundación a cargo, que aun con dinero del Estado, por lógica ha generado un letargo en el espacio. Se debe desaparecer la frase “apoyo al arte y la cultura” ya que este es un derecho del pueblo, que sostiene con trabajo y con cargas fiscales el país. El cierre de este espacio inerte a las nuevas dinámicas de la juventud creadora debe llamarnos la atención, que se debe trabajar en propiciar espacios, ganar terreno frente al desastre que impera en Honduras. No será el Estado controlado por píos neoliberales quienes soluciones el problema de espacios de creación y conocimiento libertario, será el trabajo colectivo de los y las artistas operando dialécticamente con la población en general quienes tendrán el camino para tomar la libertad de construir una nación democrática…





E.S.

Entrevista a Jorge Rafael Videla - Ricardo Angoso, Cambio 16, Argentina


ENTREVISTA EXCLUSIVA EN CAMBIO16 / Jorge Rafael Videla, dictador argentino (1976-1981)
LA CRISIS ARGENTINA DE LA DÉCADA DE LOS SETENTA

Ricardo Angoso:¿Cómo estaba viviendo Argentina en el año 1976, qué estaba pasando en ese momento?


Jorge Rafael Videla: Mi impresión sobre ese período es fácil de definir. Ubiquémonos en el año 1973, para comenzar. Se cerró un ciclo militar, tras un gobierno de esas características, y llegó el doctor Héctor Cámpora, que era un hombre de poco carácter, manejable e incluso peligroso, en un momento en que el peronismo se estaba redifiniendo y también radicalizando. Cámpora representaba, siguiendo la moda del momento, una tendencia de izquierdas, progresista podemos decir dentro del movimiento, frente al conservadurismo. Sin ser una persona de izquierdas era más afín a esa tendencia, plegándose a los intereses y deseos de los más jóvenes dentro del peronismo. Cámpora se hace con el gobierno, tras haber ganado las elecciones, el 25 de mayo de 1973, y una de las primeras medidas que toma, sino la primera, es el decreto por el que se pone en libertad a todos los terroristas detenidos y condenados por un tribunal que había sido creado por el general Alejandro Danusse. Este tribunal era una Cámara Federal en lo Penal (Cafepena) creada específicamente para investigar y condenar actos de terrorismo cometidos en todo el ámbito nacional y era específica para dichos actos. Como consecuencia del trabajo llevado a cabo por las autoridades anteriores a Cámpora había más de un millar de terroristas detenidos por delitos probados. Cámpora firma el decreto de indulto por el cual se liberan a todos estos presos que provienen de los sectores jóvenes y radicales del peronismo; salen victoriosos de las cárceles y cuando salen, a la media noche, les esperan sus seguidores y compañeros. Comienza el caos y el terror se adueña, de nuevo, de las calles de Argentina.

Los jóvenes peronistas más radicales le llaman al presidente el "tío Cámpora", lo cual revela la afinidad entre este sector del movimiento con el presidente. Esta gente, desde luego, no salen arrepentidos ni con deseos de integrarse en el sistema democrático, sino directamente con la idea de continuar con la revolución y seguir por la vía violenta, incluso matando. Simultáneamente a estos hechos, el Congreso refrenda ese indulto y queda, digamos, legalizado de facto. Ni que decir tiene que estos jóvenes estaban armados e iban a continuar por la vía violenta su objetivo de hacer la revolución. Amnistía y olvido quedaban así refrendados. Ese fue el comienzo de los hechos que vinieron después; Perón no estaba en el país y, cuando tuvo conocimiento de los hechos, parece que no le agradaron. Estos jóvenes no actuaban de acuerdo con los principios que tenía Perón, que pasaban más por un reencuentro, un acuerdo entre todos los argentinos para solucionar los problemas, y tampoco estaban en la línea de su pensamiento.

Este desacuerdo se confirma cuando llega Perón a Argentina y no puede aterrizar donde estaba previsto, debido a que se había desatado una batalla campal donde estaba programado aterrizar y porque los propios peronistas se habían enfrentado entre ellos por el liderazgo del movimiento; se habla de que hubo entre un centenar y dos centenares de muertos. La recepción a Perón degeneró en un enfrentamiento entre la derecha y la izquierda del peronismo por monopolizar la figura del líder y controlarlo durante su llegada. Y el liderazgo, siguiendo sus patrones, tenía que dirimirse por la fuerza de las armas. El avión de Perón tiene que aterrizar en un aeropuerto militar por razones de seguridad y le recibe el vicepresidente que estaba en Buenos Aires. Perón toma conciencia de que las cosas no le van a resultar tan fáciles como él pensaba y que está juventud maravillosa de antes le iba a traer problemas; tendría que tomar medidas para evitar que la situación se desbordase y ya toma posiciones, considerando que estos jóvenes no eran tan idealistas sino revolucionarios, claramente. Tiempo después, consciente de la situación tan adversa que asume, provoca la renuncia de Cámpora y se hace un llamado a elecciones, en donde Perón sale elegido mayoritariamente con su esposa como vicepresidente. Perón, en esas elecciones, sale elegido con un alto porcentaje de votos, más del 62% del censo, y decide poner orden en un estado de cosas y en un movimiento que ya no compartía sus ideas.

Hay un episodio que lo conmueve a Perón, que es el atentado contra el dirigente gremial José Ignacio Rucci, que es asesinado y ahí, el presidente dice: "Me cortaron las piernas". Fue un acto doloroso y mostraba que Perón no dominaba todavía la situación, mostrando a las claras que el oponente ya no tenía miramientos y estaba dispuesto a llegar hasta el final. Perón, entonces, en una reunión secreta con los dirigentes peronistas, en Los Olivos, da a entender a través de una directiva que se acabaron los miramientos hacia estos actos y que había acabar de una vez, incluso por la violencia, respondiendo a este tipo de acciones violentas y terroristas. Esta decisión dio lugar a que se produjeran una serie de acciones encubiertas. Y lamentablemente la mano ejecutora de este grupo que operaba bajo las órdenes y el consentimiento de Perón era el ministro de Bienestar Social, José López Rega, que organiza la Triple A, las famosas tres A -Alianza Anticomunista Argentina-, un hombre de confianza del presidente que se dedica a ejecutar las órdenes que le da el viejo general y que no siempre se atienen a la legalidad. De esta manera, se van dando los primeros pasos y pone orden en el país, pero, sin embargo, el líder ya no es el de antes y tiene la salud muy desgastada. Hasta el último aliento da todos sus esfuerzos por normalizar y por trabajar en su proyecto, que desde luego no era el de los jóvenes "idealistas", sino el de normalizar el país de una vez por todas tras los excesos cometidos.

MARÍA ESTELA MARTÍNEZ DE PERÓN, PRESIDENTA DE ARGENTINA

Perón muere y le sucede automáticamente su mujer, María Estela Martínez de Perón, tal como se preveía legalmente. La mujer de Perón, desde luego, no estaba preparada para ser presidente y mucho menos en las circunstancias en las que estaba viviendo el país. Para afrontar la situación que vivíamos, se necesitaba carácter, conocimiento, capacidad para tomar decisiones y prestigio, rasgos de los que carecía totalmente esta señora. El gobierno de María Estela va perdiendo fuerza. Era una buena alumna de Perón, eso sí, ya que desde el punto de vista ideológico se situaba en la extrema derecha del peronismo y el marxismo le provoca un rechazo total. En un almuerzo con varios generales, una treintena si mal no recuerdo, llegó a ser muy dura con el marxismo, en ese sentido no quedaban dudas de que la dirección ideológica estaba encaminada, pero le faltaban fuerzas y conocimientos para llevar a cabo el combate, la lucha, y poner orden. Incluso para poner coto a las actividades de López Rega, que mataba por razones ideológicas pero que también lo hacía por otras razones para cobrarse algunas cuentas pendientes. La situación, como ya he dicho antes, era muy difícil, reinaba un gran desorden. A Isabel se le hizo saber este estado de cosas y destituye finalmente a López Rega, que lo envía de embajador itinerante al exterior. Así se cumplía el deseo de muchos, entre los que me encontraba, que no queríamos que este hombre siguiera al frente de sus responsabilidades.

La acción del terrorismo sigue por su cuenta. Aquel calificativo de que eran "jóvenes idealistas" por pensar distinto hasta el extremo de masacrarlos quedo en evidencia, era una vulgar patraña. Esta gente estaba entrenada en el exterior, principalmente en Cuba, Siria, Libia y otros países, y luego dentro del país con instructores foráneos; además tenían armamentos y equipos de alto nivel ofensivo, incluso de tecnologías avanzadas. Todo ello reforzado con fábricas de armas y explosivos que llegaron a operar y tener dentro del territorio argentino. Tenían capacidad para matar y hacer daño a la sociedad argentina. Como remate a toda esta estructura, estaba la crueldad que les distinguía, no eran ángeles sino terroristas. Incluso la revista Time, en un artículo de la época, establecía que si comparábamos a terroristas argentinos, alemanes e italianos, en términos de crueldad, los europeos eran infinitamente más humanos que los de nuestro país. Huelgan más comentarios. Con esos "jóvenes idealistas" y sus crueles métodos nos teníamos que enfrentar entonces.

Así llegamos a finales de agosto de 1975, en que soy nombrado Comandante en Jefe del ejército argentino, y en los primeros días del mes de octubre, a principios, somos invitados los comandantes de los tres ejércitos a una reunión de gobierno presidida por Italo Luder, que ejercía como presidente por enfermedad de María Estela, en las que se nos pide nuestra opinión y qué hacer frente a la desmesura que había tomado el curso del país frente a estas acciones terroristas.

jueves, 16 de mayo de 2013

Iglesia y poder: los monumentos municipales de la derecha contemporánea de Tegucigalpa - Edgar Soriano



Amplios debates académicos en el seno de las universidades y en los círculos intelectuales han heredado una rica acumulación de conocimientos respecto al tema de la religión en las sociedades jerarquizadas a nivel mundial. El tema del concepto de religión visto desde una perspectiva ajena a la teología histórica a partir del siglo XIX por Darwin, Feuerbach, Comte o Freud ha logrado poner de manifiesto la realidad material. Pero, es la antropología, por ejemplo, una las principales disciplinas de investigación que ha profundizado en la cuestión, por ello tenemos importantes trabajos de Claude Levi Strauss, Malinowski, Marvin Harris, entre otros. 

La sociedad se organizó jerárquicamente, donde Marx solamente encontró lo más parecido a la democracia (partiendo el concepto de origen griego poder del pueblo) en la sociedad primitiva, generando la sus estructuras socio-económica-política y su aparato ideológico edificado por la ritualidad y las festividad. El pensador francés, Guy Debord, a finales de la década de 1960 definía acertadamente el papel de los espectáculos en la “sociedad del espectáculo” garantizando el avasallamiento de la mentalidad colectiva que se somete frente las estructuras socio-económicas. 


Al traer estas reflexiones de carácter académico es con el fin de tratar de analizar las cosas a la profundidad, sin caer en el envilecimiento de las copias distorsionadas y a la representación en vez de la realidad, como bien lo reflexionaba en el siglo XIX Feuerbach. Es decir, que para tener mayores criterios de la tradicional actitud de la burguesía incapaz de construir una nación liberal decimonónica –claro está, su mentalidad servil y colonizada solo ve las ganancias más allá de planificar un futuro- no debemos caer en las simpleza de discursos, de espectáculos políticos de poca monta, “bufonadas” polvorientas de las añoranzas de las viejas familias, etc…Se debe entonces tener la claridad al observar a los grupos burgueses, que se llaman liberales de pensamiento, pero que han seguido a lo largo del tiempo tomados de la mano con el poder religioso, que claro está, que frente a las mentiras del liberalismo garantizan el control mental de las mayorías poblacionales.
Tras el contexto teórico esbozado anteriormente, el personaje que lidera políticamente a la derecha del municipio del Distrito Central enfocó, entre otros temas, la edificación de monumentos a la religiosidad tras el miedo al descontento popular agudizado por el golpe de Estado de 2009 -evidentemente no es nuevo el asunto de la hegemonía que cae sobre el Estado en lo ideológico y lo económico- en la plaza Los Dolores y el Bulevar Suyapa. 


El primer monumento aparece San Miguel Arcángel matando al diablo, que para las elites burguesas (periféricas en este caso) se encarna en la rebeldía de los hambrientos que delinquen, que piden en las calles y, por qué no decir, los “comunistas”. El otro monumento fue construido frente a la Universidad Nacional, principal centro de estudios y de producción de ideas críticas, donde muestra a la virgen de Suyapa, como la “unificadora”, portadora de la paz, la democracia, las “buenas costumbres” (que a fuerza tienen que mantener los excluidos en el ideal de las elites) y, además, es la patrona de las FFAA, quienes garantizan el sometimiento violento del autoritarismo actual. 

La miopía de la derecha burguesa de Tegucigalpa es palpable en este tipo de proyectos, como fue hace unos años atrás el cristo del Picacho, donde se ponen de manifiesto las imposiciones de la alianza gobierno-cúpula de la iglesia, que en vez de planificar el crecimiento urbano y construir bases de participación ciudadana disimiles a la religiosidad tradicional que permitan desrruralizar a Tegucigalpa y Comayagüela lo que hacen es incentivar el caos en todas sus dimensiones. En conclusión el poder político y la iglesia siguen manteniendo en la praxis un accionar que intenta únicamente seguir manipulando vorazmente la mentalidad colectiva para garantizar que las elites sigan saqueando y entregando los recursos naturales al mejor postor al capital internacional. En otras palabras, administrar violentamente el caos para beneficiarse, mientras las mayorías poblacionales se vuelven presa del miedo y el engaño ante la hambruna y violencia generalizada…


E.S.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Mercado San Isidro en la otra llama

Me ha tocado ver dos veces el incendio de los mercados de Comayagüela, y no me he sentido para nada un Nerón, no he pedido liras ni cármenes, al contrario, me he sentido como un bibliotecario copto corriendo desesperado alrededor de la biblioteca de Alejandría en llamas, como el locutor desgarrado anunciando el estallido del Gran Zeppelin, como los sacerdotes de Tonatiuh contemplando horrorizados la quema del Teocalli Mayor en Tenochtitlán. Ahí se quemaron los mayores puestos de libros usados de Tegucigalpa y, por supuesto, todas las esperanzas de sustento de cientos de locatarios. Recuerdo bien ese macabro resplandor de 1998 y la columna de humo del año pasado. En ambos momentos Tegucigalpa perdió el latido de su principal conglomerado y en ambas ocasiones, de una u otra forma, ha vuelto a latir gracias a la impresionante fuerza de voluntad de las víctimas.

Hoy he regresado a las cenizas junto a Mayra, Martín, Los Pandas con Alzheimer, junto con Angel Martínez, Moises, Medardo y otras hierbas, invitados por Edgar Soriano y el CAC-UNAH. El Mercado San Isidro ha querido reavivar otro fuego para otras nuevas voluntades y, en esta calcinante tarde, la danza folclórica, la canción más divertida y la más valiente poesía hicieron de chispas, así, artistas a la plancha sobre la plancha donde se levantará la segunda fase de reconstrucción del mercado.


Comprobamos algo que desmonta la campaña de terror diario de los medios: el San Isidro rebosa de color, tranquilidad y ganas de vivir. Caminamos a través de sus puestos, comimos de sus costillas de cerdo fritas en limpios comedores, nos perfumamos con sus romeros, tilos, valerianas, canelas, arroces, quesos secos, cabuyas para hamacas, rapaduras de dulces, cueros de fajas... y todo hasta llegar al pie donde subsisten los dos últimos puestos de libros con sus doñitas guardianas y la música evangélica en todo su apogeo y bienaventuranza. Todos las ansiedades y distorsiones que los medios incuban sobre el lugar viene a demostrarse como una bien orquestada campaña para alejar la compra de los mercados populares y trasladar el flujo de consumo hacia los centros comerciales, y lo peor, muchísima gente considera que ahí, mientras se pesa el maíz o se compran los zapatos, el vendedor lucha contra una puñalada, el cliente se lanza  pecho a tierra esquivando las balas y los transeúntes corren en pánico. Absoluta y llanamente falso. Ahí hay gente trabajadora que lo que menos quieren es espantar a sus precarios clientes, y para ello se organizan, ordenan, se vuelven pájaros fénix cotidianos.







El brilloso cuadro de danzas folclóricas del Instituto Jesús Aguilar Paz.

 Los dibujos producidos durante el taller que Medardo Cardona (ENBA) ha impartido.


 Martín Cálix durante su lectura de poesía.

Títeres producto del taller que Angel Martínez ha dado a los niños de los locatarios.

Ese temor mediatizado, por ejemplo, hizo que el cuadro de danzas folclóricas de la UNAH se resistiera a ir aduciendo el peligro, el grave riesgo en que incurrían al asistir. Me imagino que los del Aguilar Paz lo habrán sopesado por igual y es excusable ya que no es nada fácil desenredar la alienación de la monstruosa propaganda de las élites, pero a la vez, vuelve a mostrar la desconexión lograda a efecto de ello, una desvinculación con el otro o la otra de la misma clase que sufre la extracción diaria de su libre albedrío. El artista así alienado se convierte en algo peor a un mediocre intento estético, se vuelve comparsa de salón, "entretenedor", arlequín amaestrado que nunca sentirá la auténtica vibración de lo que se vive en la realidad.

Dibujo hecho por un muchacho que asistió a los talleres de Medardo Cardona.

Un lenguaje artístico rotundo y transformador sólo puede conformarse asumiendo todas las realidades. Y tampoco es de engañarse creyendo que este tipo de acercamiento pequeño-burgués librará y ganará batallas que solo la lucha liberadora alcanzará a lograr articulada por una clara visión de lucha revolucionaria de todo el pueblo incendiado. De creer en nuestros propios espejismos de acercamiento estaríamos admitiendo una oprobiosa filantropía artística con efectos contrarios a lo que aparenta.

Pero aún así estos actos ayudan a sacarle fibra y a afilar las concepciones de los artistas que nos involucramos. No es ninguna pérdida de tiempo admitir nuestra escasa "infiltración" dentro de la auto-suficiente vibra popular. Edgar Soriano y Medardo nos han llevado ahí mismo, al pie del altar de San Isidro donde se reza por la esperada lluvia mientras abajo de la plancha se mueven las flamas de un horno desconocido. 

 El rezo

 El horno

La llama.




lunes, 13 de mayo de 2013

La otra conquista


Acabo de verla completa. Hace muchos años me la prestaron en una pésima copia vhs y hoy al fin la veo en su total belleza. Luego de leer la saga de Jenning (Azteca, Otoño Azteca) y la novela El jade y la obsidiana de Alain Gerber, tuve una época de mucho interés por el mundo mexica. Fui buscando más y así fue que el corolario me lo dio el libro histórico La Guerra Chichimeca (1550-1600) de Philip W. Powell, donde termina de mostrarse la rabiosa revancha de la gran resistencia indígena chichimeca, relevo de la ya aniquilida resistencia mexica luego de la guerra del Mixtón.

No solo quería leer. Quería ver y creía que solo una gran producción del tipo Hollywood podría mostrarme lo que mi imaginación daba. Pero me equivoqué rotundamente. No es necesario mostrar la monumentalidad de Tenochtitlán y sus canales y su plaza y su templo mayor y sus multitudes de guerreros para sentir la fortaleza y agonía de esa civilización, y eso me lo ha dejado bien claro el director Salvador Carrasco, quien apoyado en un preciso (y simbolista) diseño de producción a cargo de Andrea Sanderson logró conquistar al público desde todo un contra-plano ontológico. Tan acostumbrado ya a la recreación animada de escenografías antiguas, me veo de pronto ante el poder de la palabra nahual que demuele, por sí sola, ese prejuicio, además de enmudecer ante la contenida y enérgica actuación de Damián Delgado como Topiltzin y la fabulosa presencia de Elpidia Carrillo como la princesa Tecuichpo (la Anna de Predator).

El otro plano del dolor, entonces, en lugar de la agotada referencia a la unión sincrética de dos cosmovisiones. No sólo fue una conquista brutal por medio de las armas y las enfermedades sino que la España Católica se decidió a  barrer la identidad y el espíritu de los pueblos nativos. La escena final de la película es memorable hasta el escalofrío. Topiltzin decidido a terminar con su angustia e impotencia "abraza"  la estatua de la virgen secuestrada (la religión icónica) y se suicida bajo su peso. No hay forma de olvidar ese final. Grande en verdad, grande.

Un detalle interesante que no puedo dejar pasar: Topiltzin es rasurado como otro fraile más. Si es lo que supongo, este hecho es todo un contraste con la costumbre de los guerreros mexicas y chichimecas de quitarle "la coronilla" de la cabellera a sus enemigos muertos o prisioneros:

Son por extremo crueles… a la persona que prenden, sea hombre o mujer, lo primero que hacen es hacerle de corona, quitando todo el cuero y dejando el casco mondo, como una corona de fraile, quitándoles así mismo los nervios, para con ellos atar los pedernales en sus flechas. Sacanle las canillas, ansi de las piernas como de los brazos, vivos, y aún a veces, las costillas, y otras cien crueldades… traen colgadas por detrás, las cabelleras de las coronas que quitan, y algunas han sido de mujeres hermosas con cabellos rubios y bien largos, y ansimismo traen los huesos de las canillas para mostrarlos como insignias de trofeos, y aún no perdonan a los cuerpos muertos, colgandolos y metiendoles flechas por los ojos, orejas, lengua sin perdonar las partes vergonzosas. (Jiménez Moreno basándose a su vez en Gil González Dávila)

Un signo tremendo entonces que vendría a significar humillación hacia el príncipe mexica obligado a convertirse a como de lugar y a la vez, un recordatorio de la implacable venganza que recibirían los españoles caídos en manos de a quienes torturaban en todos los planos existenciales.


sábado, 11 de mayo de 2013

La Carta de Colón anunciando el descubrimiento


Señor, porque sé que habréis placer de la gran victoria que Nuestro Señor me ha dado en mi viaje, vos escribo ésta, por la cual sabréis como en 33 días pasé de las islas de Canaria a las Indias con la armada que los ilustrísimos rey y reina nuestros señores me dieron, donde yo hallé muy muchas islas pobladas con gente sin número; y de ellas todas he tomado posesión por Sus Altezas con pregón y bandera real extendida, y no me fue contradicho.
A la primera que yo hallé puse nombre San Salvador [isla Watling] a comemoración de Su Alta Majestad, el cual maravillosamente todo esto ha dado; los Indios la llaman Guanahaní; a la segunda puse nombre la isla de Santa María de Concepción [Cayo Rum]; a la tercera Fernandina [Isla Long]; a la cuarta la Isabela [Isla Crooked]; a la quinta la isla Juana [Cuba], y así a cada una nombre nuevo.
Cuando yo llegué a la Juana, seguí yo la costa de ella al poniente, y la hallé tan grande que pensé que sería tierra firme, la provincia de Catayo. Y como no hallé así villas y lugares en la costa de la mar, salvo pequeñas poblaciones, con la gente de las cuales no podía haber habla, porque luego huían todos, andaba yo adelante por el dicho camino, pensando de no errar grandes ciudades o villas; y, al cabo de muchas leguas, visto que no había innovación, y que la costa me llevaba al setentrión, de adonde mi voluntad era contraria, porque el invierno era ya encarnado, y yo tenía propósito de hacer de él al austro, y también el viento me dio adelante, determiné de no aguardar otro tiempo, y volví atrás hasta un señalado puerto, de adonde envié dos hombres por la tierra, para saber si había rey o grandes ciudades. Anduvieron tres jornadas, y hallaron infinitas poblaciones pequeñas y gente sin número, mas no cosa de regimiento; por lo cual se volvieron.
Yo entendía harto de otros Indios, que ya tenía tomados, como continuamente esta tierra era isla, y así seguí la costa de ella al oriente ciento y siete leguas hasta donde hacía fin. Del cual cabo vi otra isla al oriente, distante de esta diez y ocho leguas, a la cual luego puse nombre la Española y fui allí, y seguí la parte del setentrión, así como de la Juana al oriente, 188 grandes leguas por línea recta; la cual y todas las otras son fertilísimas en demasiado grado, y ésta en extremo. En ella hay muchos puertos en la costa de la mar, sin comparación de otros que yo sepa en cristianos, y hartos ríos y buenos y grandes, que es maravilla. Las tierras de ella son altas, y en ella muy muchas sierras y montañas altísimas, sin comparación de la isla de Tenerife; todas hermosísimas, de mil fechuras, y todas andables, y llenas de árboles de mil maneras y altas, y parece que llegan al cielo; y tengo por dicho que jamás pierden la hoja, según lo puedo comprehender, que los ví tan verdes y tan hermosos como son por mayo en España, y de ellos estaban floridos, de ellos con fruto, y de ellos en otro término, según es su calidad; y cantaba el ruiseñor y otros pajaricos de mil maneras en el mes de noviembre por allí donde yo andaba. Hay palmas de seis o ocho maneras, que es admiración verlas, por la deformidad hermosa de ellas, mas así como los otros árboles y frutos e hierbas. En ella hay pinares a maravilla y hay campiñas grandísimas, y hay miel, y de muchas maneras de aves, y frutas muy diversas. En las tierras hay muchas minas de metales, y hay gente en estimable número. La Española es maravilla; las sierras y las montañas y las vegas y las campiñas, y las tierras tan hermosas y gruesas para plantar y sembrar, para criar ganados de todas suertes, para edificios de villas y lugares. Los puertos de la mar aquí no habría creencia sin vista, y de los ríos muchos y grandes, y buenas aguas, los más de los cuales traen oro. En los árboles y frutos e hierbas hay grandes diferencias de aquellas de la Juana. En ésta hay muchas especierías, y grandes minas de oro y do otros metales.
La gente de esta isla y de todas las otras que he hallado y he habido noticia, andan todos desnudos, hombres y mujeres, así como sus madres los paren, aunque algunas mujeres se cobijan un solo lugar con una hoja de hierba o una cofia de algodón que para ellos hacen. Ellos no tienen hierro, ni acero, ni armas, ni son para ello, no porque no sea gente bien dispuesta y de hermosa estatura, salvo que son muy temeroso a maravilla. No tienen otras armas salvo las armas de las cañas, cuando están con la simiente, a la cual ponen al cabo un palillo agudo; y no osan usar de aquellas; que muchas veces me ha acaecido enviar a tierra dos o tres hombres a alguna villa, para haber habla, y salir a ellos de ellos sin número; y después que los veían llegar huían, a no aguardar padre a hijo; y esto no porque a ninguno se haya hecho mal, antes, a todo cabo adonde yo haya estado y podido haber fabla, les he dado de todo lo que tenía, así paño como otras cosas muchas, sin recibir por ello cosa alguna; mas son así temerosos sin remedio. Verdad es que, después que se aseguran y pierden este miedo, ellos son tanto sin engaño y tan liberales de lo que tienen, que no lo creería sino el que lo viese. Ellos de cosa que tengan, pidiéndosela, jamás dicen de no; antes, convidan la persona con ello, y muestran tanto amor que darían los corazones, y, quieren sea cosa de valor, quien sea de poco precio, luego por cualquiera cosica, de cualquiera manera que sea que se le dé, por ello se van contentos. Yo defendí que no se les diesen cosas tan civiles como pedazos de escudillas rotas, y pedazos de vidrio roto, y cabos de agujetas aunque, cuando ellos esto podían llegar, les parecía haber la mejor joya del mundo; que se acertó haber un marinero, por una agujeta, de oro peso de dos castellanos y medio; y otros, de otras cosas que muy menos valían, mucho más; ya por blancas nuevas daban por ellas todo cuanto tenían, aunque fuesen dos ni tres castellanos de oro, o una arroba o dos de algodón filado. Hasta los pedazos de los arcos rotos, de las pipas tomaban, y daban lo que tenían como bestias; así que me pareció mal, y yo lo defendí, y daba yo graciosas mil cosas buenas, que yo llevaba, porque tomen amor, y allende de esto se hagan cristianos, y se inclinen al amor y servicio de Sus Altezas y de toda la nación castellana, y procuren de ayuntar y nos dar de las cosas que tienen en abundancia, que nos son necesarias. Y no conocían ninguna seta ni idolatría salvo que todos creen que las fuerzas y el bien es en el cielo, y creían muy firme que yo con estos navíos y gente venía del cielo, y en tal catamiento me recibían en todo cabo, después de haber perdido el miedo. Y esto no procede porque sean ignorantes, y salvo de muy sutil ingenio y hombres que navegan todas aquellas mares, que es maravilla la buena cuenta que ellos dan que de todo; salvo porque nunca vieron gente vestida ni semejantes navíos.
Y luego que llegué a Indias, en la primera isla que hallé tomé por fuerza algunos de ellos, para que deprendiesen y me diesen noticia de lo que había en aquellas partes, así fue que luego entendieron, y nos a ellos, cuando por lengua o señas; y estos han aprovechado mucho. Hoy en día los traigo que siempre están de propósito que vengo del cielo, por mucha conversación que hayan habido conmigo; y éstos eran los primeros a pronunciarlo adonde yo llegaba, y los otros andaban corriendo de casa en casa y a las villas cercanas con voces altas: venid, venid a ver la gente del cielo; así, todos, hombres como mujeres, después de haber el corazón seguro de nos, venían que no quedaban grande ni pequeño, y todos traían algo de comer y de beber, que daban con un amor maravilloso. Ellos tienen en todas las islas muy muchas canoas, a manera de fustas de remo, de ellas mayores, de ellas menores; y algunas son mayores que una fusta de diez y ocho bancos. No son tan anchas, porque son de un solo madero; mas una fusta no terná con ellas al remo, porque van que no es cosa de creer. Y con éstas navegan todas aquellas islas que son innumerables, y tratan sus mercaderías. Alguna de estas canoas he visto con 70 y 80 hombres en ella, y cada uno con su remo.
En todas estas islas no vi mucha diversidad de la hechura de la gente, ni en las costumbres ni en la lengua; salvo que todos se entienden, que es cosa muy singular para lo que espero que determinaran Sus Altezas para la conversión de ellos a nuestra santa fe, a la cual son muy dispuestos.
Ya dije como yo había andado 107 leguas por la costa de la mar por la derecha línea de occidente a oriente por la isla de Juana, según el cual camino puedo decir que esta isla es mayor que Inglaterra y Escocia juntas; porque, allende de estas 107 leguas, me quedan de la parte de poniente dos provincias que yo no he andado, la una de las cuales llaman Avan, adonde nace la gente con cola; las cuales provincias no pueden tener en longura menos de 50 o 60 leguas, según pude entender de estos Indios que yo tengo, los cuales saben todas las islas.
Esta otra Española en cierco tiene más que la España toda, desde Colibre, por costa de mar, hasta Fuenterrabía en Viscaya, pues en una cuadra anduve 188 grandes leguas por recta línea de occidente a oriente. Esta es para desear, y vista, para nunca dejar; en la cual, puesto que de todas tenga tomada posesión por Sus Altezas, y todas sean más abastadas de lo que yo sé y puedo decir, y todas las tengo por de Sus Altezas, cual de ellas pueden disponer como y tan cumplidamente como de los reinos de Castilla, en esta Española, en el lugar más convenible y mejor comarca para las minas del oro y de todo trato así de la tierra firme de aquí como de aquella de allá del Gran Can, adonde habrá gran trato y ganancia, he tomado posesión de una villa grande, a la cual puse nombre la villa de Navidad; y en ella he hecho fuerza y fortaleza, que ya a estas horas estará del todo acabada, y he dejado en ella gente que abasta para semejante hecho, con armas y artellarías y vituallas por más de un ano, y fusta, y maestro de la mar en todas artes para hacer otras, y grande amistad con el rey de aquella tierra, en tanto grado, que se preciaba de me llamar y tener por hermano, y, aunque le mudase la voluntad a ofender esta gente, él ni los suyos no saben que sean armas, y andan desnudos, como ya he dicho, y son los más temerosos que hay en el mundo; así que solamente la gente que allá queda es para destruir toda aquella tierra; y es isla sin peligros de sus personas, sabiéndose regir.

Album


Antipatrio mató a Ares
Ares era su hijo
Antipatrio hijo de Filemón
Filemón hijo de Arcadio
Arcadio abuelo de Antipatrio.

Ares murió desangrado
Ares hijo de Antipatrio
Arcadio bisabuelo de Ares
mató una vez un ciervo
y bebió de su sangre.

Filemón tuvo un solo hijo
Antipatrio
Antipatrio lo miraba regresar y se escondía
regresaba Filemón
padre de Antipatrio
Filemón el sexto hijo de Arcadio.

Arcadio mató una vez a un ciervo
el ciervo era hijo de Arcadio
salía con él a cazar
todos decían que Polifemo era como un ciervo
porque Polifemo corría y no se dejaba agarrar
Polifemo era hijo de Arcadio
Polifemo tío abuelo de Antipatrio.

Polifemo se interpuso entre su madre y su padre
Arcadio quería golpear a Terencia
y Terencia lloraba.
Polifemo dijo que no
le agarró el machete a Arcadio
y éste no lo perdonó.
Ares soñó que cazaba
junto a un viejo que parecía su padre
Ares tataranieto de Arcadio
Arcadio padre de Filemón
Filemón padre de Antipatrio
Antipatrio padre de un ciervo
de sangre caliente y espumosa.

F.E.

Tres sonidos de Ameht Rivera - México

SONIDO I

Nadie, desde el oído precámbrico percibió, palpó, coloreó en su mente la fábula premonición de los sonidos. El Sol, entonces, era a penas un sol/feo y la Luna una albura intacta, silbido para fagot. 


SONIDO II

¿Fueron primero, los sonetos o las sonatas o las festivas sonajas del mexicano folclore?, fue muy antes el meloso circunloquio de Laúd blasfemo o aquel ángel —querubín soberbio—, expulsado con alhaja de jaspe, ónice, berilio, marfil oscuro, flanqueado de silbantes flautas y tronantes tamboriles, o el piano aún disperso por el cielo en gajos de menguante luna.  


SONIDO III

El molino eólico segaba trigales de sonidos, había un gorjeo de gorrioncillos alunados tejiendo nidos en la tierra arbórea, yacían y rasgaban, dulcían, decían. Despeinaba una guitarra la crin de ese toro enamorado de la Luna. Los tiestos rotos en el jardín, la ponzoña entumecida en la mirada arácnida, la raíz nutricia embriagando de luz el ojo de la gallina ciega: al fondo de esta escena, gime el violoncello un sexteto de notas dulces, pero oscuras.

viernes, 10 de mayo de 2013

Filosofía, Arte, Política - Gabriel Galeano

Foto: El Heraldo

Si existe alguna imagen que describa la violenta psicosis hondureña esta foto de la tormenta eléctrica en TGU, hace unos días, podría cumplir el cometido. Según esta imagen todo es barrido, calcinado, aplastado bajo una ira cósmica incontenible que no permite levantar cabeza a nadie.

Recuerdo un pasaje de El Viajero, de Gary Jenning (el viaje de Marco Polo), en el que describe una emboscada a una columna de soldados. Desde ambos lados de un desfiladero hacen explotar la montaña y miles de toneladas de piedras caen sobre ellos. Contra todo pronóstico sobreviven unos cuantos que, por alguna razón del azar, quedaron entre los espacios de la avalancha. Jenning se pregunta en ese momento sobre el destino de cada quien, observa que la vida también es incontenible y que, como afirma la teoría evolutiva, "la vida siempre se abrirá camino". Algo así sucede con los pensadores y artistas de Honduras, pero en nuestro caso es como si escribiéramos entre relámpagos, sorteando su violencia, con la salvedad que el azar no juega ningún papel en la conformación del pensamiento. Cada libro publicado en nuestro país vendría a ser como la "piedra de rayo" de la que hablan los campesinos: el rayo cae, parte el pino e incrusta en su centro una piedra galvanizada por las altas temperaturas.

Hemos aprendido a aprovechar los espacios, no me queda la menor duda, hemos aprendido a impulsarnos en ese relámpago y a hacernos piedra, talismán que se lleva a casa y se oculta bajo el catre.
Gabriel Galeano mantiene centrada su coherente praxis, su orgánica y fructífera pulsación sobre la realidad, aquí donde se asegura que solo restan bosques calcinados.



jueves, 9 de mayo de 2013

Dos lecturas

 La una en Tegucigalpa, un performance que suena bien, arrebatado, desenfadado. Mañana viernes en Paradiso.
La otra en México. ¿La coincidencia? Hermanos y hermanas por todas partes. Buena conexión. Buen diseño de por medio, es decir, una buena forma de imaginarse.

Un campanazo para Rodríguez

Me pregunto, Rodríguez, si seremos capaces de esquivar el golpe. Vos sabés que no hay una sola verdad, que un día nos declaran muertos y se supone que la misma mano que señaló el horizonte será la misma que rociará gasolina sobre el rostro, la que encenderá las alarmas de la noche.

Estás fingiendo que lo has hecho, sí, te declarás ausente y clavás un listón negro en la puerta de tu casa. Todos pasan calculando el precio. Fingen por igual que te amaron, que fuiste alguien que afinaba las tardes hasta dar con la letra correcta. Eso ya no importa, los cuartos están vacíos y las tablas son de un viejo piano destrozado.

¿Seremos capaces de advertir el golpe, Rodríguez? Todas esos brazos que suben al escenario, queriendo tocarte, esconden un puño de Joe Louis que va directo al mentón y que te lanza a la lona. El bombardero vivió al otro lado de la ciudad y machacó mandíbulas blancas antes de hacerlo con respeto y con medidas. Todos le gritaban nigger puños de algodón y él lo desmentía en medio de campanazos y botellas rotas. Vos no fuiste así, Rodríguez, vos eras calmo pero a muchos les hubiera encantado llamarte nigger y que respondieras abriendo rin y haciendo hacha de tu guitarra con toda la fibra de un greaser enajenado.

Vos eras calmo como cualquier pasajero de metro que se duerme en la madrugada en dirección a la fábrica.

Vos viste al enorme público como si bajaras del metro en una estación eufórica.

Vos ibas de madrugada y ahí estaba medio mundo coreando tu nombre.

Vos sentías que alguien lanzaba la toalla a tus pies.

Y cantaste.

F.E.

martes, 7 de mayo de 2013

Gracias, la casa del Mito

Esteban, mi hijo, está desprevenido. Juega con una amiguita de su misma edad (8 años). Yo lo he visto cuando regreso de dejar la basura al final del bloque. El sol calienta la olla de la lluvia. El Tigre Bonilla y Corrales ya pasaron limpios el polígrafo. Los periodistas mantienen embobada a la audiencia con sus poses de libertarios de la expresión y héroes contra la censura. Juegan los periodistas, juegan el juego que "ellos" les imponen para que se distraigan. Pobrecitos.

He regresado de Gracias, Lempira por la ruta más corta y más cómoda económicamente. Directo desde Gracias a La Esperanza, sin mucho mate, atravesamos la sierra sobre una carretera humilde que a ratos se rompe. Regreso de leer poesía junto a Salvador Madrid. Creemos que Juan Lindo es el muerto más celebrado. Leímos junto a su tumba en el Fuerte San Cristobal ante más de 80 alumnas graduadas en la primera promoción de la Carrera de Letras en Gracias. Y claro, luego dimos la bailada hasta el amanecer. Nos esperaba Mito Galeano en su laberíntica casa. "Cnosos", pienso, "Pompeya", pienso, la casa es una mezcla de irrealidad y pavor, de espejismo y melancolía. Es la fortaleza de los Galeano, su ofrenda a la belleza en los confines de la belleza.







Hablamos de todo y mientras tanto, Mito nos va mostrando su colección de fotografías: cientos de rostros lencas, la mayoría de mujeres surcadas por el olvido. Se pueden sembrar todo tipo de conjeturas en sus rostros ¿han sido felices? ¿qué ha sido lo más trascendente en ellas? ¿cuáles fueron las más profundas preocupaciones que las acosaron? "La lucha diaria, la urgencia de luchar diariamente", me dice Mito, "Ese es su signo". Las fotos siguen pasando y es como recorrer todas las calles y es así porque así logro ver a muchas de las retratadas en las mismas calles de Gracias. Mito es una memoria viva de la ciudad. Ha sido una pena no lograr ver al gran Byron Mejía, y es muy probable que al incorporar su memoria a esta apreciación de Mito hubiéramos recorrido y profundizado más sobre "el encierro" (ese baile ritual en que los gracianos se encierran a bailar horas y horas sin abrir puertas y ventanas), sobre El Guancasco y, claro está, sobre su pintura iniciada ahí, precisamente, en el taller de Mito.







La lectura me agarró "en curva", como decimos por aquí. No imaginé tal solemnidad y un público tan pero tan atento a todos nuestros movimientos o palabras. Me sentía expuesto a un polígrafo. Casi sentía que mi poesía era mentira. Pero al igual que el Tigre Bonilla y Corrales, pasé el examen. Salvador sudaba la gota gorda cuando el cantante hacía su interpretación entre nosotros. Canciones románticas de Sandro con la misma mímica y con el mismo vibratto. Todo pasó. La fortaleza de San Cristobal con su guardia femenina estaba satisfecha. Luego empezó el bailongo y nadie paró hasta las 3 de la madrugada. Todo un acontecimiento para estas tristes letras y toda una descarga de adrenalina desde los cañones mudos que flanquean la entrada.



Cuando cruzaba las montañas hacia La Esperanza pensaba: "hermosa lejanía, hermosa lejanía", y lo sabroso de bajarse en San Juan a comprar una burra. Luego los grandes bosques, el sueño y recordar que la primera vez que salí en solitario hacia un viaje de larga distancia fue en 1996, el año que visité Gracias debido a mi trabajo en el Ministerio de Cultura. Esa vez, apenas llegué, sentí la necesidad de enviarle un telegrama a mi abuela: LLEGUE BIEN A LOS CONFINES. Era necesario, sentía yo, homenajear a mi abuela María, la que inauguró mi gusto por viajar en su compañía.

Esteban, mi hijo, está desprevenido cuando paso a su lado y le toco el cabello. Le digo un te amo y él me responde con otro te amo. La niñita que está a su lado lo mira sorprendido y le pregunta, con una gran sonrisa: "¿Me amás, en serio?" Esteban se ríe. "¡Nooooooo, es a mi papiiii!". He vuelto a los confines, pienso mientras río. He vuelto.

F.E.